• El nuevo gigante agrícola: La tecnología que pretende transformar el desierto de Tamaulipas

  • La crisis del río Bravo abre paso a una propuesta de riego regenerativo que busca impulsar la producción agrícola y el empleo en el norte de Tamaulipas.
Tampico /

M+.- La problemática hídrica que enfrenta Tamaulipas desde años recientes, persistente en el presente y que se proyecta hacia el futuro, plantea numerosos retos para evitar nuevas afectaciones a la población. 

Tampico y la región sur padecieron severamente los efectos de la escasez de agua durante 2024, un ejemplo del panorama complejo que, pese a diversos esfuerzos, continúa latente tanto en otros municipios del estado como en distintas regiones del país.

Ahora, la zona norte, comprendida en la frontera entre México y Estados Unidos, muestra una situación que incluso podría superar las consecuencias vividas en el sur de la entidad, debido a las afectaciones en actividades productivas esenciales para la alimentación y al impacto potencial sobre una población más amplia.

Existen daños persistentes, aunque todavía lejos de un escenario apocalíptico. En Reynosa prevalece la preocupación porque el suministro resulta insuficiente debido a la falta de mantenimiento de la red hidráulica y al bajo volumen de precipitaciones que alimentan la cuenca baja del Río Bravo, principal fuente de abastecimiento. Matamoros enfrenta una situación similar.

Los integrantes del sector primario han sido de los primeros en alzar la voz. Se trata de alrededor de 60 mil productores grandes, medianos y pequeños, principalmente dedicados a la siembra de granos y la ganadería, quienes han manifestado su preocupación por la escasez de agua, la falta de infraestructura y el limitado uso de tecnologías de riego.

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Primer paso: reducir la huella hídrica

En este contexto surgió un modelo enfocado en hacer viable la agricultura y reducir significativamente la denominada huella hídrica, concepto que hace referencia a la enorme cantidad de agua utilizada por esta industria. 

Como ejemplo, se suele considerar el volumen requerido para que una res se desarrolle, sea sacrificada y finalmente llegue convertida en un corte de carne al plato del consumidor.

La propuesta fue presentada por Francisco X. Valdés, fundador y director ejecutivo de Amphibio Technologies, quien ha expuesto esta alternativa ante funcionarios de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, productores de los Distritos de Riego 025 y 026, así como integrantes de la sociedad civil en distintos foros.

El proyecto recibe el nombre de “irrigación regenerativa”. En términos generales, consiste en reutilizar agua tratada mediante plantas especializadas, mejorar su calidad y ponerla a disposición del sector agrícola sin necesidad de extraerla de fuentes naturales, sin recurrir a obras de gran escala y sin emplear recursos públicos.

Además de garantizar el suministro de agua, la propuesta busca transformar la forma en que actualmente se desarrolla la actividad agropecuaria y, al mismo tiempo, convertirla en una actividad más rentable desde el punto de vista económico.

Hacia una agricultura más sustentable

Durante el Foro Estatal del Agua, celebrado en marzo en Tampico, Valdés explicó que la irrigación regenerativa está más relacionada con la sustentabilidad y la regeneración de acuíferos que únicamente con la producción agrícola.

Dentro de este modelo se plantea aumentar la biodiversidad mediante el mejoramiento de la salud del suelo, capturar carbono, incrementar la permeabilidad del terreno, reducir la escorrentía y favorecer la retención de agua.

La propuesta también contempla elevar la productividad mediante el aprovechamiento de nutrientes biológicos y aumentar la rentabilidad al reducir costos relacionados con agroquímicos, pesticidas y prácticas convencionales de labranza.


“Esto desarrolla una agricultura mejor, más rentable, ayuda al ecosistema, incrementa la biodiversidad y la resiliencia climática”, señaló.

El proceso contempla el tratamiento del agua en plantas especializadas para alcanzar condiciones que permitan su reúso potable directo o indirecto. Una vez concluido, parte del recurso podría destinarse a las llamadas líneas moradas para uso urbano e industrial, mientras otra proporción sería dirigida al campo. Para ello, el uso de dispositivos inteligentes resulta fundamental.

“Esto le permitirá a todos los sectores beneficios como la eliminación de 26.5 hectómetros cúbicos de extracción y recargar a los mantos acuíferos hasta con 22.8 hectómetros cúbicos. De esta manera, se aportan mil 987 millones de pesos al ramo agrícola, 230 mil toneladas de dióxido de carbono capturadas y 49.3 millones de metros cúbicos de agua”, apuntó.

Una extensión agrícola mayor que Sonora

El especialista ha participado, por invitación de Raúl Quiroga Álvarez, titular de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, en encuentros con productores de los Distritos de Riego 025 y 026. Conoce de primera mano sus inquietudes, necesidades y demandas, por lo que ha puesto esta metodología a su disposición.

Estos distritos abarcan zonas agrícolas de Matamoros, Valle Hermoso, Río Bravo, Reynosa, Mier, Miguel Alemán y Camargo. Valdés los comparó con el Valle Imperial de Sonora, cuya superficie ronda las 190 mil hectáreas.

