Para Sandrine Molinard, directora del Consejo Cívico de las Instituciones, el tiempo de que el procurador de Justicia tenga autonomía ha llegado.
Sin embargo, consideró que la elección no sería la mejor fórmula para ello, debido a que llegaría al puesto no precisamente el mejor para encabezar la Procuraduría.
"Nosotros pensamos que el tema de una elección puede ser muy complejo y no forzosamente garantizar que llegue el mejor al puesto de fiscal", comentó.
Por tal situación, consideró la activista, no se le puede restar seriedad al asunto, y convertir este tema en un concurso de popularidad.
"Los riesgos que sea de esa manera son los tradicionales de una elección, los compromisos con los cuales pueden llegar algunos candidatos, y luego, en una elección no quedan electos los mejores, quedan electos los más populares.
"Y al final estos puestos no son concursos de popularidad, son puestos que ameritan mucha seriedad", precisó Sandrine Molinard.
Además, destacó la situación económica como una traba más para que se lleve a votación este puesto.
"El otro tema es que implica hacer campaña, y las campañas en México cuestan mucho dinero y creo que habría que buscar una fórmula mucha más económica para las finanzas públicas", indicó.
Tras la propuesta del Poder Ejecutivo de que se elija en las urnas desde las elecciones de 2018 al procurador de Justicia, la miembro del Consejo Cívico señaló la coincidencia con esta propuesta, pero sólo en la parte que implica la autonomía de este ente.
"Lo que en general coincidimos es que se necesita un procurador autónomo, esto ha sido algo que desde hace mucho se sabe en México y creo que el momento ha llegado a que ya por fin la función de la fiscalía adquiera la dimensión de autonomía para poder combatir mejor la impunidad", puntualizó Molinard.