Al regresar de vacaciones, Veta descubre que su mejor amigo no volvió a clases, entonces se refugia en el silencio. Mientras busca respuestas, encuentra una carta que la lleva a un mundo fantástico donde personajes imaginarios cobran vida.
La obra infantil Veta y el misterio de la carta, escrita y dirigida por el dramaturgo y escritor Alexis Morales, mezcla títeres, música en vivo y narración para hablar de la ausencia, la amistad, las emociones y la importancia de encontrar la propia voz.
Alexis Morales habló con MILENIO sobre la premisa de esta puesta en escena: “En la compañía lo teníamos claro, ¿qué le pasa a un niño cuando tiene una ausencia repentina de un amigo? Muchos se expresan diferente y a Veta, la protagonista de la historia, no le salen las palabras una vez que se da cuenta de que su amigo no regresa a la escuela”.
Por eso parte de la historia se centra en la capacidad expresiva de las infancias: “Queremos hablar sobre las palabras, la voz y la fuerza que habita en ellas y el miedo a ser olvidado. La voz de los niños es importante”.
La trama
Veta y el misterio de la carta “se adentra al mundo fantástico de los cuentos y las palabras”. La historia muestra a la protagonista yendo a la biblioteca en donde encontraba historias, sólo que esta vez descubre una misteriosa carta que le deja su amigo Bruno, esta es una pista para encontrarlo.
En el mundo fantástico de los cuentos y las palabras conoce a Drako, un dragón al que debe ayudar a encontrar su fuego interior. Después se encuentra con Bruma, una loba joven que no es escuchada por su manada: ambas terminan por descubrir que juntas pueden ser escuchadas.
Cuando Veta se enfrenta a su mayor miedo, la sombra del olvido, descubre que su amigo se cambió de casa, no la olvidó y "la amistad puede darse en la distancia".
La trama se basa en una experiencia personal de Morales, quien tuvo una amiga que se mudó de casa y no tuvieron la oportunidad de despedirse. “Yo era un niño tímido y no podía expresarme con claridad, tras esta ausencia me di cuenta que mi voz y mi opinión eran importantes, así se va creando Veta”, recordó.
El mensaje
El dramaturgo lleva 10 años trabajando para los niños. Su labor se apoya en métodos de investigación que le ayudan a saber cómo enviar un mensaje claro a los pequeños.
“A los niños entre cinco y ocho años les pasa que a veces no pueden expresarse porque pasó un evento importante en su vida y les da miedo decirlo. Usualmente los adultos lo categorizamos como que el niño no puede hablar más fuerte; no le damos la importancia. ¿De dónde viene? ¿Qué evento hizo que el niño o la niña perdieran la fuerza o la confianza necesaria para poder hacer valer su voz?”, cuestionó.
"A través de la historia queremos compartir que hay espacios seguros para los niños y las niñas. Y, a través del acompañamiento de un adulto, podemos hacer que ellos puedan sentir confianza para expresar su voz y empoderarse, también que sepan que pueden compartir su punto de vista como niños”, contó.
Señaló que la obra busca que el público infantil entienda que es válido construir amistades incluso a la distancia y que la voz y palabras de las infancias son importantes.
Claves
Sandra Pinal, Karina Salazar y Jheraldy Palencia integran el elenco.
La música original es de Omar Negiv Jiménez Mora López, el diseño de títeres es de Isaías Avilés, Oscar Gómez y Karina Salazar, la escenografía e iluminación están a cargo de Juanki Durán y la escenografía es de Pitaya Teatro.
Sólo se presentarán los domingos de abril a la 13:00 horas; en la función del 26 abril tendrán una función especial en la que estarán acompañados por una intérprete de lenguaje de señas.
Tribu Producciones destacó que su propuesta apuesta por la interacción directa con el público: “Todas nuestras obras inician con una actividad de mediación que lo posiciona en el mood de la obra. En esta obra le pedimos que escriba o dibuje una carta a su amigo que tiene miedo, estas cartas las ocupamos durante la obra para empoderar y darle valentía a Veta”, comentó.
En su obras escénicas, Morales incluye títeres de manipulación directa, mojigangas, planos o muppets. “En estos años de trayectoria nos hemos dado cuenta de que son un vínculo muy importante para las infancias porque pueden empatizar fácilmente con las historias que cuentan los títeres”, finalizó.