Veinticinco años después de los atentados, 9/11: Reunited recupera las historias de quienes sobrevivieron gracias a desconocidos y de los vínculos que nacieron en medio del caos. Para Bill Spade, bombero de Rescue Company 5 y sobreviviente del derrumbe de la Torre Norte, contar lo ocurrido sigue siendo una forma de mantener vivos a quienes no regresaron.
Hay recuerdos que el tiempo transforma y otros que se convierten en una responsabilidad, para Bill Spade, el 11 de septiembre pertenece a los segundos. Han pasado 25 años desde que el entonces bombero de la FDNY quedó atrapado bajo los escombros de la Torre Norte del World Trade Center y logró salir con vida mientras sus compañeros desaparecían.
Desde entonces, ha contado aquella historia cientos de veces, pero con los años entendió que hablar de ese día no significa únicamente regresar al momento de la tragedia: “He contado mi historia al menos 400 veces —dijo Spade en entrevista con MILENIO— y ahora, cuando la cuento también trato de hablar sobre lo que no he dicho del todo”.
En cada oportunidad, en cada conmemoración, lo que Bill comparte es “todo lo relacionado con la recuperación, sobre la terapia que recibí, sobre todo el proceso de sanación que fue necesario para salir adelante” y ese cambio de perspectiva es uno de los puntos que atraviesa 9/11: Reunited, la nueva serie documental de National Geographic.
A 25 años de los atentados, la serie y el equipo de producción vuelven a aquel septiembre de 2001 desde un lugar distinto: el de las conexiones humanas que surgieron en medio de la tragedia. La producción de tres episodios, realizada en colaboración con el 9/11 Memorial & Museum y 72 Films, reúne a sobrevivientes cuyas historias quedaron vinculadas.
Algunas de estas reuniones ocurren por primera vez en un cuarto de siglo, cuando todavía hay preguntas pendientes, agradecimientos que no se habían pronunciado y recuerdos que siguen teniendo consecuencias en el presente.
Apoyo mutuo para sobrevivir
Spade es uno de esos sobrevivientes. Su historia comenzó como la de tantos neoyorquinos aquel martes, un día ordinario.
Bill había llegado a su turno poco antes de las 7 de la mañana y, después de entrar a la Torre Norte, quedó atrapado cuando el edificio colapsó. Tras una hora bajo los escombros, consiguió salir por una escalera junto con otros tres bomberos. Más tarde, en el hospital, recibió la noticia de que los integrantes de Rescue Company 5 estaban desaparecidos.
Pero sobrevivir no significó dejar atrás aquel día, “después del 11 de septiembre, tuve que ocuparme de mis lesiones físicas, pero también tuve que controlar mi estado mental”, explicó Bill, por eso, cuando habla frente a otros, procura que su relato no termine en el momento en que salió de los escombros, sino lo que vino después.
Su manera de mirar la vida también cambió: “Valoro cada día de mi vida, cada uno aquí en la Tierra —compartió el ex bombero durante la charla—. Si mañana despierto, voy a hacer de mañana un día mejor”. Es ahí donde la serie encuentra uno de sus mayores aciertos: retratar lo que ocurrió cuando desconocidos confiaron unos en otros para sobrevivir.
Para Spade, esos vínculos no son una construcción narrativa, son parte de la explicación de por qué algunas personas pudieron regresar a casa: “Si alguien no hubiera estado ahí, si no hubiera creado un vínculo, si alguien no los hubiera ayudado, no estarían aquí hoy, 25 años después, para vivir este momento”, comentó.
Uno de esos encuentros permanece presente en su memoria: durante los atentados, Spade y otros bomberos ayudaron a evacuar a un civil que logró sobrevivir. Años después, conoció a la hija de aquel hombre, quien le explicó lo que aquella intervención había significado para su familia: “Ella me dijo: ‘Tuvimos 10 años más con mi papá gracias a ustedes’”.
