El glam había gastado su fórmula y del underground solo los "poperizados" a través del alternativo habían logrado dejar las pequeñas salas.
Con la autoridad de Metallica y Guns ‘N Roses, el ocaso del grunge (aunque moda musical por la muerte de Kurt Cobain) y el naciente nü metal (pero aún sin nombre), el rock pesado trataba de redefinir su linaje.
Ahí, en medio, llegó el performance siniestro y la amenaza moral del reverendo Marilyn Manson de la mano de Trent Reznor: Antichrist Superstar.
No es que este ataque a las conciencias ultraderechistas fuera nuevo, para nada. Ozzy Osbourne, Kiss y Alice Cooper habían escupido la moral a través de sus personajes. Y no solo fue en el rock, porque Madonna también la atravesó con su salvaje discurso provocador.
Pero lo que Manson hizo (y hay que decirlo, en el mainstream, porque en las cavernas hubo muchísimas bandas más agresivas que, sin embargo, solo fueron de nicho) fue transgredir no solo con una imagen bizarra, sino con una filosofía punzante, algo zaratustriana.
Antichrist Superstar llegó en 1996, cuando todo era Oasis, Radiohead, Alanis Morissette o Green Day, con los ecos del metal noventero y el sonido de Korn, preponderante y siendo replicado hasta por Sepultura (Roots, 1995).
Un álbum conceptual que revolcaba en lodo la conciencia de la sociedad norteamericana y que horrorizó a un segmento muy importante.
El pánico moral había regresado
La reacción fue totalitaria desde la parte más conservadora del pueblo estadunidense calificándolo como "el artista más odiado del planeta".
Primero las protestas de grupos religiosos, asociaciones de padres de familia y sectores de ultraderecha que lo acusaron de promover el satanismo, la inmoralidad y la violencia.
En su performance criticaba a la religión, la política y la moral (había connotaciones sexuales y destrozaba una biblia en el escenario) lo que provocó que numerosos ayuntamientos y autoridades locales en Estados Unidos intentaran cancelar o clausurar sus espectáculos.
¿Por qué denunciaron a Marilyn Manson?
El más célebre conflicto de Estados Unidos contra el “reverendo” fue el debate en el Senado de Estados Unidos tras la Masacre de Columbine en Colorado, en 1999 (ya había sido liberado Mechanical Animals, su cuarto álbum).
Políticos y medios conservadores culparon públicamente a su música e imagen de influenciar a los tiradores.
Los dos jóvenes asesinos ni siquiera escuchaban su música.
¿De qué trata Antichrist Superstar?
Creado como un álbum conceptual de ópera rock, es un performance que va de los estético a lo musical. Dividido en cuatro partes, explica la metamorfosis de una The Worm, un ente bajo, a la figura mesiánica del Anticristo Superestrella (parodia de Jesucristo Superestrella)
Esta transformación viene ligada por un pensamiento destructivo de la sociedad “manipulada” a través de la religión, la política, los medios y el capitalismo.
Este concepto fue llevado del escenario a su gira de medio. Su personaje andrógino lo hizo aún más creíble para el público.
Otro elemento clave es el sonido de Reznor, más industrial y pesado que en los anteriores álbumes que produjo para Manson.
Se estima que el álbum, promovido con el ya clásico The Beautiful People como sencillo, una canción que clama sobre la hipocresía norteamericana, ha vendido hasta el día de hoy casi 8 millones de piezas.
evt