"No hubo necropsia... dijeron que fue un paro": padres de recién nacidos fallecidos en Durango exigen respuestas

Sus familias cuestionan la falta de necropsias y de información sobre los estudios realizados, mientras autoridades sanitarias mantienen abiertas las investigaciones.

Padres exigen respuestas por muerte de cinco bebés en IMSS Durango.| Gilberto Lastra Guerrero,
Durango. /
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M+.- A Diego Tobalín le dijeron que su bebé Darío había muerto por un paro cardíaco. A Jesús Ruacho tampoco le explicaron qué bacteria encontraron ni le mostraron los resultados de los cultivos realizados después de la muerte de su hijo Liam.

Sus hijos forman parte de los cinco recién nacidos que murieron entre el 15 y el 20 de septiembre en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la ciudad de Durango.

Ahora sus padres buscan una respuesta mucho más difícil que un nombre escrito en un certificado. Quieren saber qué pasó dentro de esa UCIN.

“Que nos aclaren las dudas que tenemos todos los padres. Algunos no pueden estar presentes físicamente, pero están en la lucha con nosotros. Queremos una respuesta clara que esclarezca la muerte de nuestros hijos”, exige Jesús.

La misma pregunta atraviesa a las cinco familias. Porque los bebés no murieron a lo largo de meses. Murieron en cuestión de días.

Según la cronología reconstruida por los propios padres, tres recién nacidos fallecieron el martes 15 de septiembre: dos con apenas unos minutos de diferencia y otro durante la tarde.

Darío murió el viernes. El quinto bebé falleció el domingo 20.

Fue hasta ese domingo por la tarde-noche cuando el IMSS informó públicamente que investigaba los decesos.

“No hubo necropsia"

Hay algo que Diego Tobalín repite cuando habla de la muerte de Darío: “No hubo necropsia a los bebés. No hubo necropsia”, señala.

Para él, ésa es una de las principales irregularidades que las familias detectaron después de los fallecimientos.

Los padres aseguran que ninguno de los cinco recién nacidos fue sometido a una necropsia que permitiera establecer, mediante un examen post mortem, qué ocurrió.

Y dicen que la explicación que recibieron fue prácticamente la misma: paro cardíaco.

“Paros cardíacos... en todos los casos parece ser que fue algo digno de La Rosa de Guadalupe. Nosotros estábamos presentes con nuestros bebés sufriendo un infarto”, cuestiona Diego.

Mientras las familias exigen una explicación más precisa, el IMSS informó que dentro de las investigaciones sanitarias fue identificada una bacteria sensible a los antibióticos utilizados habitualmente en el hospital.

Diego Tobalín, padrel del bebé Darío.| Gilberto Lastra Guerrero.

Pero la propia institución aclaró que, con la información disponible hasta ahora, la presencia de esa bacteria no explica por sí sola los cinco fallecimientos.

También sostuvo que no se habían identificado nuevos casos sospechosos.

Para Jesús Ruacho, sin embargo, queda una pregunta elemental: ¿Qué bacteria era?

“No nos dieron los resultados; nada más nos dijeron que lo iban a procesar, pero en sí no nos dieron la respuesta de qué bacteria era”, asegura.

Lo que los padres dicen haber visto dentro de la UCIN

Las dudas de Diego no comenzaron después de abandonar el hospital. Dice que algunas nacieron mientras todavía estaba ahí.

Durante su estancia en la UCIN asegura haber observado personal consumiendo alimentos dentro del área, así como trabajadores que, según su testimonio, no utilizaban guantes, cubrebocas o gorros quirúrgicos.

“Personal del Instituto en el área de UCIN (estaba) comiendo ahí mismo; (había) falta de guantes, de cubrebocas, de gorro... e insensibilidad hacia nosotros, los padres. Entre muchas otras cosas”, relata.

Son señalamientos de los familiares que ahora deberán ser confrontados con los resultados de las inspecciones sanitarias.

Hasta ahora, el IMSS sostiene una versión distinta respecto de las condiciones materiales del área. La institución informó ayer lunes que no había identificado carencias que impidieran realizar adecuadamente las labores de aseo y desinfección.

"Como medida preventiva, la UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos y se mantienen activas las acciones de contención, vigilancia y control. Desde la implementación de estas medidas no se ha identificado una exposición posterior. Respecto de las versiones sobre una posible falta de insumos, las verificaciones realizadas no han identificado carencias que impidieran las labores de limpieza, desinfección o atención en la UCIN", detalló el Instituto en un comunicado.

Pero las familias también cuestionan lo ocurrido inmediatamente después de las muertes.

Diego asegura que observó una limpieza que le pareció apresurada.

Fue hasta ese domingo por la tarde-noche cuando el IMSS informó públicamente que investigaba los decesos.| Gilberto Lastra Guerrero.
“Vimos cosas muy irregulares; vimos la limpieza de la escena de un crimen, prácticamente, y pues estamos en espera de respuestas. Los dirigentes locales prácticamente no conocen el tema. Es decir, vienen personas de México a investigar apenas para ver qué pasó, tomando medidas demasiado tardías”.

La expresión “escena de un crimen” pertenece al padre de Darío. Hasta ahora, ninguna autoridad ha establecido públicamente que los fallecimientos sean consecuencia de un delito.

Lo que sí existe es una investigación sanitaria para determinar qué ocurrió.

Los expedientes que tampoco pudieron revisar los inspectores

Hay otro elemento que alimentó las dudas de las familias. Diego asegura que nunca les mostraron los expedientes completos ni los estudios de laboratorio practicados a sus hijos.

