Con la entrega de más de 180 mil firmas ciudadanas, colectivos ciudadanos de la Comarca Lagunera demandaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), impedir la instalación y operación de una planta de fertilizantes nitrogenados en el área natural protegida Cañón de Fernández, ubicada en el municipio de Lerdo en Durango, declarado sitio Ramsar, un humedal de importancia internacional por su biodiversidad.
Con una manta con la leyenda “Salvemos al cañón. Aquí tampoco”, (en alusión a la lucha ambiental “Aquí No", en contra de la planta de fertilizantes en Topolobampo, Sinaloa), este miércoles, una comisión de representantes de los colectivos ciudadanos de la Comarca, se presentó en la oficinas centrales de la dependencia para entregar documentos técnicos, las más de 180 mil firmas ciudadanas y una carta dirigida la secretaria Alicia Bárcena para que no se otorgue el permiso correspondiente, ya que la planta produciría, almacenaría, transportaría y vendería amoníaco y urea a gran escala poniendo en riesgo la vida de toda una región.
En junio anunciaron inversión
En junio pasado, el gobernador de Durango, Esteban Villegas anunció que se trata de un proyecto impulsado por la empresa Fermachem S. de R.L. de C.V., antes 'Fertilizantes del Norte', que tendrá una inversión de mil 600 millones de dólares, para producir un millón de toneladas de urea por año en el ejido Sapioriz en Lerdo, donde se colocó la primera piedra de la planta que abarcará 150 hectáreas. De inmediato, los grupos ciudadanos advirtieron que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la empresa, presenta inconsistencias, por lo que piden la intervención de la Semarnat.
“Desde el primer día, ciudadanas, personas expertas y pobladores de la región hemos expresado nuestro rechazo a este proyecto, anunciado el 8 de junio por el gobernador Esteban Villegas con la colocación de la primera piedra. Se pretende instalar sobre un acuífero en veda desde los años 50 y junto al Cañón de Fernández, un área natural protegida y sitio RAMSAR”, dijo Natalia Sánchez Aguirre, representante de la Ciudadanía Organizada de la Comarca Lagunera.
La petición en la plataforma change.org “Protejamos el Cañón de Fernández de Durango” suma al momento 182 mil 261 firmas verificadas, y ha sido compartida más de 93 mil veces, destacando los riesgos de operación de la planta de fertilizantes, al señalar que dicha instalación pone en riesgo el río, fuente de agua vital para la región, así como también amenaza con devastar el hábitat de numerosas especies que sólo existen en este rincón del mundo.
“La cercanía de una planta industrial de tal naturaleza comprometería seriamente la salud del Cañón, sus aguas y la vida de quienes dependen de él. El impacto ambiental de dicha planta podría ser catastrófico. Estudios han demostrado que la contaminación industrial proveniente de plantas químicas sin medidas adecuadas de mitigación puede causar la muerte de la flora y fauna, así como un detrimento en la calidad de vida de las comunidades aledañas. La gente del municipio de Lerdo y de toda la región dependemos del Cañón no sólo como un recurso ambiental, sino como parte crucial de nuestra identidad”.
¿Por qué el proyecto no es viable?
De acuerdo con el colectivo ciudadano, una revisión realizada a la Manifestación de Impacto Ambiental, presentado por la empresa desde 2019, encontró que se trata de un documento fragmentado e incompleto, lleno de contradicciones, inconsistencias y omisiones.
Entre las principales razones por las que la instalación de la planta no es viable resaltan que pone en riesgo un humedal de importancia internacional; pretende sobreexplotar el acuífero de Villa Juárez, que está en veda; dañaría el ecosistema de cientos de especies locales y migratorias, incluidas especies protegidas que la MIA no contempla.
Prevén que generaría graves enfermedades a la población por sus residuos; pone en peligro a grupos vulnerables por sus emisiones al aire; arriesga contaminar un acuífero interconectado con los que sostienen la economía y la supervivencia de millones de personas. Además de que amenaza al río Nazas, que ha dado vida a toda la región y forma parte de nuestra identidad e historia.
“El Cañón de Fernández es el único tramo de río vivo que recarga el acuífero y alberga a cientos de especies. Miles de personas viven ahí y dependen de él. La Comarca Lagunera ya enfrenta escasez de agua y una crisis de hidroarsenicismo crónico por la sobreexplotación del acuífero”.
Además, el colectivo resaltó que el Gobierno Federal invirtió millones de pesos en traer agua desde el cañón a toda la región, por lo que si el río se contamina, ese esfuerzo habrá sido en vano y no habrá solución a la crisis hídrica regional.
“Somos la cuenca lechera más grande del país, y esto exige cantidades enormes de agua. La ciudadanía llevamos décadas defendiendo el agua frente al impacto de la industria y exigiendo regulación, porque la región ya no puede abastecer volúmenes tan grandes de agua a ninguna industria, y mucho menos recibir una de este tipo”.
De esa manera, exigieron a la Semarnat que se haga una revisión exhaustiva de todos los documentos presentados y que tome en cuenta que ni los pobladores ni la gente de la región fueron consultados sobre la instalación y operación de dicha planta. “Le recordamos a la doctora Bárcena ha dicho en entrevistas que jamás otorgaría un permiso que ponga en riesgo un humedal Ramsar, elegimos la vida, elegimos el agua y nuestro derecho a un medio ambiente sano”.
aarp