A pesar de que en los últimos años los estados del norte del país se han visto afectados por la sequía, las lluvias que se han registrado este año han ayudado al sector agropecuario y ganadero de Coahuila, así como en la región Laguna.
De acuerdo al monitoreo de sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las precipitaciones han permitido que algunos municipios de Coahuila hayan pasado de la categoría de sequía severa a sequía moderada.
Hasta el 15 de julio, de los 38 municipios, 6 se encuentran en sequía moderada, mientras que 19 están en la categoría de anormalmente seco, luego de que en este mismo periodo pero de 2022, 10 municipios se encontraban en sequía extrema, 17 en sequía severa, 4 en sequía moderada y 1 anormalmente seco.
José Luis Flores Méndez, secretario de Desarrollo Rural en Coahuila, reconoce que en los últimos cuatro años la ausencia de lluvias ha afectado considerablemente en la entidad, en particular a sectores como el ganadero, sin embargo las lluvias registradas en mayo y junio han ayudado en la alimentación de las cabezas de ganado.
Manifestó que en el estado se tiene un inventario por arriba de las 500 mil cabezas de ganado, con especialidad en carne de exportación a Estados Unidos y aunque ha disminuido el hato ganadero debido a que hay menos pasto, lo que obliga a que haya menos cabezas en el agostadero, parte importante para que se mantengan es la administración que tienen los ganaderos en lo que se refiere a la alimentación, ya sea con pasto o suplemento alimenticio.
Recordó que en agosto y septiembre de 2022 se registraron algunas lluvias, lo que ayudó a que algunos abrevaderos se recuperaran, ya que de no haber sido así, no contarían con la suficiente agua para los animales, sin embargo se volvieron a presentar precipitaciones en mayo y junio pasados, lo que benefició aún más en la recuperación de los cuerpos de agua.
El gobierno del estado, dijo, ha implementado tres acciones básicas para que los productores cuenten con suplemento alimenticio cuando no se presentan lluvias, lo cual se hizo en 2021 y 2022.
Consideró que las precipitaciones registradas en lo que va del año, han hecho que haya un rebrote en los agostaderos en el caso de la Región Norte en donde se encuentra Acuña y Jiménez, por lo que los ganaderos y los campesinos que combinan la agricultura con la ganadería, han podido tener un buen manejo de estas zonas.
En la zona centro en donde se ubica Cuatrociénegas hacia Frontera, de manera permanente se tiene agua que proviene de las pozas, mientras que en la Región Sureste, se han registrado lluvias intermitentes, lo que ha generado el rebrote del pasto.
Lo que en ocasiones torna complicada la situación es que con la lluvia y las altas temperaturas como las que se registraron en últimas fechas, se quema o deshidrata el pasto, sin embargo hasta el momento no se tiene ninguna alerta sobre un fenómeno catastrófico.
Mencionó que en la región Laguna, aunque llueve poco, lo que sostiene económicamente en términos agrícolas y pecuarios, es el agua de las presas Francisco Zarco y Lázaro Cárdenas, ya que las precipitaciones que se presentan en la zona alta son las que han propiciado que no se hayan interrumpido los ciclos agrícolas en donde se riegan entre 60 y 70 mil hectáreas.
Reconoció que sigue habiendo preocupación debido a que los ciclos de libia han variado a causa del cambio climático, lo que refleja que se ha tenido un buen manejo del área agrícola y pecuaria por parte de los productores.
Falta de apoyo
La difícil situación que enfrenta el campo que en años anteriores era mitigado por los apoyos que recibían los productores, pues en el caso del ganado había un seguro catastrófico y se les brindaba ayuda con alimento, incluso para llevar el agua a los animales, mientras que para las siembras se tenían seguros agrícolas por los daños que se generaban por las altas temperaturas.
José Natividad Navarro Morales, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Coahuila, lamentó que el gobierno federal haya eliminado todos los apoyos e incentivos, y que no haya respaldo para los campesinos.
Expuso que quienes se dedican a la agricultura, están siendo autosuficientes con sus propios recursos, pues con la ayuda que les ha brindado el Gobierno de Coahuila para poder adquirir créditos, han logrado subsistir.
En el caso de los productores de algodón, dijo, “están en manos de los compradores”, debido a que son los que los están financiando a falta de créditos. En el sector agrícola, la sequía no se ha agudizado en la Región Lagunera debido a que se tiene programado un ciclo de riego, además de las lluvias que se han registrado y que se espera se puedan beneficiar los cultivos en agosto y septiembre.
Ha sido un buen año
Campesinos de La Laguna de Coahuila, aseguran que a pesar de la sequía que se presenta desde hace ya varios años y a las altas temperaturas registradas, han tenido buenos resultados en sus cosechas.
Señalan que recientemente concluyó el ciclo de riego, por lo que en algunos casos como el zacate ballico y sorgo forrajero ya están con los cortes, pues en el caso de éste último, debido al tipo de semilla la cosecha fue precoz y el rendimiento no fue el adecuado.
Marcos Delgado, habitante del ejido Yucatán del municipio de Francisco I. Madero, manifiesta que en comparación a años anteriores en esta ocasión ha sido un buen año para los agricultores.
Manifiesta que una vez que se cortó el forraje y el zacate ballico, nuevamente se preparan las tierras para volver a sembrar.
Poca afectación de merma
En La Laguna de Durango, la sequía y las altas temperaturas han afectado el proceso de los cultivos, ya que mermó el porcentaje de la producción, sin embargo, aseguran productores que en términos generales no se tuvieron afectaciones graves.
Lorenzo Ponce Díaz, director de Desarrollo Rural en Lerdo, dijo que las temperaturas atípicas de 44 a 45 grados ocasionaron que se tuviera una merma en la producción de 15 a 20 por ciento.
“La lluvia ayuda mucho a la planta para su proceso, para combatir incluso plagas, cuando hay lluvias la araña roja no se presenta y en este caso se empezó a presentar, afortunadamente cuando ya estaban a punto de cosechar el maíz”.
En el caso de Lerdo, dijo, no se sembró sorgo forrajero como en la parte de Coahuila, por lo que no tuvieron afectaciones en dicho cultivo, pues en su mayoría fue maíz, del cual la merma que sí se tuvo fue de 20%, lo que representa una pérdida de 10 toneladas por hectárea, ya que de 55 toneladas bajó a 45.
Algunos de los productores ya están trabajando en una segunda siembra, con la esperanza de que llueva, pues ya no contarán con riegos de auxilio.
Por su parte, productores de hortalizas, señalaron que algunos se arriesgan a continuar con la siembra a pesar de las altas temperaturas, pues en algunos casos se ven beneficiados con el precio.
José Rubén Martínez, dijo que en su caso arriesga, por lo que empieza a producir ya sea repollo, lechuga o calabaza cuando nadie lo hace, ya que al no haber producto en otras regiones del país, el costo del producto se eleva.
aarp