El 4 de mayo, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán confirmó que seis personas murieron tras un enfrentamiento armado entre presuntos miembros de Los Caballeros Templarios y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el municipio de Pátzcuaro.
El hecho tuvo lugar en el poblado de San Miguel Charahuén, en las inmediaciones del basurero municipal, donde también la Guardia Civil fue víctima de una emboscada al arribar al lugar.
Al respecto, el fiscal del estado, Carlos Torres Piña, informó que se trató de una disputa entre Los Caballeros Templarios y el CJNG, que se remonta a la rivalidad histórica entre ambos grupos en el territorio nacional.
"Es una disputa, hay un pleito entre los (caballeros) templarios y los jaliscos (sic), es la confrontación que se ha tenido por mucho tiempo en la zona de Pátzcuaro", dijo Carlos Torres Piña, fiscal general del estado.
Ante esto, MILENIO hizo un análisis de cuáles son las zonas que se disputan ambos grupos y cómo es esta rivalidad, desde las diferencias ideológicas hasta sus líderes.
Michoacán, epicentro de la disputa
Según las investigaciones de este medio, Los Caballeros Templarios y el CJNG forman parte de al menos 12 organizaciones criminales identificadas en 2025 por las autoridades en el estado de Michoacán —según mapas criminales elaborados por Ejército, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General del Estado (FGE)— luego de una ofensiva lanzada contra los grupos criminales tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y el líder de limoneros, Bernardo Bravo.
Desde hace varios años, Michoacán es escenario de la confrontación entre ambos grupos delictivos; sin embargo, considerando que el CJNG tiene presencia en todo el territorio nacional, habría otros estados donde mantiene conflicto con los Templarios.
En el caso de Los Caballeros Templarios, su dominio está en el centro de México, principalmente en los estados que abarcan la llamada Tierra Caliente: Michoacán, Guerrero y Estado de México, señalan las investigaciones de MILENIO.
Mientras que el CJNG —como se mencionó— se ha expandido en casi todo el territorio, enfocándose en zonas estratégicas encaminadas a sus intereses criminales. No obstante, en cada una de las regiones que controla, se enfrenta a varios competidores por la economía de distintas actividades, principalmente las que tienen que ver con el narcotráfico.
El interés de ambas organizaciones por Michoacán deriva del manejo de la ciudad portuaria de Lázaro Cárdenas, donde, según investigaciones publicadas por Insight Crime, se tiene acceso a los envíos de cocaína de América del Sur y a la adquisición de precursores químicos asiáticos para la fabricación de drogas sintéticas.
De acuerdo con investigaciones de Amílcar Salazar para MILENIO, el mayor decomiso en lo que va del sexenio ocurrió precisamente en Lázaro Cárdenas, el 18 de octubre de 2024, cuando se aseguraron 8.3 toneladas de droga y 8 mil 700 litros de combustible frente a sus costas.
Sin embargo, además del narcotráfico, los cárteles han puesto sus ojos en otras economías de la tierra michoacana: el estado es líder en producción de limón, por lo que el crimen ha expandido sus negocios a través del cobro de cuotas de extorsión a los citricultores para permitirles trabajar y surtir al mercado nacional.
En el pasado, empresas empacadoras se han visto obligadas a pausar sus actividades debido a estas exigencias de dinero. En 2024, un informe de la Mesa Estatal de Seguridad —citado por EFE— incluyó al Cártel de Acahuato y Cárteles Unidos en la disputa de este tipo de extorsiones en Michoacán.
¿Dónde opera el CJNG en Michoacán?
Una investigación de César Cabrera para MILENIO revela que el cártel de las cuatro letras tiene control total de los siguientes municipios en Michoacán: Tanhuato, Zacapu, Coalcomán, Uruapan, Salvador Escalante y Zitácuaro.
Esto, a través del dominio de operadores del CJNG que, aunque han caído, han dejado un gran poder en la entidad:
- Armando Gómez Núñez, Delta 1: Controlaba Coalcomán, pese a estar en prisión domiciliaria (detenido en EU).
- William Edwin Rivera Padilla, El Barbas: Opera en Zitácuaro; autoridades estatales ofrecen por él una recompensa de 500 mil pesos
- Jesús Rivera Aguirre, El Chuy. Su base está en Zacapu y es el encargado del corredor Lerma-Chapala (Se reportó su captura tras una balacera, pero se desconoce su estatus).
- Heraclio Guerrero, El Tío Lako: Controla Tanhuato y tiene su propio brazo armado llamado Los Guerrero.
- Ramón Álvarez Ayala, El R1: Con presencia en Uruapan (abatido tras la caída de El Mencho)
- Santiago Magallón Quintero, El Maguey: jefe de plaza en Buenavista.
