La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) de Gómez Palacio dice estar a favor de la implementación gradual de la jornada laboral a 40 horas; sin embargo, preocupan las posibles consecuencias para las empresas laguneras, principalmente en las pymes, de no atenderse con rigor técnico ni estímulos fiscales o fondos de apoyo.
El presidente del organismo, Homero del Bosque, indicó que aun cuando reconocen que la jornada laboral aprobada viene de tendencias internacionales orientadas a reducir riesgos psicosociales, las afectaciones que se estiman a nivel nacional permearían de manera similar en regiones como La Laguna.
“Tenemos que trabajar bastante en este tema para que no se nos salga de las manos una situación que, desde el gobierno, es muy sencillo hacer reformas en las que consideran el apoyar a los trabajadores, pero, al final, se sale de control el tema de los precios. Sabemos que esto es tendencia mundial, pero a nivel mundial somos de los menos productivos”.
En una perspectiva técnica, la reforma tendrá un impacto en más de 13 millones de trabajadores formales, lo que es cerca del 60 % de la población ocupada en el sector formal, además de incidir en más del 90 % de las unidades económicas del país, con lo que sigue el reto de mejorar las condiciones laborales sin comprometer la capacidad productiva.
Posibles afectaciones
Estimaciones del sector industrial y análisis comparados estiman que, sin medidas complementarias, la reducción de la jornada podría generar incrementos en los costos laborales unitarios de entre el 15% y 20%, aunado a la necesidad de contratar entre un 5% y 10 % adicional de personal para mantener niveles de producción.
También se contemplan ajustes operativos en esquemas de turnos, particularmente en manufactura, logística y servicios, así como una mayor presión sobre la competitividad frente a economías con menores costos laborales relativos.
Ante ello, Homero del Bosque indicó que resulta positivo que la reforma contemple un esquema de implementación gradual hacia 2030, lo que brinda una ventana de adaptación para la industria; en tanto, dijo que la experiencia internacional demuestra que la gradualidad por sí sola no garantiza una transición exitosa.
En ese contexto, la Canacintra de Gómez Palacio se une al posicionamiento nacional de proponer la creación de un Programa Nacional de Transición Productiva Laboral, que contemple componentes como los incentivos fiscales temporales para empresas que implementen la reducción de jornada sin pérdida de empleo ni disminución salarial.
Respecto a los incentivos que amortiguarían las primeras etapas de la implementación de la jornada de 40 horas, irían en relación al impuesto sobre la renta (ISR), así como al impuesto sobre nómina (ISN). “Tendrían que ser apoyos específicos para que las empresas cumplan con una legalidad en el trabajo y creo que debería haber un apoyo extra para aliviar esta carga”, dijo.
Asimismo, el programa podría contemplar también fondos de apoyo a la productividad, enfocados en digitalización, automatización y mejora de procesos; modelos de flexibilidad laboral regulada, diferenciados por sector, tamaño de empresa y región, al igual que programas de capacitación laboral intensiva, enfocada a elevar la productividad por hora trabajada.
A su vez, dijo que en la implementación de una evaluación periódica con indicadores de impacto en empleo, productividad, costos y formalidad, tratarán de poner de su parte como organismo empresarial, al igual que su aportación con evidencia técnica, conocimiento sectorial y experiencia operativa que contribuyan a una transición ordenada y sostenible.
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