La miniserie alemana La trampa llegó a Netflix con una historia de suspenso psicológico que pone a prueba la memoria, la confianza y los límites de la verdad.
La trama sigue a Lisa Konrad, una escritora que lleva casi diez años viviendo aislada después del asesinato de su hermana menor, Anna. Desde entonces, está convencida de que sabe quién cometió el crimen, pero nunca ha conseguido demostrarlo.
Todo cambia cuando Lisa cree reconocer al responsable durante una transmisión televisiva. Decidida a conseguir las pruebas que necesita, prepara un plan para atraerlo hasta su casa bajo el pretexto de hablar sobre su nueva novela.
Protagonizada por Friederike Becht y Hans Löw, la producción desarrolla un misterio en el que los recuerdos de la protagonista no siempre son suficientes para reconstruir lo ocurrido.
En MILENIO te contamos la resolución de la historia con el final explicado.
¿Quién mató a Anna en La trampa?
Aunque está convencida de haber visto al responsable cuando llegó al lugar del crimen, el trauma y la falta de pruebas le impiden demostrar su identidad. Por eso, cuando reconoce al periodista Robert Lenzen en televisión, decide que ha llegado el momento de actuar.
Lisa prepara una trampa para conseguir una confesión. Lo invita a su casa con la excusa de conversar sobre una novela inspirada en el asesinato de Anna, pero su verdadero objetivo es obtener pruebas que permitan relacionarlo con el crimen.
Sin embargo, Robert no llega desprevenido. El periodista ha investigado a Lisa y conoce detalles de su vida que utiliza para hacerla dudar de sus recuerdos.
La situación se complica porque Lisa no solo necesita demostrar que Robert estuvo involucrado en la muerte de Anna: también debe enfrentarse a la posibilidad de que algunos de sus recuerdos estén incompletos. El periodista consigue poner en duda lo que ella creía saber, pero la protagonista no abandona su búsqueda.
Finalmente, el enfrentamiento entre ambos revela la verdad sobre la relación que Robert mantenía con Anna. El periodista tenía una aventura secreta con ella mientras estaba casado con Alexandra.
Durante la discusión, Robert perdió el control y atacó a Anna con un cuchillo. Después de apuñalarla, huyó del lugar justo cuando Lisa llegaba al apartamento. La escritora alcanzó a verlo escapar y esa imagen quedó grabada en su memoria durante años.
De esta manera, Lisa tenía razón: Robert sí fue responsable del ataque contra Anna. Sin embargo, la confesión del periodista introduce un detalle que cambia la interpretación de todo lo ocurrido.
Robert asegura que apuñaló a Anna seis veces, aunque el cuerpo de la joven presentaba ocho heridas. La diferencia entre ambas cifras abre una nueva interrogante: ¿quién provocó las dos puñaladas restantes?
El enfrentamiento termina de forma violenta. Cuando Lisa intenta escapar, Robert le dispara en una pierna. La llegada de Norbert Rudow, editor de la escritora, y de Pia, su publicista, contribuye a que la situación quede expuesta y la policía se acerque al lugar.
Al verse acorralado, Robert se dispara y muere antes de enfrentar las consecuencias de sus actos. Lisa sobrevive, pero la muerte del periodista impide que pueda responder a todas las preguntas que deja su confesión.
¿Lisa también mató a Anna?
La revelación de las dos puñaladas adicionales es la clave para comprender el desenlace de La trampa. Aunque Robert admite haber atacado a Anna, sus palabras sugieren que Lisa pudo haber intervenido después de que él huyera del lugar.
La serie no muestra de manera explícita a la escritora apuñalando a su hermana, por lo que no puede afirmarse que ella también haya cometido el asesinato.
Sin embargo, la diferencia entre las seis heridas que Robert reconoce haber provocado y las ocho que recibió Anna plantea la posibilidad de que Lisa llegara cuando su hermana todavía estaba viva y le asestara las dos puñaladas restantes.
Esta sospecha cambia la manera de interpretar a la protagonista. Durante buena parte de la historia, Lisa aparece como una mujer traumatizada que busca justicia por un crimen que destruyó su vida.
Sus recuerdos confusos y el aislamiento en el que ha vivido hacen que otros personajes cuestionen su versión, mientras el espectador intenta descubrir si realmente recuerda lo ocurrido.
El momento más revelador ocurre después de la muerte de Robert, cuando Lisa escucha la grabación que consiguió durante su enfrentamiento y decide borrarla.
A primera vista, la decisión parece contradictoria: durante años buscó una prueba que demostrara la culpabilidad del periodista y, cuando finalmente obtiene una confesión, destruye la evidencia.
Por eso, una de las interpretaciones más inquietantes es que Lisa borra el archivo porque teme que su contenido revele su propia responsabilidad.