La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total y temporal tres proyectos relacionados con la extracción de materiales pétreos en los municipios de Lerdo y Santiago Papasquiaro, Durango, luego de detectar diversas irregularidades y la falta de autorizaciones ambientales.
Las inspecciones tuvieron como objetivo verificar el cumplimiento de la normatividad en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
Detectan extracción en el río Nazas
Dos de los proyectos inspeccionados se encuentran en Lerdo, en las inmediaciones y dentro de la zona federal del río Nazas. En ambos sitios, los inspectores detectaron actividades de extracción de grava y arena sin las autorizaciones correspondientes.
Uno de los casos derivó de una denuncia presentada por personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Durante la inspección al sitio, ubicado sobre el cauce del río Nazas, se detectaron obras y actividades para la extracción de materiales pétreos en una superficie de 16.37 hectáreas.
Personal de Conagua señaló que el sitio no contaba con autorizaciones vigentes para el aprovechamiento de grava y arena. Las actividades eran realizadas por la empresa Constructora DOMIN de México, a la que previamente se le había solicitado respetar los límites del río Nazas.
Ante la falta de permisos, la Profepa determinó imponer la clausura total temporal del proyecto.
Otro proyecto afectó 32 hectáreas
Durante una segunda inspección a instalaciones de Constructora DOMIN de México, también en Lerdo, la autoridad ambiental detectó obras y actividades que habían impactado una superficie de 32.23 hectáreas, contigua y dentro de la zona federal del río Nazas.
El representante de la empresa reconoció que al momento de la visita no contaba con las autorizaciones correspondientes en materia de impacto ambiental, por lo que la Profepa procedió igualmente con la clausura total temporal.
Remueven vegetación en Santiago Papasquiaro
En Santiago Papasquiaro personal de la Profepa detectó la remoción de vegetación característica de los bosques templados de pino-encino en una superficie estimada de 3 mil 800 metros cuadrados.
Al solicitar la documentación que acredite la autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, esta no fue presentada.
Se ordenó la clausura total temporal del proyecto y la Profepa realizó el aseguramiento precautorio de un tractor de cadena y una excavadora utilizados en las actividades de extracción.
La dependencia federal informó que dará seguimiento oportuno a estos casos que se registraron en el estado de Durango.
aarp