• Ésta es la historia de la Aduana de Tampico: un rompecabezas traído desde el extranjero durante los tiempos de Porfirio Díaz

Visitantes abarrotan el emblemático edificio histórico; autoridades impulsan rescate con inversión millonaria en zona portuaria.

Tampico /

Los ciudadanos y los turistas hacen fila para ingresar a la ex Aduana de Tampico; la gente quiere estar en el recinto portuario del sur de Tamaulipas para ver el río Pánuco y vivir la experiencia de estar en el puerto jaibo.

Esas filas de gente se reflejan en las estadísticas de la Dirección de Turismo, al ser uno de los puntos más visitados de la ciudad; sin lugar a dudas, está entre los sitios más populares por toda esa historia que se cuenta entre sus pasillos.

Un recinto marcado por la historia

La historia en un puerto como Tampico está en cada esquina: se respira, se observa, se siente en cada cambio de clima; es por eso que inspira a quienes se dedican a investigar sobre el pasado, como el historiador José Antonio Cruz Álvarez.

Los datos que se tienen a la fecha indican que Porfirio Díaz, quien en ese momento ya tenía tres periodos como presidente de México, decidió que Tampico era el sitio ideal para construir una aduana, pero una de primer mundo, que fuera un referente a nivel internacional.

“Para 1896, el gobierno de Porfirio Díaz, encabezado por Vicente Riva Palacio y José Yves Limantour, exsecretario de Hacienda, le dan la concesión a la empresa Ferrocarril Central Mexicano, que es la responsable y la que va a construir la Aduana de Tampico”, expuso el historiador egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Edificio de la ex Aduana de Tampico. (Víctor Durán)

Piezas traídas del mundo

Pero, de acuerdo con la época, la ex Aduana fue traída pieza por pieza desde diversos puntos del mundo, desde Europa y algunas zonas de Estados Unidos; todo fue por catálogo, como si en este momento la hubieran pedido por alguna aplicación.

Cruz Álvarez precisó que “no todas las piezas venían de Francia; las maderas, puertas y herrerías, algunas fueron traídas de Nueva Orleans y de Nueva York. Pero las columnas y los barandales que se encuentran en el exterior sí eran fabricadas en Francia, que tenía fábricas fundidoras”.

La forma en que piezas que aún siguen firmes y en excelentes condiciones llegaron al puerto jaibo, al sur de Tamaulipas, fue por medio de la conectividad acuática que era estratégica, a tal grado que en su momento llegaron embarcaciones desde Europa.

“Las piezas se traían en lastre, en chalán, en los barcos que venían de Europa o América del Norte, así que todo se armaba en Tampico como si fuera un rompecabezas. El granito, el mármol... todo se fue reuniendo en torno a un proyecto arquitectónico”, detalló el historiador.
En el antiguo edificio de la ex Aduana de Tampico, realizan recorridos históricos.

Inauguración y esplendor porfiriano

En menos de una década, dicha obra había quedado concluida; llamaba la atención de los ciudadanos, de los trabajadores y, obviamente, era presumida por los funcionarios de la época.

Los datos del historiador refieren que entre 1902 y 1903 se inauguró la ex Aduana a cargo de Porfirio Díaz, quien llegó a Tampico después de tomar un tren que venía desde la Ciudad de México a San Luis y, posteriormente, de San Luis a Tampico.

El acontecimiento representó una fiesta impresionante para la época, con comida, baile y todo lo que un evento de este tipo ameritaba, todo en las cercanías de la plaza que hoy se conoce como de la Libertad, en el Centro Histórico de esta ciudad tamaulipeca.

Se trata de “la visión económica o exterior que tenía Porfirio Díaz para abrir a la inversión, ya que México tenía 50 años de pérdidas con diversos países, pero la Aduana fue la apertura del comercio exterior”.

Algunos de las construcciones son la ex Aduana de Tampico.

Daños y transformaciones del edificio

En este momento, el edificio que recorren los turistas —el cual está prácticamente entero luego de un siglo de construcción, de la colocación de pilares profundos sobre el río Pánuco y de las maniobras que fueron innovadoras para la época— ya no tiene sus piezas originales.

Detallan los historiadores que el techo, el cual originalmente era de lámina, se desprendió y voló en dos momentos distintos: en los ciclones de 1933 y 1955, debido a la fuerza de los vientos que se registraron en su momento.

De acuerdo con el material histórico que tiene el cronista adjunto de Tampico, Francisco Ramos Alcocer, la Aduana Marítima se describe como un “airoso edificio de dos pisos, construido de ladrillo y estructura metálica sobre la angosta franja de terreno que separaba los dos ríos (Pánuco y Tamesí), justo frente a los antiguos muelles, los cuales también se modernizaron”.