Debajo de ellos operan en el CJNG otros líderes criminales igual de peligrosos, como Ángel Chávez Ponce, El Camaleón, en Salvador Escalante, quien trabajó exclusivamente para Los Viagra con su célula denominada La Gente del Cerro.
A pesar de que el dominio del CJNG en esas entidades es evidente, se cree que esta organización opera en el 80 por ciento del estado de Michoacán.
Aquí se reporta la presencia de Los Caballeros Templarios
Por su parte, Los Caballeros Templarios operan en el estado principalmente por su alianza con Cárteles Unidos, un pacto entre varias organizaciones que nació a finales de 2019 e inicios de 2020 para hacerle frente al CJNG.
Además, la rivalidad entre Los Caballeros Templarios y el CJNG se extiende hasta la zona limítrofe de Jalisco, principalmente en los municipios de Los Reyes, Peribán, Sahuayo, Marcos Castellanos, Villamar, Cojumatlán de Régules, Venustiano Carranza, Tocumbo, Jiquilpan y parte de Cotija.
¿Qué pasa en Pátzcuaro?
En el pueblo mágico de Pátzcuaro, Michoacán, citando una investigación de César Cabrera para MILENIO, ahora también se reporta la desaparición de personas, ya sea por medio del turismo sexual, un levantón o por defender la plaza.
Se sabe que la plaza es precisamente controlada por Ángel Chávez Ponce, El Camaleón, por parte del CJNG; mientras que la resistencia de células al servicio de Los Caballeros Templarios le hace frente a este capo.
Colonias como El Calvario, Vista Bella y Jacarandas, por citar algunas, se convierten en campos de batalla donde resuenan las armas, algunas de ellas de grueso calibre.
Llama la atención que, en los últimos dos años, se empezaron a detectar casos de trata de personas con fines de explotación sexual, de los cuales el propio ayuntamiento de Pátzcuaro llegó a tener conocimiento, pero no hubo seguimiento.
Origen del CJNG y de Los Caballeros Templarios
CJNG
Para entender cómo el CJNG logró conquistar los 32 estados del país, hay que remontarse a sus orígenes. Su fundación se liga con la muerte de uno de los líderes del Cártel de Sinaloa más reconocidos: Ignacio Nacho Coronel Villarreal.
En la primera década de los 2000, las filas del Cártel del Pacífico se expandieron rápidamente. Pese a tener poderosos enemigos como el Cártel del Golfo (CDG) o el Cártel de Juárez, la organización criminal también contaba con aliados clave, como el Cártel del Milenio.
Fundado en los años 70 y con operaciones reanudadas en los 2000, el Cártel del Milenio obtuvo la protección del Cártel de Sinaloa a través de Nacho Coronel, de quien también recibía órdenes directas.
Pero la detención de Óscar Nava Valencia, El Lobo —entonces líder del Cártel del Milenio— en octubre de 2009 y el asesinato de 'Nacho' Coronel en julio de 2010 cambiaron el panorama del narcotráfico.
La organización entonces se fragmentó en dos, aunque solo un grupo logró sobrevivir no solo por sus violentas prácticas, sino también por su liderazgo: el de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
El capo que hoy todos conocen como El Mencho intentó continuar en el negocio de las drogas, principalmente conquistando el estado de Tijuana, Baja California; aunque terminó consolidándose en Tomatlán, Jalisco, donde presuntamente fungió como policía municipal.
Ya como líder del cártel de las cuatro letras, El Mencho logró que este grupo se convirtiera en una de las organizaciones delictivas más poderosas del país.
Los Caballeros Templarios
El grupo criminal conocido como La Empresa fue el antecedente de La Familia Michoacana. Tiempo después, la disputa por el control de la célula delictiva provocó una ruptura entre los líderes, mismos que fueron a crear Los Caballeros Templarios.
La Empresa quería sacar de Michoacán al Cártel del Milenio, por lo que se alió con el líder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, lo que disparó los homicidios en Jalisco y Michoacán en 2003, según la SSP federal.
Sin embargo, el origen de Los Caballeros Templarios se remonta a 2011, de la mano de un viejo conocido: Nazario Moreno, quien, tras separarse de La Familia Michoacana, fundó y lideró un nuevo grupo criminal.
Durante sus años de mayor poder, El Más Loco enfrentó a Los Zetas —escisión del Cártel del Golfo en Michoacán—, lo que lo llevó a estar en el ojo del huracán de las autoridades.
Por esta razón, Nazario Moreno protagonizó un enfrentamiento armado contra fuerzas federales de México, en 2010, cuando supuestamente acribillaron al narcotraficante, aunque nunca se encontró el cuerpo.
