Nació en La Laguna y terminó en Argentina: una cumbia mexicana conquistó Sudamérica y nadie sabe cómo ocurrió

La cumbia lagunera ha cruzado fronteras y hoy tiene presencia en México, Estados Unidos y Sudamérica, donde incluso ha influido en otros estilos regionales.

La cumbia lagunera ha extendido su influencia a México, Estados Unidos y Sudamérica. | Manuel Guadarrama
Torreón, Coahuila /
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M+.- En Argentina, a miles de kilómetros de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, un grupo de músicos laguneros se encontró con una escena que resumía hasta dónde había llegado su música sin tener claro cómo lo habían conseguido: el público cantaba sus canciones, pedía fotografías y autógrafos y llenaba un salón, aunque algunos de los asistentes ni siquiera sabían quién interpretaba aquellos temas.

La música había llegado antes que ellos. Chicos de Barrio regresó a Argentina después de 17 años y encontró lleno el salón Tropitango. El público ocupó el área principal y también un espacio adicional del inmueble.

Chicos de Barrio es una de las agrupaciones más representativas de la cumbia lagunera. Construyó su propuesta a partir de una mezcla de cumbia, ritmos tropicales y una instrumentación en la que destacan los saxofones y la trompeta.

A lo largo de su trayectoria ha colocado entre sus canciones más conocidas temas como Mucha Lucha, El Borracho, La Lola y La Cumbia de la Paz, canciones que han contribuido a llevar su música más allá de Torreón y de México.

Para Dimas Maciel, fundador y líder de la agrupación, aquella recepción en Argentina fue más que una buena noche: confirmó que la cumbia que nació en La Laguna consiguió algo difícil para cualquier género regional: salir de su territorio sin dejar de ser reconocible.

Dimas Maciel es fundador y líder de Chicos de Barrio. | Manuel Guadarrama

La cumbia lagunera dejó de ser un sonido exclusivo de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo. Su ritmo, velocidad, instrumentación y particular forma de ejecución han cruzado fronteras y hoy forman parte de un movimiento que se escucha en distintas regiones de México, Estados Unidos y Sudamérica.

El viaje tampoco ha sido una simple reproducción. En el estado mexicano de Aguascalientes, por ejemplo, músicos locales reconocen la influencia de las agrupaciones laguneras en el desarrollo de la llamada cumbia hidrocálida, un sonido que tomó elementos de La Laguna y los mezcló con la música grupera hasta construir una identidad propia.

La ruta comenzó décadas atrás, mucho antes de que las redes sociales permitieran que una canción viajara en segundos. Y cada vez que ese ritmo llegó a un nuevo lugar, ocurrió algo parecido: alguien lo escuchó, lo incorporó, lo transformó y volvió a tocarlo.

Para Maciel, esa expansión trae consigo una responsabilidad.

"Hay que tomar la responsabilidad y hacer las cosas bien", planteó al hablar con MILENIO del reconocimiento que durante años ha recibido Chicos de Barrio como uno de los principales referentes de este movimiento.

El público argentino cantó sus canciones y pidió fotografías y autógrafos. | Manuel Guadarrama

La pregunta ya no es si la cumbia lagunera puede salir de La Comarca. Ya lo hizo. La pregunta es qué ocurre con ella cada vez que cruza una frontera.

El sonido que salió de los bailes

Para entender cómo una música nacida en La Laguna terminó sonando en otros territorios, hay que regresar a uno de los primeros puentes: la Feria de San Marcos.

Jesús Martínez Robles, saxofonista y técnico de audio de Los Vatos de la Calle —agrupación con 36 años de trayectoria—, recuerda que el intercambio entre Aguascalientes y La Laguna comenzó décadas atrás.

Agrupaciones laguneras acudían durante largos periodos a la feria. Llegaban a los llamados tapancos y permanecían durante semanas tocando música tropical.

La cumbia lagunera destaca por su velocidad y sus sonidos de saxofón y trompeta. | Cortesía de Vatos de la Calle

Los músicos locales pudieron conocer de primera mano aquel sonido. Algunos grupos hidrocálidos comenzaron a incorporar cumbias a sus repertorios. Otros decidieron especializarse en el género.

Entre ellos surgió la agrupación que posteriormente se convertiría en Los Vatos de la Calle, cuyo desarrollo estuvo marcado por la influencia de la música tropical y los sonidos laguneros.

La cumbia había encontrado una nueva plaza. Pero también estaba a punto de adquirir otro acento.

La misma raíz, otra identidad

Desde su perspectiva como músico, Martínez Robles considera que una de las características que más distingue a la cumbia lagunera es su velocidad. La considera más rápida que otras variantes, incluso frente a algunas expresiones de la cumbia colombiana.

Sin embargo, en Aguascalientes el género terminó mezclándose con elementos de la música grupera. Así nació una identidad propia: la llamada cumbia hidrocálida.

