En los últimos años, la percepción de seguridad y la realidad de la misma en el municipio de Torreón, Coahuila, ha cambiado de manera radical. Mientras que en 2012 el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Justicia Penal A.C., colocó a Torreón como la quinta ciudad más peligrosa del mundo, en 2026 la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) posiciona a la urbe como una de las más seguras según la percepción de los mismos ciudadanos.
Detrás del cambio de estas cifras y de la considerable disminución de los hechos violentos por bandas delictivas, surgen nuevas manifestaciones de violencia social. En la actualidad, la mayor parte de estos hechos se registran en hogares y calles de Torreón, derivados de pleitos entre particulares, peleas familiares, discusiones en festejos comunitarios, altercados en la vía pública y hasta en canchas deportivas que escalan de manera inesperada y letal.
Desde una perspectiva sociológica, el doctor en criminología, Fernando Araujo Pulido, detalló que el delito ha evolucionado en la región. A diferencia de otras metrópolis del país que siguen siendo sede de disputas entre cárteles, Torreón logró cambiar su dinámica de letalidad mediante un esfuerzo entre la autoridad gubernamental, colectivos de la sociedad civil y la iniciativa privada.
“Encontramos que los homicidios ya no son por cuestiones letales o enfrentamientos entre el crimen organizado, sino más bien son disputas familiares, disputas a partir de encontrarse en fiestas, por disgustos más personales que por cuestiones del crimen organizado", comentó Araujo.
Si bien las estadísticas oficiales registran que la tasa de homicidios va a la baja, el factor común en algunas de las agresiones letales actuales es la presencia de alcohol o drogas ilegales en los involucrados. Al respecto, Fernando Araujo asegura que las sustancias no generan el delito por sí solas, pero sí actúan como un potente desinhibidor que anula el juicio y acelera el escalamiento del conflicto.
"Ahí es muy importante entender el fenómeno del abuso de cierto tipo de sustancias, tanto alcohol como drogas, que, si bien no son las que la promueven, sí llegan a detonar el comportamiento de los individuos. ¿Por qué? Porque de alguna u otra manera no se tiene un juicio, no se tiene un control", argumentó Araujo Pulido.
"Gran parte de las personas que están privadas de la libertad y que son por homicidios en riñas, es por una cuestión fortuita, no es una cuestión consensuada, no es que hoy yo diga: 'voy a ir a asesinar a tal persona' o 'tengo el encargo de asesinar'. Es más bien por no manejar bien sus emociones y entonces eso conlleva este tipo de situaciones. Por otro lado, también me atrevería a decir que gran parte de estos enfrentamientos tiene que ver con problemas estructurales, más que económicos, culturales. Por ejemplo, esta idea de las masculinidades; es decir, muchos de los que mueren por riñas son hombres y a veces por problemas que no deberían escalar"
Desde la perspectiva de la Fiscalía General de Coahuila y la seguridad municipal, los indicadores muestran una contención en los delitos de alto impacto. Carlos Rangel, delegado en la Laguna I, detalló que con corte al 15 de agosto del 2026, el organismo registró 11 homicidios en Torreón, destacando una reducción en las muertes dolosas en comparación con años anteriores.
"En el municipio de Torreón tenemos 11 homicidios, lo cual nos indica un 8 por ciento a la baja del año pasado. 2025 ha sido el año con la menor incidencia en la historia de Torreón. Esperamos que el 2026 sea aún mejor. Estamos muy cerca de lograrlo, por eso la instrucción es seguir con los operativos de prevención de riñas, prevenir lo más que podamos".
Y aunado a esto, la Fiscalía impone estrategias en la judicialización de los presuntos responsables. De acuerdo con la dependencia estatal, la totalidad de los eventos delictivos de carácter doloso acontecidos en el periodo ya mencionado se han resuelto mediante la detención de los presuntos responsables y la subsecuente apertura de causas penales.
"Lo que va del 2025 al 2026, el 100 por ciento de los homicidios dolosos que se han presentado han sido judicializados y se encuentran resueltos. Esto se está haciendo como el esquema de trabajo de prevenir y, si hay algo, ser fulminantes y contundentes con la reacción, tanto en la investigación y detención como en el proceso judicial".
Por su parte, la Dirección de Seguridad Pública Municipal encabeza despliegues en un trabajo constante en las colonias de la mancha urbana para inhibir la comercialización al menudeo de drogas.
Durante los operativos, las autoridades municipales mantienen la vigilancia en la ciudad. El comisario Alfredo Flores detalló que la distribución geográfica de los aseguramientos de narcóticos y las detenciones por venta o posesión varía mucho. Mientras que en los aseguramientos asociados al consumo durante riñas sí hay una mayoría de detenidos que están bajo el influjo de una sustancia lícita o ilícita.
"En las riñas regularmente sí tenemos presencia tanto de alcohol como de drogas. La mayoría de los puestos a disposición es por tema de cristal; se pone a disposición del área correspondiente de la Fiscalía para determinar si la persona se dedica a vender o únicamente al consumo".
Sin embargo, los hechos violentos y judicializaciones son solo una cara del fenómeno. En el ámbito de la atención médica y psicológica, las organizaciones especializadas enfrentan diariamente el impacto social de la dependencia a las sustancias en la población de Torreón.
Cecilia Martínez López, directora regional del Centro de Integración Juvenil (CIJ), explica que el número de personas que solicitan apoyo especializado se mantiene en constante tratamiento. En el periodo correspondiente de enero a julio del año en curso, la institución registró casi 300 pacientes de primer ingreso, sumando una población flotante total que roza los mil 200 usuarios al contabilizar los tratamientos de seguimiento y el acompañamiento a las familias.
"Tenemos un rango de edad desde los 11 años hasta cualquier edad; el 50 por ciento son menores de 17 años. Las mayores canalizaciones las están haciendo las instancias escolares, legales; PRONIF nos está canalizando, los DIF, los CAIF y las escuelas. Son los primeros que detectan"
Respecto al consumo de sustancias en la región, el consumo se divide en dos categorías: drogas lícitas e ilícitas de alto impacto neurobiológico. En este sentido, el alcohol y el tabaco son las más consumidas por los pacientes; después están la marihuana, el cristal y, finalmente, la cocaína.
Martínez López agregó que las adicciones no varían significativamente en las reacciones que tiene el consumidor, sino que es su personalidad la que se ve detonada al utilizar estas sustancias, y en algunos casos la persona que es violenta podría actuar con mayor agresividad o impulsividad.
"Los cambios que vemos en lo general por las diferentes drogas tienen que ver con un bajo rendimiento en todas las áreas de su vida. En su escuela, en su familia, se aíslan; hay quienes reaccionan de manera muy impulsiva, agresiva, violenta. Pero influye el tipo de personalidad en lo que va a generar. El que es violento, pues va a aumentar estas conductas".
Pese al bajo índice de homicidios dolosos y la transición del municipio de ser uno de los más inseguros en el mundo a quedar entre las urbes más seguras de México, las autoridades y la sociedad en general enfrentan un nuevo reto para la prevención de adicciones a edades tempranas, la construcción de comportamientos violentos y la gestión pacífica de los conflictos en las colonias.
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