Especialistas en desarrollo portuario consideran indispensable que el proyecto de reconversión del puerto de Tampico sea socializado y sometido a consulta ciudadana, con el propósito de que la población participe en la toma de decisiones sobre uno de los planes urbanos más importantes para el futuro de la ciudad.
La reconversión del puerto Tampico y la participación ciudadana
Hugo Sergio Gómez Smith, experto en ingeniería marítima y portuaria, afirmó que la participación de la ciudadanía constituye una práctica fundamental de gobernanza y transparencia, por lo que estima necesario que en el análisis del proyecto participen no solamente representantes de la iniciativa privada, sino también integrantes de la academia y de la sociedad civil organizada.
Señaló que actualmente gran parte de la población desconoce el alcance de la propuesta de reconversión portuaria, por lo que resulta importante abrir espacios de información y consulta para que los habitantes conozcan los detalles del proyecto y puedan expresar sus opiniones y expectativas.
“Una consulta ciudadana es necesaria para que la población sea tomada en cuenta y participe con sus opiniones. Hoy la mayoría de los habitantes no sabe con exactitud qué se va a hacer en el puerto. Es necesario socializar el tema, darle información a la gente e involucrarla, porque esa es una buena práctica de gobernanza”, expresó.
Mayor participación, mayor éxito
Gómez Smith indicó que la experiencia internacional demuestra que los procesos de reconversión portuaria son más exitosos cuando se desarrollan con una visión integral que prioriza la relación entre el puerto y la ciudad. En este sentido, consideró que entre el 30 y 40% de las áreas sujetas a reconfiguración deberían destinarse a espacios públicos de libre acceso para actividades recreativas, culturales y de convivencia.
Entre las propuestas que podrían integrarse al proyecto mencionó la creación de un museo que contribuya a fortalecer la cultura portuaria y rescatar la memoria histórica de la región, particularmente en torno a la actividad petrolera, sector en el que Tampico desempeñó un papel emblemático durante gran parte del siglo pasado.
Asimismo, planteó la necesidad de conformar un consejo ciudadano con representación de universidades, especialistas y organizaciones civiles, cuya función sea aportar una visión plural sobre el desarrollo del proyecto y servir como un mecanismo de equilibrio frente a otros intereses.
“Debe ser un consejo ciudadano, no únicamente empresarial, donde estén representadas la academia y la sociedad civil para conocer qué quiere la gente de Tampico. Consultar a los habitantes es un punto esencial y representa un contrapeso importante”, apuntó.
Ejemplos de reconversiones portuarias
El especialista recordó que existen ejemplos exitosos de reconversión portuaria en países como Portugal, Argentina, Ecuador y Colombia, donde se han recuperado espacios para uso público y se han creado áreas que permiten una convivencia más cercana entre la población y el entorno marítimo.
A su juicio, uno de los principales retos consiste en evitar que la reconversión sea vista exclusivamente como un negocio inmobiliario. Consideró que los nuevos desarrollos deben preservar la vista al agua y favorecer la construcción de espacios urbanos accesibles para todos los ciudadanos.
“Un puerto es atractivo por su vista y por su relación con el mar. Por eso la reconversión debe entenderse como un proyecto urbanístico y social. Todos los grandes puertos del mundo cuentan con paseos marítimos y espacios públicos que fortalecen la identidad de la ciudad”, explicó.
El puerto de Manzanillo
Como referencia nacional, mencionó el caso de Manzanillo, donde se impulsó una estrategia de integración puerto-ciudad con la participación de instituciones académicas. Explicó que las autoridades portuarias pusieron a disposición de las universidades diversos proyectos para que estudiantes y profesores aportarán propuestas desde una perspectiva técnica y social.
“El puerto de Manzanillo envió una cartera de proyectos para que los estudiantes presentarán ideas. Aquí podría hacerse algo similar para aprovechar la visión de las universidades y enriquecer la planeación”, comentó.
En materia financiera, Hugo Gómez expuso que la Federación debe asumir un papel relevante en la generación de recursos para concretar la reconversión. Argumentó que el crecimiento del puerto de Altamira provocó el traslado de gran parte de la carga que anteriormente operaba Tampico, mientras que en la década de los noventa el puerto de Brownsville también captó una parte importante del movimiento de acero que se manejaba en la zona.
Recordó además que desde hace más de tres décadas se han planteado propuestas para transformar el puerto de Tampico. Incluso, señaló que durante los años noventa especialistas vinculados al Banco Mundial identificaron condiciones favorables para desarrollar un proyecto de reconversión inspirado en modelos europeos, aprovechando la riqueza histórica y petrolera de la ciudad.
“Se trata de una discusión que lleva más de 30 años sobre la mesa. Hoy existe una oportunidad importante para fortalecer la relación entre el puerto y la ciudad y construir un proyecto que beneficie a toda la comunidad”, concluyó.
AA