El caso del jardín de niños Club de Leones número 5 de Ciudad Madero no solo deja al descubierto un tramo de su barda perimetral derribada tras el impacto de un vehículo cuyos ocupantes huyeron del lugar, sino que ya es una dinámica cada vez mas recurrente de conductores involucrados en accidentes que evaden su responsabilidad, quedando en evidencia una tendencia que mantiene en incertidumbre a víctimas y autoridades ante la falta de sanciones inmediatas.
El regreso a clases tras el periodo vacacional de Semana Santa no fue el esperado para la comunidad del jardín de niños Club de Leones número 5 de Ciudad Madero. Un tramo de su barda perimetral permanece derrumbado, dejando al descubierto el plantel y generando preocupación entre docentes y padres de familia.
El daño ocurrió durante la madrugada del domingo 12 de abril, cuando un vehículo se impactó contra la estructura ubicada sobre la calle 13 Armando Barba, en la colonia Heriberto Kehoe. El golpe fue lo suficientemente fuerte como para derribar entre 8 y 10 metros de la barda.
Accidente en kínder de Ciudad Madero deja barda derribada y responsables prófugos
Al amanecer, no había responsables. Solo los restos del vehículo abandonado en el lugar, sin placas, y entre los escombros, latas de cerveza que apuntan a un posible consumo de alcohol por parte de quienes viajaban en la unidad.
La directora del plantel, Georgina Catalina Barrón Bateman, fue notificada por vecinos que escucharon el estruendo y dieron aviso a las autoridades. Elementos de seguridad y tránsito acudieron al sitio, realizaron las diligencias correspondientes y el caso fue turnado a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, donde ya existe una denuncia formal.
Comunidad exige justicia tras daños a plantel y huida de responsables
Mientras avanza la investigación para dar con los responsables, la preocupación es evidente entre la comunidad escolar. El plantel quedó vulnerable, con un acceso abierto hacia una vialidad transitada, lo que ha obligado a tomar medidas improvisadas de seguridad.
“Por parte de nosotros, los padres de familia durante la mañana han estado aquí al pendiente, hemos hecho rolas con los salones para que nos estén cuidando eh que los niños se traten de no acercar a aquella zona, porque como la calle 13 es muy transitada y es donde justamente está el boquete”, señaló Barrón Bateman para Milenio.
La incertidumbre también alcanza el tema de la reparación. Aunque autoridades municipales han mostrado disposición para apoyar, el plantel se encuentra a la espera de un dictamen técnico que permita definir el costo de los daños y el mecanismo para su rehabilitación, ya sea mediante apoyo oficial o a través del seguro educativo.
“Si nosotros la queremos hacer por parte de la Secretaría de Educación con el seguro educativo que se cuenta, tenemos que pagar el 5.5% del valor. Ahí sí dependería ahora sí de hoy en la tarde o mañana que me tengan el resolutivo sobre eso. Entonces tenemos esas dos formas. Esperemos que el ayuntamiento nos pueda apoyar, ¿verdad? Si no tendríamos que buscarla más manera de sacar los recursos para poder cubrir, digamos, ese monto”, añadió.
Más allá del daño material, el incidente reavivó la exigencia de la comunidad para que las autoridades logren identificar y sancionar a los responsables.
“Yo le pido a la Fiscalía que realmente den con los culpables, que realmente se haga y se cumpla con la reparación del daño”, finalizó.
Caso Ezequiel en Tampico, ejemplo reciente de huida tras accidente vial
El caso de Ezequiel Antonio González, joven que perdió la vida tras ser atropellado en un puesto de tacos en la colonia Morelos de Tampico, se suma a una serie de hechos recientes en los que el conductor responsable presuntamente huyó del lugar tras el impacto, dejando abandonada la unidad y sin enfrentar en el momento la responsabilidad del hecho. La investigación continúa, mientras familiares y autoridades exigen justicia y la localización del responsable.
JETL