• Guadalajara se convierte en la ciudad gruyer: se abren 3 mil socavones en lo que va del año y la autoridad no se da abasto para repararlos

  • La Zona Metropolitana de Guadalajara enfrenta una crisis hidráulica tras la aparición de 3 mil socavones en lo que va de 2026; el SIAPA admitió que su capacidad operativa está rebasada y solo ha podido atender la mitad de los reportes.
Alan Castellanos y Usi Toledo
Jalisco /
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M+.- La ciudad se hunde. En lo que va de 2026 se han abierto 3 mil socavones en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Pero únicamente mil 500 han sido atendidos, admitió Ismael Jáuregui, director del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).

Los casos se repiten. Agujeros gigantescos aparecen aquí y allá. Han devorado automóviles, sobre todo durante el actual temporal de lluvias. De milagro, hasta ahora no ha habido muertos.

Ávila Camacho fue el nuevo punto. Los vecinos denunciaron a tiempo y, esta vez, la autoridad actuó antes de que ocurriera una tragedia. Lo que inicialmente parecía un hoyo de grandes proporciones resultó ser mucho mayor cuando llegaron los técnicos: 10 metros de largo por cinco de ancho y más de 3.5 metros de profundidad.

La avenida tuvo que ser cerrada por completo. Por ahí, además, pasa el viaducto elevado del Tren Ligero. Pero ha habido socavones todavía más grandes.

“Tenemos un número de reportes de cerca de 3 mil socavones en la ciudad, de los cuales ya hemos atendido cerca de mil 500. Hay muchos puntos que no generan un riesgo tan latente”, declaró Ismael Jáuregui, quien reconoció que la capacidad operativa del organismo es insuficiente para hacer frente a la magnitud del problema.

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Ciudadanos señalan los peligros ante la lentitud oficial

Ante la falta de respuesta inmediata en otros puntos, son los propios ciudadanos quienes han tomado cartas en el asunto. Sillones viejos, escobas, varas y cualquier objeto visible son colocados sobre los hundimientos para alertar a peatones y conductores.

El SIAPA registra y clasifica estos reportes según el nivel de riesgo, pero el ritmo de reparación avanza a cuentagotas.

“Muchos de ellos no los hemos podido atender por capacidad operativa, pero vamos trabajando en ellos. Gran parte ya están reportados y los tenemos enumerados; dependiendo de la urgencia, los vamos atendiendo. Les pedimos paciencia porque todavía nos llevará un par de meses atender el 100 por ciento de la ciudad”, declaró Jáuregui.

Lluvias, tuberías obsoletas y décadas de abandono

El temporal de lluvias ha sido el detonante perfecto para una crisis anunciada. El agua incrementa la presión dentro de las tuberías y, cuando estas presentan fallas estructurales producto de décadas de operación continua, el deterioro deriva en rupturas, filtraciones, colapsos del subsuelo y, finalmente, hundimientos en la superficie.

Las zonas más afectadas se concentran en colonias cuya infraestructura fue construida durante las décadas de 1970 y 1980, donde tuberías y colectores presentan un desgaste severo debido a su antigüedad.

El ritmo de reparación de los socavones en Guadalajara avanza a cuentagotas. | Foto: Juan Carlos Munguía.

Enrique Díaz de León: el socavón que no deja de fallar

A tres semanas de que se abriera el socavón en la avenida Enrique Díaz de León, los trabajos de reparación todavía no culminan.

La razón: falta instalar una nueva tubería de 140 metros lineales que sustituirá todo el colector del tramo que presenta fallas y oquedades.

“Estamos ya con el suministro de la tubería. Mandamos fabricar tubería, son cerca de 140 metros lineales para sustituir todo el colector del tramo que presenta algunas fallas y oquedades para evitar futuros colapsos de la parte de los pavimentos”, explicó Jáuregui.

El director del SIAPA destacó que la tubería se suministrará poco a poco para avanzar en la obra.

“Recordamos que el punto nos falló en tres ocasiones, tres veces a metros de distancia. No queremos que vuelva a suceder, por eso preferimos dejar la vialidad cerrada y solamente son unos días para esperar el suministro de materiales. Ya prácticamente ayer empezó a llegar el equipo; hoy llega parte de la tubería, aunque según la fabricación va a estarse suministrando para poder seguir avanzando”.

Las condiciones climatológicas también han jugado en contra.

“Por las condiciones climatológicas, es posible que no abramos la vialidad hoy o mañana. Si las condiciones climáticas lo permiten —por el meteoro que tenemos en la parte de la costa, que al parecer se está alejando—, empezaremos esta misma semana con la restitución ya de manera controlada del colector en su totalidad”, agregó.

