Los conductores del programa Venga la Alegría vivieron el primer simulacro sísmico en plena transmisión en vivo, mostrando no sólo su compromiso con la cultura de la protección civil, sino también cómo se deben seguir los protocolos en un ambiente laboral televisivo.
Entre cámaras, luces y producción, el elenco se organizó rápidamente y abandonó el foro siguiendo las indicaciones de seguridad, en un momento que también sirvió para concientizar a la audiencia sobre la importancia de estar preparados.
¿Cómo fue el primer simulacro sísmico 2026 en Venga la Alegría?
A través de sus redes sociales y durante la transmisión, las presentadoras compartieron su experiencia y destacaron el valor de mantener la calma, seguir los señalamientos y tomar con seriedad estos ejercicios preventivos.
La cobertura del simulacro por parte de Venga la Alegría ofreció un ejemplo de las acciones que deben implementarse ante una emergencia de esta naturaleza.
En vivo invitaron a la audiencia a tomar las medidas del simulacro, los conductores abandonaron el set y enviaron a una cápsula de entretenimiento para poder llevar a cabo la actividad del simulacro en cuestión.
Una vez afuera de las instalaciones es que compartieron imágenes del simulacro, en donde la población se dejó ver en las calles esperando que pasen las indicaciones de Protección Civil, destacando la importancia de actuar con calma ante un sismo.
En su oportunidad Sepúlveda habló sobre la memoria de tragedia que México arrastra en el tema de los sismos y explicó que ante todo las familias y hogares mexicanos deben de estar preparados para una emergencia de éste tipo.
Manifestó que siempre debe de existir conciencia y planeación en caso de temblores, especialmente en zonas en donde las afectaciones suelen ser graves, como en Estado de México, Ciudad de México y Oaxaca, que han recibido impactos abrumadores en la historia.
Simulacro sísmico eficaz para enfrentar situaciones de emergencia
La prevención es la herramienta más eficaz para enfrentar situaciones de emergencia. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), la realización de ejercicios preventivos permite simular situaciones críticas y asignar responsabilidades claras a cada integrante de la familia o comunidad.
Para que estos ejercicios sean efectivos, se recomienda realizar al menos tres simulacros al año, evaluando siempre los tiempos y resultados obtenidos para mejorar la respuesta futura.
La preparación comienza mucho antes de que se active cualquier alarma. Es fundamental preparar un Plan de Protección Familiar que incluya la identificación de zonas de seguridad y salidas de emergencia, asegurándose de que estas últimas no presenten obstrucciones.
Este plan debe considerar puntos de reunión específicos, números de contacto para cada familiar y protocolos para proteger a mascotas, adultos mayores o personas en estado de postración.
Un elemento esencial es contar con una mochila de emergencia diseñada para cubrir las necesidades básicas durante las primeras 72 horas. Esta debe contener:
- Alimentos no perecederos y agua potable.
- Botiquín de primeros auxilios y una linterna de dínamo o baterías.
- Documentos importantes y un directorio telefónico protegidos en bolsas de plástico.
- Silbato, impermeables, ropa limpia y copias de las llaves de la vivienda y el automóvil.
¿Cómo reaccionar ante la alarma sísmica?
Al escucharse la alarma, se debe interrumpir cualquier actividad y atender la señal de emergencia de inmediato. Durante el desplazamiento, es vital mantener el orden: no correr, no empujar y no gritar.
Asimismo, se deben desconectar los interruptores de gas, electricidad y agua, alejándose de objetos peligrosos, vidrios o muebles que puedan caer.
El protocolo de desalojo varía según la ubicación del inmueble:
- Pisos uno y dos: Se debe evacuar el inmueble en cuanto se escuche la alerta con la mayor tranquilidad posible.
- Tercer piso o superiores: Los ocupantes deben esperar a que termine el sonido de la alerta para iniciar el descenso por las rutas de evacuación hacia los puntos de reunión.
En espacios públicos como centros comerciales u oficinas, es imperativo seguir las instrucciones del personal de protección civil. En la vía pública, se deben ubicar zonas de menor riesgo lejos de postes, árboles, semáforos y ventanas. Estas zonas seguras suelen ser áreas estructurales como columnas y muros de carga.
APC