A pesar del miedo que le provocó el ver cómo el agua ingresaba a su hogar, y de la diabetes que padece, Cirila Cruz, de 63 años, ayudó a su esposo a subir sus pertenencias sobre unas sillas y ladrillos, para evitar perderlas, aunque al final no pudo rescatar su lavadora.
La señora forma parte de las más de 200 familias del municipio de Ixhuatlán del Sureste, que sufrieron inundaciones en sus hogares tras el paso del frente frío 2.
Cirila relata mientras limpia su hogar que desde hace más de cuatro años no sufrían inundaciones; añade que en esta ocasión el agua subió hasta un metro de altura en su hogar, ubicado en la congregación de El Chapo.
Fue el lunes cuando se desbordó el arroyo Chichigapa, por la gran cantidad de agua que cayó.
“(Estaba) asustada, porque soy diabética, pero nadie iba a ayudar a mi compañero a subir las cosas, por eso corrimos a levantar las cosas, todo lo que pudimos, y sobre todo que nosotros estamos bien, subimos lo que pudimos, pero se perdieron muchas cosas”, señala Cirila.
El agua ya salió de su vivienda y este miércoles aprovecharon para comenzar a limpiar y hacer el recuento de los daños.
"Se perdió mi ventilador que andaba flotando, mi ropero se mojó y la ropa, y allá adentro algunos muebles", añade.
Cirila, su esposo y su hijo menor se enfermaron por las lluvias, de gripe y tos, pero están firmes para seguir limpiando su casa. Esperan que el gobierno del estado les ayude a recuperar lo perdido.
Ejército aplica Plan DNII y autoridades locales llevan ayuda
Desde la madrugada del lunes que comenzaron las inundaciones, el Ejército mexicano, a través del 44 Batallón de Infantería, comenzó a evacuar a las familias que sufrieron inundaciones, aunque no todas aceptaron abandonar sus hogares.
El último reporte de las autoridades indica que son 203 familias damnificadas, entre ellas Cirila. Las congregaciones afectadas son El Chapo, Paraíso, Villa del Espíritu Santo. Además de las colonias Margarita Moran y La Unión, por desbordamiento del arroyo Mexcalizapa.
Este miércoles, las autoridades municipales, encabezadas por la presidenta municipal, Juliana Ruíz Martínez, recorrieron las zonas afectadas y llevaron despensas, alimentos y bebidas calientes a la población de El Chapo.
"Nos preocupa porque el agua sigue subiendo; ahorita subió como 25 centímetros en dos horas, por eso le estamos diciendo a la población que no dude en acudir a los albergues, porque es necesario. Los estamos apoyando con despensas y alimentos, porque realmente lo necesitan", informó la presidenta.
Ante esta situación, el ayuntamiento informó sobre la habilitación de cuatro espacios como albergues temporales para las familias que requieran resguardo:
- Auditorio Municipal Luis Donaldo Colosio.
- Escuela Vicente Guerrero.
- Parroquia San Juan Diego.
- Iglesia Central Adventista.
- Pobladores demandan atención del estado.
Durante el recorrido que este medio realizó en El Chapo, la situación era muy repetitiva: las familias limpiando sus hogares y sacando los enseres domésticos que perdieron por las inundaciones.
Rubí y su familia son ejemplo de ello; tuvieron que decidir entre salvar la vida de sus hijos pequeños o sus pertenencias.
“Pues no hubo de otra, joven, más que salir a refugiarnos, y pues ya se perdió mi lavadora, mi refrigerador también se mojó y pues ya no hay nada que hacer. Hasta ahora nadie nos ha apoyado más que el ayuntamiento, de la gobernadora (Rocío Nahle) nada”, lamenta.
Francisco Gómez se une al reclamo de Rubí y lamenta que el gobierno del estado no haya acudido a esta localidad a brindar ayuda, aun cuando ya pasaron 72 horas de las inundaciones.
“Nadie del estado ha venido, por eso le decimos que se fije en nosotros la gobernadora, porque sí estamos afectados por el agua, nos llegó hasta un metro el agua y es demasiado”, reiteró.
ksh