La frase condensa una de las ideas centrales de 9/11: Reunited: una persona puede no saber hasta dónde llegará un acto de solidaridad. De acuerdo con el 9/11 Memorial & Museum los atentados del 11 de septiembre dejaron 2 mil 977 víctimas mortales y provocaron una de las mayores operaciones de rescate de la historia de Nueva York.
Para Spade, esas consecuencias también se encuentran en las personas. El ex bombero recordó que todavía mantiene amistad con John Demczur, el limpiador de ventanas que ayudó a escapar a varias personas atrapadas en un elevador del World Trade Center, “todavía va a terapia, pero somos amigos y tenemos un vínculo, ese día nos unió”.
Recordar para entender
Ese vínculo es importante porque le recuerda que sobrevivir no significa que la historia terminó. Después de 25 años continúa hablando de sus compañeros de Rescue Company 5. Cuando estaba en el hospital, escribió 11 páginas sobre lo ocurrido y, al salir, acudió a un periódico para pedir que fueran publicadas en memoria de los hombres que no volvieron.
“Hice la promesa de que nunca olvidaría —confesó Spade sobre aquel momento que marcó su vida y la de miles de personas que se encontraban en el WTC y sus alrededores, sobre la historia que cimbró al mundo entero con el colapso de las torres—. Creo que he cumplido con esa promesa de nunca olvidar los acontecimientos de aquel día”.
La necesidad de recordar adquiere otra dimensión cuando se habla de quienes nacieron después de 2001. Para ellos, el 11 de septiembre no es una experiencia personal, sino un acontecimiento histórico. Bill considera que ahí existe uno de los grandes desafíos de los próximos años, porque “lo más importante es cómo comenzó como un día normal”.
Su preocupación no es únicamente que las nuevas generaciones conozcan la fecha, sino que comprendan cuánto modificó la vida cotidiana. Spade recuerda que antes de los atentados era posible acompañar a un familiar hasta la puerta de embarque de un aeropuerto; después, esa despedida cambió para siempre. Esa y muchas otras.
“Los niños, todos, están con sus teléfonos celulares y sus computadoras, y piensan que así fue siempre, y no”, por eso considera insuficiente que el tema quede reducido a una ceremonia anual: “Debería incluirse en los libros de texto y enseñarse en las escuelas, simplemente aprender sobre ello y cómo repercutió para el mundo”.
Elegido para no olvidar
Pero quizá la parte más humana de su testimonio aparece cuando habla de la pregunta que durante años no pudo responder: por qué él sobrevivió cuando tantos otros murieron. En una entrevista posterior a los atentados Bill Spade dijo que suponía que Dios lo estaba cuidando, pero un periodista cuestionó si no estaba cuidando a todos los demás.
Ese cuestionamiento lo dejó sin palabras y durante un tiempo pensó que no volvería a conceder entrevistas. Hasta que conoció a una mujer que había perdido a su esposo, también bombero: “Ella me dijo: ‘Bill, fuiste elegido porque continuarás contando la historia y transmitiendo lo que ocurrió aquel día, y te asegurarás de que no lo olvidemos’”.
Desde entonces, esa interpretación parece acompañarlo, “no queremos que estas personas sean olvidadas”, dijo Bill, y por eso, 25 años después, hablar del 11 de septiembre no consiste únicamente en recordar cómo cayó una torre o cómo terminó una jornada que cambió la historia. También significa recordar quién extendió una mano.
Y, sobre todo, significa preguntarse qué hacemos con lo que sobrevivió: “Tenemos que estar atentos a las cosas que ocurren a nuestro alrededor y también ser amables con todos —recomendó Spade—. Hagamos todos el esfuerzo de ser agradables y amables, y de estar más unidos en todas partes, esa es una de las razones de compartirlo”.
Hoy estrena
9/11: Reunited se estrena esta semana en National Geographic; los tres episodios que componen la serie estarán disponibles en Disney+. Esta producción llega como parte de la programación con la que Disney Entertainment Television conmemora los 25 años de los atentados, en colaboración con el 9/11 Memorial & Museum.
jk