En noviembre de 1993, Kurt Cobain estaba sentado frente a un público reducido en los estudios de MTV en Nueva York. Nirvana grababa el que terminaría siendo uno de los conciertos acústicos más importantes de la historia. Antes de interpretar la última canción, Cobain habló de un músico al que admiraba profundamente. Se llamaba Lead Belly y llevaba muerto 44 años.
La canción era “Where did you sleep last night?”. Aquella interpretación estremecedora terminó conectando a una de las figuras más representativas del rock alternativo con un hombre que había recorrido las prisiones, los caminos y los escenarios estadunidenses durante la primera mitad del siglo XX.
¿Qué tenía aquel músico para despertar semejante admiración? La respuesta nos obliga a revisar una parte de la historia del rock and roll.
Un documental estrenado en 2025, Lead Belly: The man who invented rock & roll, dirigido por Curt Hahn, propone una tesis que seguramente incomodará a quienes aprendimos que todo comenzó con Elvis Presley, Chuck Berry o Little Richard. Su planteamiento es que las verdaderas raíces del género pueden encontrarse mucho antes, en la música de un afroamericano que tocaba una guitarra acústica de 12 cuerdas.
Huddie William Ledbetter, conocido como Lead Belly, nació en Luisiana, alrededor de 1888. Su historia estuvo lejos de cualquier escenario glamuroso. Creció en el sur segregado de Estados Unidos, conoció la pobreza, la violencia y pasó varios años encarcelado.
En 1933, los investigadores John y Alan Lomax lo encontraron en la penitenciaría de Angola, Luisiana, mientras recopilaban música tradicional para la Biblioteca del Congreso. Aquellas grabaciones permitieron conservar parte de un repertorio extraordinario.
Lead Belly dominaba el blues, las canciones de trabajo, las baladas populares y las melodías transmitidas oralmente durante generaciones. Su manera de tocar tenía una particularidad: convertía una guitarra acústica en una verdadera sección rítmica. Golpeaba las cuerdas con una intensidad poco habitual y cantaba con una fuerza que hoy podemos identificar como uno de los antecedentes del rock.
No había amplificadores, grandes escenarios ni una industria buscando fabricar ídolos juveniles. Pero había ritmo, energía y una personalidad musical descomunal.
Su repertorio incluía “Goodnight Irene”, “Midnight special”, “Cotton fields”, “Rock Island line” y “Black Betty”. Conviene precisar que muchas eran canciones tradicionales y no composiciones originales suyas. Su importancia estuvo en recuperarlas, interpretarlas y transmitirlas a nuevas generaciones.
En 1950, un año después de su muerte, The Weavers llevaron “Goodnight, Irene” al primer lugar de las listas estadunidenses. Era apenas el comienzo de una influencia que terminaría cruzando el Atlántico.
En 1956, Lonnie Donegan convirtió “Rock Island line” en un éxito británico. Su interpretación impulsó la fiebre del skiffle, aquel estilo que mezclaba folk, blues y jazz, y que animó a miles de jóvenes a comprar guitarras y formar grupos.
Entre esos muchachos estaba John Lennon, quien fundaría The Quarrymen, antecedente directo de los Beatles.
George Harrison reconocería esa conexión con una frase extraordinaria: sin Lead Belly no habría existido Lonnie Donegan y, sin Donegan, probablemente tampoco los Beatles.
La afirmación no significa que Lead Belly haya creado musicalmente a los Beatles, pero permite dimensionar hasta dónde llegó su influencia. Y las conexiones continúan.
Led Zeppelin grabó Gallows Pole en 1970, recuperando una antigua balada tradicional que también había interpretado “Lead Belly”. Creedence Clearwater Revival incluyó “Midnight special” en su repertorio. Los Beach Boys grabaron “Cotton fields” y Ram Jam convirtió “Black Betty” en uno de los temas más reconocibles del rock de los setenta.
Distintas generaciones, diferentes estilos y una misma raíz musical. El documental también recupera testimonios relacionados con figuras como B.B. King, Pete Seeger, Joan Baez y Harry Belafonte, además de referencias a la admiración que Janis Joplin sentía por aquel músico.
Lo verdaderamente interesante es que Lead Belly nunca conoció el rock and roll como fenómeno cultural. Murió el 6 de diciembre de 1949, antes de que “Rock around the clock” conquistara las listas de popularidad, antes de la explosión de Elvis y antes de que Chuck Berry transformara la guitarra eléctrica en uno de los grandes símbolos del siglo XX.
nrm