El socavón se abrió el pasado 6 de septiembre y se tenía previsto que la reparación quedara concluida en tres días. Tres semanas después, la vialidad sigue cerrada.

Ávila Camacho: Detección oportuna evita tragedia

En contraste, en la avenida Ávila Camacho, al cruce con la calle Jacarandas, en la colonia Conjunto Patria, en Zapopan, otro socavón fue detectado de manera temprana, antes de que colapsara el pavimento y ocasionara algún accidente.

“Es un programa de prevención y revisión con sondas y estamos viendo en toda la ciudad en los puntos recurrentes. Recordemos que en este espacio fue prácticamente el año pasado un caso similar y hoy en día detectamos previamente el colapso en una de las cajas de este colector, la cual ya ha presentado su socavamiento importante con una profundidad de aproximadamente 3.50 metros y en el ancho de los tres carriles”, detalló Jáuregui.

El socavón mide aproximadamente 10 metros de largo y cinco de ancho. Las autoridades ya trabajan en la reparación del vaso colector dañado.

“Hicimos la revisión previa, determinamos los daños críticos y decidimos cerrar de manera inmediata por el posible colapso de la cubierta superior. Ayer, por la parte del mediodía, terminamos esta emergencia, empezamos a aplicar los protocolos y ya toda la noche estuvimos generando la demolición de la cubierta antes del colapso”, señaló el funcionario.

Se estima que durante el fin de semana puedan reabrirse los carriles de la avenida Ávila Camacho en el sentido de avenida Patria hacia la Basílica de Zapopan.

“Hoy ya encontramos el punto de falla y ya estamos nada más haciendo la limpieza. Estamos esperando a la Comisión Federal de Electricidad para el retiro de redes eléctricas para evitar algún tipo de siniestro. Primero que nada, hay que proteger a nuestros trabajadores y en un rato más empezamos la restitución de los daños. Esperemos que nos lleve aproximadamente cuatro días la reparación; esperemos que este mismo fin de semana ya esté abierta otra vez la vialidad con la restitución completa de estos daños”.

Los vehículos están siendo desviados hacia avenida Américas para reincorporarse a avenida Jacarandas y continuar su camino sobre avenida Ávila Camacho, que se convierte en avenida Belenes.

Comerciantes afectados: “Las autoridades deberían ponerse las pilas”

Mientras las obras avanzan, los comerciantes de la zona resienten el impacto económico. Una comerciante identificada como Susana expresó su frustración: 

“¿Qué está pasando continuamente? No sé qué está pasando. ¿Estarán las redes rotas? Llega a romperse el cemento y, bueno, aquí nos tienen los comercios; están perdiendo mucho dinero. Todos los que están aquí son como unos 40 comercios. Las autoridades deberían ponerse las pilas, la mera verdad”.

Las autoridades han priorizado las zonas de mayor riesgo y mantienen bajo monitoreo avenidas críticas como Enrique Díaz de León, Ávila Camacho, México, López Mateos y Malecón, donde la circulación vehicular y peatonal representa un peligro ante la posibilidad de nuevos colapsos.

El propio director del SIAPA admitió que, aunque cuentan con personal para trabajar en los socavones, carecen del equipo necesario para atenderlos con la rapidez que la ciudad exige.

La temporada de lluvias ha sido un factor para el daño de tuberías y vialidades en Guadalajara. | Foto: Farid Santos

Una ciudad al borde del colapso

Guadalajara enfrenta una red hidráulica y sanitaria rebasada por el tiempo, un temporal de lluvias que agrava cada falla estructural y una ciudadanía que, ante la lentitud institucional, improvisa señalizaciones con muebles viejos para evitar accidentes.

Mientras el SIAPA pide “un poco de paciencia” y asegura que requerirá un par de meses para atender el 100 por ciento de los reportes, los socavones siguen apareciendo y las lluvias continúan.

Los hundimientos de grandes dimensiones se han multiplicado en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, varios de ellos relacionados con fallas en colectores y tuberías que llevan décadas bajo las calles de la ciudad.

De junio a septiembre de 2026, Guadalajara, Zapopan y Tonalá han registrado hundimientos que van desde afectaciones en carriles de circulación hasta enormes vacíos que han obligado a mantener vialidades cerradas durante semanas.

En buena parte de estos casos, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado ha intervenido para reparar la infraestructura y determinar las condiciones del subsuelo.

Malecón: un agujero de 45 metros

Uno de los casos más grandes apareció la noche del 7 de septiembre en avenida Malecón, en los límites de Guadalajara y Tonalá, en la zona de Lomas del Laurel.

Después de una fuerte tormenta, el terreno colapsó y dejó un socavón de aproximadamente 45 metros de largo, 12 de ancho y 8.5 metros de profundidad.