Y cuando inspectores sanitarios estatales llegaron al hospital ocurrió algo más. La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) solicitó los expedientes clínicos durante sus primeras diligencias, pero no tuvo acceso a ellos.

Saúl Fernández Saracho, titular de la Comisión, explicó que el argumento recibido fue que se trataba de fin de semana.

La dependencia estatal comenzó las inspecciones desde el domingo.


En esa primera revisión, de acuerdo con Fernández Saracho, no se encontraron residuos visibles de suciedad. Sin embargo, fueron tomados cultivos cuyos resultados podrían tardar aproximadamente una semana.

Entre las hipótesis que las autoridades sanitarias analizan se encuentran un deficiente lavado de manos, posible desabasto de jabón antiséptico o fallas en los procesos de sanitización de la infraestructura.

Por ahora son solamente líneas de investigación. Ninguna ha sido establecida como causa de los fallecimientos.

Cinco bebés muertos en seis días

Para las familias, la velocidad con la que ocurrieron los decesos es precisamente una de las razones por las que exigen respuestas.

Tres bebés murieron el martes 15. Darío falleció el viernes. El domingo murió el quinto recién nacido.

Ese mismo día, el IMSS hizo público que había comenzado una investigación. Un día después, ayer lunes 21 de septiembre, autoridades estatales confirmaron la llegada a Durango de especialistas federales.

Personal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se incorporó a las investigaciones.

Posteriormente, la representación del IMSS en Durango informó que también habían llegado especialistas procedentes de la Ciudad de México pertenecientes al Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece) y a la Dirección General de Epidemiología (DGE).

Jesús Ruacho, padre del bebé Liam.| Gilberto Lastra Guerrero

"La situación también es atendida desde el nivel central del IMSS, mediante un equipo multidisciplinario de oficinas centrales encabezado por la doctora Alva Santos, directora de Prestaciones Médicas del IMSS", agregó la institución.

El IMSS informó además que sostuvo una primera reunión con algunos de los padres y se comprometió a mantener comunicación permanente con ellos.

"Este día (ayer lunes), el Instituto convocó a todas las familias y sostuvo una reunión con tres núcleos familiares en las oficinas del HGZ No. 1, con la participación de autoridades de oficinas centrales, del hospital y de la representación del IMSS en Durango. De acuerdo con las bitácoras institucionales, la reunión se desarrolló de las 10:50 a las 12:45 horas. 
"Durante el encuentro se escucharon los planteamientos de las familias, se compartió la información disponible y el estado de las investigaciones en curso, y se estableció comunicación directa con las autoridades del Instituto
"El IMSS mantendrá el diálogo con cada familia e informará con transparencia los hallazgos, protegiendo su privacidad y respetando los procedimientos legales correspondientes. En caso de identificarse alguna irregularidad, se actuará en consecuencia", aseguró el Seguro Social en su comunicado.

Para Diego, la reacción llegó demasiado tarde. “Vienen personas de México a investigar apenas para ver qué pasó, tomando medidas demasiado tardías”, reclama.

Incluso analiza presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR).

“Debieron tomarse medidas desde el primer fallecimiento”.

Las observaciones por el tiempo que tardó en conocerse públicamente lo ocurrido no provienen únicamente de las familias.

El gobernador de Durango, Esteban Villegas, cuestionó que la situación no se hubiera informado desde el primer fallecimiento y sostuvo que debieron adoptarse medidas más estrictas desde ese momento.

También cuestionó que la intervención federal de la Cofepris ocurriera hasta ayer lunes, varios días después de los primeros decesos.

Ante lo sucedido en el hospital del IMSS, Villegas ordenó un operativo sanitario preventivo en los hospitales que forman parte del sistema estatal de salud.

El mandatario señaló además un posible riesgo de contaminación cruzada debido a que personal médico puede laborar tanto en unidades del IMSS como en hospitales estatales.

Por ello, dijo, fueron reforzados los controles sanitarios en la red hospitalaria de Durango.

El recuerdo de la meningitis vuelve a Durango

La muerte de los cinco recién nacidos también reabrió en Durango el recuerdo de otra crisis sanitaria.

En 2022, un brote de meningitis asociado a procedimientos realizados en hospitales privados de la entidad dejó 41 personas fallecidas —40 mujeres y un hombre— entre 80 casos confirmados.

Ahora se trata de circunstancias distintas y, hasta el momento, no existe evidencia pública que permita relacionar ambos episodios.

Saúl Fernández Saracho, titular de la Coprised.| Gilberto Lastra Guerrero.

Pero para las familias de los bebés fallecidos, el antecedente hace todavía más urgente conocer qué ocurrió dentro de la UCIN y si existió alguna falla que pudiera haberse evitado.

Las inspecciones continúan. Los cultivos están en proceso. Especialistas federales ya se encuentran en Durango. El IMSS investiga; la Coprised también. Y las familias esperan.

Pero para Diego Tobalín y Jesús Ruacho la investigación no es una discusión sobre protocolos, siglas, acrónimos o competencias institucionales. Tiene los nombres de sus hijos: Darío y Liam.

Y mientras las autoridades intentan establecer si una bacteria, una falla sanitaria, las condiciones médicas de los recién nacidos o algún otro factor estuvo detrás de los cinco fallecimientos, sus padres siguen esperando que alguien pueda responder la pregunta con la que comenzó todo: ¿Por qué murieron nuestros hijos?


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  • Gilberto Lastra Guerrero
  • Reportero y melómano de música estridente. Buscador de historias distópicas. Leo lo que se me pone enfrente.

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