En conjunto, ambas regiones agrícolas tamaulipecas suman alrededor de 224 mil hectáreas, una extensión que podría experimentar mejoras sustanciales mediante este esquema de irrigación regenerativa.

“Tamaulipas tiene una escala comparable y una dotación física natural muy superior a Valle Imperial. La limitante no es la geografía ni el clima, es la infraestructura. Tiene más superficie y siete veces más precipitación”, destacó.

Explicó que la arquitectura hídrica propuesta y el incremento en la eficiencia permitirían fortalecer la capacidad de estos distritos, complementando las fuentes tradicionales provenientes de los ríos Bravo y San Juan.

Con esta recuperación, aseguró, se podrían obtener hasta 5 mil metros cúbicos anuales mediante sistemas de riego por goteo subsuperficial, utilizando hasta 60 por ciento menos agua.

El detonante económico

En materia de suelo, el sistema también permitiría incrementar los ingresos derivados de bonos de carbono, instrumentos financieros mediante los cuales empresas compensan emisiones contaminantes y generan recursos económicos. Actualmente, este mercado alcanza valores cercanos a los 76 dólares por tonelada.

Bajo este esquema, cultivos como sorgo, soya y maíz podrían evolucionar hacia una producción diversificada de hortalizas con mayor valor agregado y rendimientos de hasta 30 mil pesos por hectárea.

“Tenemos el mercado más grande del mundo de hortalizas al lado”, afirmó en referencia a Estados Unidos.

Otra ventaja señalada es la generación de empleo. La agricultura intensiva permitiría aprovechar la disponibilidad de mano de obra calificada en la región fronteriza, una condición que representa una ventaja competitiva frente a otras zonas productoras.

El mercado potencial abarcaría desde Baja California hasta la Península de Yucatán e incluso estados estadounidenses como Illinois, Georgia, Florida y Carolina del Sur.

De acuerdo con las proyecciones presentadas, esta tecnificación podría convertirse en “un detonante económico brutal para Tamaulipas”, con una derrama estimada de 6 mil 500 millones de dólares anuales —alrededor de 117 mil millones de pesos—, equivalentes al 6.2 por ciento del Producto Interno Bruto estatal y la generación de hasta 400 mil empleos.

Una expectativa que supera los números actuales

Históricamente, el norte de Tamaulipas ha sido el motor agrícola de la entidad, concentrando gran parte de la producción nacional de sorgo y elevados volúmenes de maíz durante el ciclo otoño-invierno.

Las estimaciones asociadas a la irrigación regenerativa superan ampliamente los indicadores actuales del sector. De acuerdo con cifras oficiales, el valor promedio generado por hectárea se mantiene muy por debajo de las expectativas planteadas por este modelo, mientras que los dividendos anuales del sector rondan los 21 mil millones de pesos.

“Generamos alimentos, clima y resiliencia hídrica. El crecimiento se reparte, el empleo se queda y el agua regenera el futuro de Tamaulipas, como inversiones similares a las que puede realizar Tesla o Mitsubishi, siendo millones de dólares que se van a otro lado”, sostuvo.

Finalmente, destacó que este modelo coincide con los objetivos impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Américo Villarreal Anaya, al plantear beneficios económicos acompañados de impacto social.

“Para esto, la escala de ingreso del productor debe primero pasar del riego temporal al rodado, luego al tecnificado, dar la reconversión productiva, subir a la agroindustria y terminar con el valor de marca”, amplió.

Métodos para sobrellevar la crisis

Actualmente, las autoridades tamaulipecas buscan alternativas para reducir el impacto del estrés hídrico en la cuenca del Río Bravo. Dentro de los semáforos de disponibilidad de agua, toda la franja fronteriza permanece en color rojo desde principios de año.

“La parte baja del río es donde tenemos las dificultades que nos garanticen contar con agua suficiente para la industria, el campo y la población. Se destinaron 8 mil millones de pesos a los cultivos de los Distritos de Riego, pero hay poca precipitación esperada para este año”, declaró Raúl Quiroga.

Entre las acciones recientes estuvo la activación del programa de bombardeo de nubes para inducir lluvias, estrategia aplicada desde principios de la década y que anteriormente ayudó a mitigar los efectos de la sequía. Sin embargo, en días recientes el gobernador Américo Villarreal Anaya decidió cancelar dicha iniciativa.

Así continúa el debate sobre cómo resolver un problema advertido desde hace años por la comunidad científica y que cobró especial relevancia a raíz de la sequía que afecta a una de las cuencas hidrológicas más importantes del país.

Desde el sector privado surge ahora una propuesta que busca garantizar el suministro de alimentos estratégicos para México y ampliar su comercialización internacional. La siguiente etapa será determinar hasta qué punto esta alternativa logra aceptación y puede materializarse.

JETL

  • Víctor Hugo Durán
  • victor.duran@milenio.com
  • Reportero/columnista de oficio-profesión, pegándole a veces al periodismo. Política, Negocios, Deportes (excepto Pádel), cine y música. Muy pronto, barbacoa los domingos.

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