Las revisiones permitieron identificar el colapso de la tapa de un colector sanitario de concreto armado, ubicado a unos 8.5 metros bajo la superficie. El deterioro y la saturación del material de relleno provocaron la pérdida de soporte del terreno.

La magnitud del daño obligó a mantener cerrada la vialidad y ampliar la zona de trabajo a 120 metros. La duración de las obras pasó de una estimación inicial de algunas semanas a un periodo que podría extenderse hasta dos meses.

Algunos socavones han alcanzado hasta 45 metros de largo. | Foto: Farid Santos

Díaz de León: tres fallas en cuestión de metros

Otro hundimiento de consideración se registró un día antes, el 6 de septiembre, en avenida Enrique Díaz de León, en Jardines del Country, Guadalajara.

El socavón alcanzó inicialmente unos 15 metros de longitud, seis de ancho y hasta tres metros de profundidad.

La revisión de la zona evidenció daños en la infraestructura hidráulica y llevó a ampliar considerablemente la intervención. Los trabajos dejaron de ser una reparación menor y ahora contemplan una zona cercana a los 160 metros, con una duración que podría superar el mes.

Ávila Camacho y otros puntos críticos

El 22 de septiembre, en la zona de avenida Ávila Camacho y Jacarandas, en Zapopan, fue localizado un socavón de aproximadamente ocho metros de largo, seis de ancho y tres de profundidad. El punto fue detectado cuando un taxi circulaba por el lugar y estuvo a punto de caer al vacío.

También durante septiembre se reportaron afectaciones en La Calma y Navío, en Zapopan, donde daños en la tubería de drenaje provocaron un hundimiento y el cierre de varios carriles.

En Tonalá, otro incidente ocurrió en la colonia Altamira, en el cruce de Cihualpilli y La Mesa. Un automóvil cayó en un socavón que terminó por expandirse y quedó volcado dentro del hueco. Una pareja que viajaba en el vehículo fue rescatada prácticamente ilesa.

A estos casos se suma un socavón registrado en junio sobre la lateral de López Mateos, en la zona de La Calma, también en Zapopan, relacionado con daños en líneas de agua potable y drenaje, y que provocó afectaciones temporales en el suministro para algunas colonias.

El antecedente de 2025

La aparición de estos hundimientos no es exclusiva de 2026.

En julio de 2025, la avenida Malecón se convirtió en escenario de un hundimiento de grandes dimensiones, aunque en un punto distinto al afectado este año. El socavón apareció en la colonia El Bethel, en los límites de Guadalajara y Tonalá, y alcanzó aproximadamente 30 metros de largo, ocho de ancho y hasta cinco metros de profundidad.

El colapso ocurrió de manera repentina y un automóvil en el que viajaban una mujer y tres menores cayó al hueco. También cayó un camión cargado de arena, mientras que una unidad de transporte de personal quedó parcialmente atrapada.

Las personas fueron rescatadas con vida y se reportaron lesiones leves.

En ese caso, la falla fue relacionada con una fuga o fisura en un colector pluvial de aproximadamente 2.44 metros de diámetro. El agua habría provocado el arrastre progresivo del material del subsuelo hasta generar las condiciones para el colapso.

Días después, las inspecciones preventivas detectaron otro punto de riesgo a menos de 100 metros del primer socavón, lo que llevó a realizar una intervención adicional.

López Mateos: la advertencia de 2024

Otro episodio que evidenció el impacto de las lluvias sobre la infraestructura ocurrió el 25 de julio de 2024, cuando un fuerte temporal provocó daños en la zona de avenida López Mateos y Periférico, en Zapopan.

En aquella ocasión, el puente no colapsó por completo. El agua del Arroyo Seco generó una fuerte corriente que erosionó y arrastró parte de la infraestructura que sostenía el puente, construido aproximadamente tres décadas antes.

La afectación produjo un socavón de varios metros de diámetro y profundidad, además de daños en alrededor de 40 metros de un colector.

La vialidad tuvo que ser cerrada y se registraron importantes afectaciones a la circulación, aunque no hubo personas lesionadas ni vehículos que cayeran al hundimiento.

Una infraestructura que envejece bajo la ciudad

Especialistas han señalado que la problemática está relacionada con una combinación de factores: infraestructura hidráulica que en algunos sectores tiene 50 años o más, el crecimiento de la ciudad y una mayor superficie impermeabilizada, que modifica la forma en que el agua de lluvia escurre hacia los sistemas de drenaje.

Los casos registrados en 2024, 2025 y 2026 muestran un patrón que se repite en distintos puntos del Área Metropolitana de Guadalajara: lluvias intensas que ponen a prueba una infraestructura hidráulica que envejece, mientras el crecimiento urbano incrementa la presión sobre una red que permanece, en gran parte, bajo las calles.

AH

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