En calidad de testigo, este viernes rindió su declaración Ignacio Campos Equihua por el crimen de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan, y señalado como uno de sus enemigos políticos.
En compañía de su familia y un grupo de simpatizantes, alrededor de las 11 de la mañana se presentó en la Unidad Especializada de Homicidio Doloso de la Fiscalía General del Estado, donde permaneció por una hora y media.
"Estamos dejando en claro que no tenemos ningún vínculo con los señalamientos que nos han hecho quienes ustedes ya saben. Estamos aquí por voluntad propia porque creemos en las leyes mexicanas, creemos en la justicia", declaró el también exalcalde.
Entre aplausos y porras, Campos Equihua se dijo tranquilo y reiteró que de su parte siempre ha habido disposición para abonar al esclarecimiento de este caso, aunque admitió que sí han intentado causarle un daño político, pero que aun así no tiene miedo.
"Yo considero que es un acto en el cual sí buscan dañar políticamente, pero por eso estamos aquí presentes, con la finalidad de que se continúen con las investigaciones y se aclare esta situación que aconteció en nuestro municipio, pero sobre todo, que haya justicia", insistió.
El también docente en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, agradeció el respaldo de la gente y aseguró que el trato durante su comparecencia fue respetuoso y profesional, donde no se le impuso ninguna restricción.
"Me siento bien, rodeado de la gente que confía en mi trayectoria política y académica por 22 años. Yo siempre estuve en la mejor disposición, pero había que hacerlo de manera institucional. No se me había notificado, no se me había requerido", sostuvo.
Por último, descartó caer en una guerra de declaraciones con Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo, y sobre la negativa de la alcaldesa sustituta de entregar el teléfono de su esposo, se limitó a decir que "no soy quién para decir lo que tenga que hacer".
rdr