Con el paso de los años, los músicos locales desarrollaron sus propios arreglos. Los Vatos de la Calle mantienen en su repertorio canciones provenientes de agrupaciones de La Laguna, pero la mayor parte de su propuesta está integrada por arreglos propios.

Martínez Robles señala que agrupaciones como Tropicalísimo Apache y Los Capi mantienen una fuerte presencia entre el público de Aguascalientes, mientras que otros grupos laguneros han encontrado distintas respuestas dependiendo del escenario y la generación a la que se dirigen.

La agrupación es uno de los referentes de la cumbia lagunera. | Cortesía de Vatos de la Calle

La influencia, sin embargo, permanece.

Agrupaciones de Aguascalientes incluso han creado canciones propias para hablar de sus colonias y de su identidad local, utilizando como punto de partida una estructura musical influenciada por la cumbia lagunera.

El sonido ya no es exactamente el mismo. Pero la raíz sigue ahí.

La receta detrás del ritmo

Para Dimas Maciel, esa identidad puede explicarse a partir de varios elementos que permiten distinguir la cumbia lagunera de otras variantes del género tropical: la colombiana, peruana, villera, sonidera, regia o norteña.

Están el ritmo y la velocidad, pero también la instrumentación y la manera en que cada instrumento entra en la ejecución.

En Chicos de Barrio, explica, la propuesta incorpora dos saxofones y una trompeta. También hay una estructura en la que el piano, bajo, tumba, redoba y cencerro entran en momentos determinados.

No se trata simplemente de tocar más rápido. Cada elemento cumple una función.

Maciel compara el proceso con una receta de cocina: cada ingrediente debe colocarse en su momento y en su justa medida para conseguir el resultado final.

Esa fórmula, asegura, ha permitido que la cumbia lagunera sea reconocible incluso a miles de kilómetros de distancia. Argentina fue una de las últimas comprobaciones.

Cuando el público conoce la canción, pero no al grupo

El regreso de Chicos de Barrio a Argentina, 17 años después de su primera visita, se convirtió en una especie de prueba para la vigencia del género.

La respuesta superó las expectativas. El salón Tropitango se llenó. Hubo seguidores que solicitaron fotografías y autógrafos y un público que reconoció canciones que habían permanecido vigentes durante años.

Pero para Maciel hubo un detalle todavía más significativo: muchas personas conocían las canciones, aunque no necesariamente identificaban a la agrupación que las interpretaba.

Ahí estaba el hallazgo. La cumbia lagunera había conseguido algo que no depende de una frontera ni del nombre de una banda: sus canciones podían vivir lejos del lugar donde fueron creadas y ser reconocidas por un público que no necesariamente conocía su origen.

El fenómeno también quedó reflejado en una presentación realizada en Argentina para un programa musical, donde la interpretación de 'Mucha Lucha' alcanzó una amplia respuesta en redes sociales.

La canción, incorporada hace más de dos décadas a la serie animada del mismo nombre, permitió que la música de Chicos de Barrio llegara a públicos de distintos continentes.

A ello se suman proyectos de colaboración con músicos argentinos y una agenda que contempla presentaciones en Estados Unidos, México y nuevas producciones.

Chicos de Barrio regresó a Argentina después de 17 años. | Manuel Guadarrama

La Comarca viaja con cada canción

La expansión de la cumbia lagunera no significa que todas las agrupaciones interpreten exactamente el mismo sonido. Al contrario: cada región lo adapta.

Aguascalientes desarrolló la cumbia hidrocálida y otras regiones han incorporado elementos propios. Pero en el origen de buena parte de ese movimiento permanece una referencia común.

Para Maciel, Chicos de Barrio representa a la Comarca Lagunera cada vez que pisa un escenario fuera de México.

Durante su reciente gira argentina llevaron consigo algo más que sus canciones: la imagen de la región y hasta los colores de Santos Laguna.

La cumbia lagunera salió de los bailes de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo y encontró otros escenarios.

En Aguascalientes se mezcló con la música grupera. En Estados Unidos y Sudamérica encontró nuevos seguidores. En Argentina, sus músicos descubrieron que algunas de sus canciones habían llegado antes que ellos.

El abanico de la cumbia y la música tropical continúa expandiéndose. Agrupaciones de otras regiones siguen tomando referencias de ese sonido.

Por eso, para Dimas Maciel, el reto ya no es demostrar que la cumbia lagunera existe. Es mantenerla vigente y representarla con responsabilidad cada vez que vuelva a cruzar una frontera.

arg

  • Alejandro Castañeda Alvarado
  • Reportero de a pie; egresado de Ciencias de la Comunicación de la FCPyS -UAdeC. Criado entre La Laguna y Zacatecas; hincha de Santos, músico frustrado y contador de historias desde la trinchera del periodismo.

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