Edificio de la ex Aduana en el puerto de Tampico.

Los archivos refirieron —según quien fue guía de turistas en Tampico durante algunos años— que la edificación se inició a fines de 1898 y se inauguró el 16 de octubre de 1902. Así que, en estos días, la obra sigue cumpliendo satisfactoriamente las funciones para las que fue creada y forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Entre los detalles históricos, refieren que para comunicar con tierra firme al muelle y la Aduana se instaló un puente de acero sobre el río Tamesí, el cual vino a sustituir al de madera que daba acceso a los antiguos muelles. Al puente de acero se le llamó Manuel Romero Rubio, el cual era para los vehículos de carga y el ferrocarril.

Se viene la restauración


Las autoridades de la Asipona de Tampico, en medio de la afluencia de gente que se registra todos los días, lograron que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) les diera el permiso para poder restaurar dicha edificación histórica, lo cual es muy complicado de acuerdo con los protocolos del INAH.

Jaime Herrera Romo, director de la Asipona Tampico, durante la ceremonia por el 196.º aniversario de la Batalla de Tampico, anunció que se iban a llevar a cabo labores de restauración de la edificación que es icónica para la ciudad.

Asipona puso en marcha la restauración del antiguo edificio de la ex Aduana en el Puerto de Tampico. (Yazmín Sánchez)

Se trata de un inicio para un proyecto que ha estado atorado en el tintero desde hace más de una década: la reconversión del Puerto de Tampico, el cual gobiernos de diversos partidos, como el Revolucionario Institucional o Acción Nacional, jamás pudieron sacar adelante.

Lo que se hará, y que ya comenzó, es mejorar la imagen de la ex Aduana, para lo cual el Gobierno Federal, en el caso específico de la Asipona de Tampico, va a invertir 30 millones de pesos aproximadamente.

Proyecto turístico y rescate histórico

A corto o mediano plazo, la remodelación de la infraestructura que se construyó por catálogo será un imán turístico si es que los planes del Gobierno Federal logran avanzar.

El objetivo es que los ciudadanos que en cada periodo vacacional acuden al Centro Histórico de Tampico puedan caminar sin ningún problema hasta la zona portuaria, en la cual se espera que quede una división del área operativa con la zona turística.

Turistas abarrotan la ex aduana de Tampico. (Yazmín Sánchez)

Al final, se busca que el turismo y los propios ciudadanos porteños puedan estar a la orilla del río Pánuco y observar el movimiento de embarcaciones, permitiendo que la modernidad y el comercio convivan dentro de un área que en otro momento parecía imposible, porque siempre ha sido una zona federal.

Los historiadores de Tampico han manifestado la necesidad de poder continuar con la investigación histórica de dicho recinto, siempre buscando una mayor exactitud en los detalles de una historia única.

En este momento, las personas que llegan desde otros puntos del país buscan, a como dé lugar, recorrer el edificio histórico, el cual sirve para enmarcar fotos de bodas, XV años y hasta informes de gobiernos municipales.

Lo que espera Tampico es volver a lo que un ciudadano hacía hace más de 100 años: caminar desde la plaza de la Libertad hasta la orilla del río sin ningún problema, porque el centro es patrimonio de la ciudad.

Edificio de la ex Aduana de Tampico.

Los estudiosos de la historia del puerto coinciden en el detonante que será para el rescate de los inmuebles históricos que se encuentran en el Centro Histórico el proyecto de restauración de la ex Aduana, pero, sobre todo, la reconversión del puerto.

En este momento es complejo que los propietarios de los inmuebles que tienen más de un siglo puedan invertir en ellos, principalmente cuando están deteriorados y representan un riesgo; sin embargo, con los planes existentes por parte del Gobierno Federal, el interés por rescatar la "historia muerta" o casi olvidada de los edificios podría resurgir.

Asimismo, los estudiosos de la historia porteña refieren que desde 1826 la primera Aduana de Tampico estuvo en lo que fue el edificio de Correos, el cual aún está en pie: “un momento en el cual a la arquitectura le llamaban el art nouveau, y todo lo que era del final del siglo XIX era un estilo francés, manejado con hierro, bronce y las constructoras se manejaban por catálogo”.

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  • Jesús Alberto García
  • Periodista con experiencia en cobertura política, social y nota roja. Colabora en secciones de local, regional, estatal y nacional en televisión, radio, impreso y web.

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