La familia de Francis pidió ayuda para adquirir todo lo que se refiere al regreso a clases, porque tiene leucemia linfoblástica y el doctor le autorizó poder ingresar a la primaria, así que acudió a comprar zapatos, con una alegría que anima a las personas que tiene cerca.
Movimiento Luis Adrián
El pequeño, que no suelta el teléfono porque está jugando, va a estudiar en una escuela del ejido Benito Juárez, en Aldama, en el sur de Tamaulipas, así que para tener todo lo necesario se respaldo con el Movimiento Luis Adrián, el cual fundó Adriana Brambila, que creó la asociación en su honor a su hijo.
Dicha agrupación pidió el respaldo de la diputada Cynthia Jaime, cuyo Distrito es el de Ciudad Madero y Altamira, así que acudieron a comprar los zapatos y tenis a un negocio que se encuentra en el Centro de Tampico.
“¿Te quedan?”, le preguntan a Francis, pero ni niño se queja de que le aprietan, así que mandan a pedir una talla más grande, con la intención de que no tenga problemas para llegar a la primaria el próximo lunes.
El apoyo menores con cáncer
La diputada tamaulipeca le pregunta al menor sobre la talla de sus zapatos, le hacen segunda los familiares y también los trabajadores de la céntrica zapatería, lo cual por fin, genera que el menor diga que si le queda.
La fundadora se la Asociación, explicó que tienen en este momento 5 niños que ya tienen permitido ir a la escuela por el dictamen médico de mejoría, entre los niveles de primaria y secundaria, así que están de buen humor en medio de un tratamiento que puede ser complicado.
“Es un movimiento que apoya a niños y adolescentes con diagnósticos de cáncer, ahorita se acercaron con la diputada Cynthia Jaime, que forma parte de este gran equipo y ahorita vamos a ir de compras con nuestro querido Francis, que es un paciente con un diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda”, manifestó la activista.
Médico autoriza a Francis regresar a clases
El momento fundamental de Francis es que su médico tratante le autorizó regresar a clases, y él va a entrar a primero de primaria, una situación que parece fácil para mucha gente; sin embargo, el menor originario de Aldama, está viviendo su propia batalla.
Previo al acontecimiento de un niño que va preescolar a la primaria, para la mayoría de las personas parecería algo normal, para un menor que está peleando por su vida se vuelve una experiencia de vida, un reto que se tiene que enfrentar paso a paso.
“Cuando son niños ya están en una fase de mantenimiento donde la enfermedad está controlada, que no hay riesgo de que ellos se contagien fácilmente, es cuando los médicos les autorizan poder regresar a clases”, declaró la activista.
AA