La captura de quien fuera titular de uno de los módulos de riego en La Laguna de Durango puede representar apenas la punta del iceberg de lo que se vivió en cuanto a extorsiones para la repartición del agua agrícola en la región.
Marco Antonio Zamarripa, director del Consejo Cívico de Instituciones de La Laguna, dijo que esa detención abre la puerta para que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) audite estos organismos y que más personas afectadas denuncien.
“Se abre nuevamente la coyuntura para invitar a personas que han sido víctimas en ese y otros módulos de riego para que denuncien ante la autoridad. El gobierno del estado, la fiscalía estatal y la Conagua pueden verificar también la situación de los módulos de riego”.
Recordó que el año pasado desde el CCI pudieron documentar algunas prácticas de corrupción al interior de los módulos.
“Lo que te puedo decir es que se recibieron casos del Módulo 2, 3 y 5 donde se reportaron este tipo de prácticas. Lo importante es que se inicien carpetas de investigación y tiene que haber denuncias”.
Dijo que el año pasado supieron de compras de hasta 20 mil pesos para el riego de una hectárea de siembra.
“Me parece que hay muchas personas que han sido víctimas de cobros irregulares; se puede decir que se normalizaron este tipo de conductas y hubo personas que de alguna manera fueron dadas de alta en asambleas para la administración del agua sin ser avecindados”.
Zamarripa resaltó que actualmente las denuncias por extorsiones son anónimas, vía la línea 089, y el delito se persigue de oficio.
“El delito de extorsión hemos visto cómo ha perjudicado la actividad económica; los forrajes están por los suelos y es triste ver que este tipo de prácticas entorpecen el dinamismo”, agregó.
Sin embargo, aclaró que este año no han sabido de nuevas denuncias y que en su momento el Mando Especial de La Laguna fue el encargado de darle seguimiento a algunos reportes.
daed