La temporada de lluvias representa un desafío adicional para el personal de Servicios Públicos Municipales de Gómez Palacio, ya que el crecimiento acelerado de la vegetación obliga a reiniciar desde cero las labores de mantenimiento en parques, plazas y camellones.
Actualmente, el municipio tiene bajo su responsabilidad más de 400 áreas verdes, además de camellones principales y espacios públicos ubicados tanto en la zona urbana como en los ejidos.
Benjamín Atilano Chávez, titular de la dependencia, explicó que, aunque las principales áreas verdes son atendidas de manera permanente, cada precipitación provoca que el pasto, la maleza y las ramas crezcan rápidamente, lo que demanda un nuevo recorrido por los espacios públicos.
“Cuando hay temporada de lluvias es como un reinicio para nosotros. El agua hace que de un día para otro vuelva a crecer la maleza y los árboles requieran nuevamente poda y mantenimiento”.
Riego permanente
Indicó que algunas plazas reciben atención diaria debido a su alta afluencia de visitantes, entre ellas la Plaza Principal, la Plaza Miguel Alemán y otros espacios del centro de la ciudad, además del riego permanente de camellones como el Periférico.
El riego se realiza diariamente con agua tratada transportada en pipas, con el objetivo de conservar la vegetación sin afectar el consumo de agua potable.
Sin embargo, reconoció que el número de espacios públicos hace imposible brindar mantenimiento de manera simultánea a todos.
“Hay parques donde los vecinos nos comentan que tenían años sin recibir atención. Encontrábamos pasto de hasta dos metros de altura y los juegos infantiles ni siquiera se alcanzaban a ver”.
En un recorrido realizado por MILENIO, se pudo constatar que paseos públicos como el parque La Esperanza, La Plaza principal, así como las áreas verdes de la colonia Fidel Velázquez, uno de los sectores habitacionales más grandes del municipio, cuentan con un riego permanente.
En el Parque La Esperanza, personal encargado del mantenimiento manifestó que cada tercer día se realiza el riego de árboles en cada una de las zonas.
El director manifestó que, durante las jornadas de limpieza, muchos vecinos agradecen la intervención municipal e incluso manifiestan su intención de colaborar con el mantenimiento de las áreas verdes.
Aunque reconoce que en la mayoría de los casos el compromiso queda únicamente en palabras.
“Nos dicen que ellos se van a encargar de mantener limpio el parque, pero pocas veces sucede. Claro que es responsabilidad del municipio atender estos espacios, pero si los vecinos nos ayudaran, sería de gran apoyo”.
Aseguró que son muy pocos los casos en los que algún ciudadano mantiene limpia una parte del área verde cercana a su vivienda.
Limpieza y rehabilitación
Otro de los problemas que enfrenta la dependencia es el vandalismo contra la infraestructura del alumbrado público, situación que se presenta en gran parte de las plazas.
Aunque el daño directo a las luminarias ha disminuido gracias al apoyo de la Dirección de Seguridad Pública mediante rondines preventivos y detenciones de personas responsables, continúan registrándose robos y cortes de cableado eléctrico.
“Ya no dañan tanto las lámparas; ahora cortan el cable principal y con eso dejan apagada toda una colonia”.
Los reportes más frecuentes se registran en colonias como FOVISSSTE, Santa Rosa, Armando del Castillo, Tierra Blanca, Tierra y Libertad y Las Agaves, donde a diario se reciben reportes por fallas derivadas del robo de cable.
Señaló que los responsables sustraen cable de aluminio, material del que el valor comercial es inferior al del cobre, lo que refleja la persistencia del problema.
La Dirección de Servicios Públicos atiende en promedio cinco reportes diarios por vandalismo durante el día y una cantidad similar por la noche, relacionados principalmente con apagones ocasionados por el corte de cableado.
Para atender estas incidencias, el municipio cuenta con 10 cuadrillas de alumbrado público, encargadas de reparar las fallas y restablecer el servicio.
En la zona rural, explicó, la problemática es menor debido a que los propios habitantes vigilan los sistemas de iluminación y reportan oportunamente cualquier anomalía.
Además del mantenimiento de áreas verdes y alumbrado, el municipio mantiene labores permanentes de limpieza mediante trabajadores asignados por calles y turnos de mañana y tarde, así como cuadrillas correspondientes al programa de la Transformadora, quienes realizan jornadas integrales de rehabilitación de espacios públicos.
Reiteró que el compromiso de la dependencia es continuar atendiendo los parques, plazas, camellones y sistemas de alumbrado, aunque reconoció que durante la temporada de lluvias el trabajo se multiplica debido al rápido crecimiento de la vegetación.
Hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar en el cuidado de los espacios públicos, evitar actos vandálicos y apoyar en la conservación de las áreas verdes, ya que mantener en buenas condiciones los más de 400 espacios públicos que requieren no solo del esfuerzo del gobierno municipal, sino también de la participación de la comunidad.
Sequía y sobreexplotación de acuíferos aumentan riesgos ambientales
La crisis hídrica que enfrenta la Comarca Lagunera no solo pone en riesgo la disponibilidad de agua para el futuro, sino que también comienza a reflejarse en la salud de la población.
La prolongada sequía y la extracción intensiva de agua subterránea para el riego de cultivos como la alfalfa y otros forrajes han generado que en diversas zonas se registren concentraciones de arsénico por encima de los límites permitidos.
Anselmo Orona, biólogo de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), explicó que este problema también obliga a replantear las estrategias de reforestación en la región, privilegiando especies nativas o adaptadas al clima semidesértico que demanden poca agua y soporten las condiciones extremas de temperatura.
Señaló que en los últimos años se ha popularizado la plantación del árbol conocido como mazahua; sin embargo, aseguró que no es la mejor opción para la región debido a que requiere de grandes cantidades de agua y es vulnerable a las sequías prolongadas, así como a las heladas, lo que reduce considerablemente sus posibilidades de sobrevivencia.
La reforestación puede realizarse en cualquier época del año, pero el éxito depende del manejo que reciban los ejemplares durante sus primeros meses de vida, pues el riego oportuno, la preparación del suelo y el uso de composta son factores determinantes para que los árboles logren establecerse, aunque indicó que la temporada de lluvias sigue siendo el periodo más favorable para llevar a cabo estas acciones.
Antes de plantar, indica, es importante acondicionar correctamente el terreno a través de la apertura de cepas, la incorporación de materia orgánica y un suministro adecuado de agua que facilite la adaptación de las especies.
Entre los árboles y arbustos que mejor se adaptan a las condiciones de la región, mencionó al mezquite, así como algunas especies originarias de otras zonas del país que se han adaptado, además de la tronadora, ciertas especies de encino y arbustos como la costilla de vaca, entre otros.
Destacó que la construcción de una región más sustentable no depende únicamente de sembrar árboles, sino de garantizar su cuidado durante los primeros años, por lo que la participación de la ciudadanía es indispensable para que las áreas reforestadas prosperen y contribuyan a mejorar el entorno ambiental en una zona donde el agua es cada vez más escasa.
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