Tras estos hechos comenzó el rumor de que El Chayo no había muerto y, poco tiempo después, surgió una escisión de La Familia Michoacana: Los Caballeros Templarios, la cual se presume que él mismo fundó y lideró de la mano de Servando Gómez, La Tuta. Este grupo criminal se convirtió en una facción rival de su grupo original.
Hay que recordar que El Chayo tenía la costumbre de hacer propaganda y justificar los actos delictivos a través de los manuscritos que difundía entre sus sicarios y el pueblo, como el Código de Los Caballeros Templarios de Michoacán, el cual contiene una serie de normas a seguir para los miembros de este grupo criminal.
De El Mencho a Nazario Moreno: los líderes
El Mencho: CJNG
Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, El Mencho, nació el 17 de julio de 1966 en la comunidad rural de Culotitlán, municipio michoacano de Aguililla.
El periodista estadunidense Josh Eells documentó que Nemesio creció en una familia pobre dedicada al cultivo de aguacate y que tuvo cinco hermanos: Juan, Miguel, Antonio, Marín y Abraham. Abandonó la escuela primaria en quinto grado para trabajar en el campo y, a los 14 años, comenzó a cuidar plantíos de mariguana.
El 14 de mayo de 1986, Nemesio fue arrestado en San Francisco por robo a propiedad y portación de arma, según registros judiciales consultados por Eells. Para entonces, la DEA consideraba que ya se había involucrado en la producción y el tráfico de metanfetamina en Redwood City.
Fue precisamente en esos años que se asoció con Abigael González Valencia, El Cuini, hermano de Rosalinda, con quien Nemesio se casó en 1990.
Ese mismo año nació en San Francisco su hijo Rubén Oseguera González, más tarde conocido como El Menchito. Tras una segunda detención por venta de narcóticos, Nemesio fue deportado, pero regresó a California poco tiempo después.
Nemesio se enroló primero en la policía municipal de Cabo Corrientes, cerca de Puerto Vallarta. Luego pasó a la corporación de Tomatlán. El siguiente rastro verificable lo ubica ya en Michoacán, como integrante del Cártel del Milenio, la organización fundada por la familia Valencia.
De acuerdo con Insight Crime, Nemesio comenzó como parte del grupo de sicarios encargado de proteger a Armando Valencia Cornelio, El Maradona, detenido el 12 de agosto de 2003.
La captura coincidió con una ofensiva de Los Zetas contra los Valencia en Michoacán, lo que precipitó el repliegue del clan hacia Jalisco.
Nemesio se trasladó entonces a Guadalajara junto con su suegro, José Luis González Valencia. En ese periodo, según reconstrucciones periodísticas, El Mencho habría empujado a los Valencia para sellar una alianza con Ignacio Coronel, operador de Joaquín Guzmán y jefe de plaza en Jalisco.
Bajo ese acuerdo, Nemesio y el grupo armado que lo seguía se encargaron del trasiego de drogas, del lavado de dinero y de las ejecuciones selectivas en Jalisco y Colima.
El nombre de Nemesio apareció por primera vez en expedientes judiciales en agosto de 2005, cuando una treintena de sicarios detenidos declaró trabajar para él, según Reforma.
En julio de 2010, Coronel fue asesinado durante un enfrentamiento con el Ejército, lo que llevó a que el Cártel del Milenio se fracturara. La leyenda dice que, ese mismo verano, Nemesio visitó a El Chapo, quien habría aceptado que él y su cuñado Abigael continuaran operando como subordinados.
Con el aval de la familia Valencia y de El Chapo, Nemesio exigió a El Molca la entrega de Gerardo Mendoza, El Tecato, acusado de una masacre en Tecomán.
La negativa detonó una guerra interna. El Molca acusó a Nemesio de haber entregado a El Lobo a las autoridades. Según el diario Zócalo de Saltillo, Nemesio respondió con una estrategia que combinó violencia y propaganda: difundió mensajes en los que acusaba a sus rivales de extorsionar a civiles, empresarios y funcionarios, y se presentaba como un actor que imponía orden.
La guerra se resolvió a su favor: derrotó a La Resistencia y, con el tiempo, también desplazó a Los Zetas y a Los Caballeros Templarios del occidente del país. El grupo adoptó entonces un nuevo nombre: Cártel Jalisco Nueva Generación.
La rápida proyección del CJNG se explica, en parte, por la droga en la que decidió especializarse: la metanfetamina. La DEA sostuvo haber identificado cargamentos vinculados a Nemesio que salían de México rumbo a Australia y, desde ahí, ingresaban a Estados Unidos con apoyo de redes chinas.
Nemesio Oseguera Cervantes fue abatido el domingo 22 de febrero de 2026 tras un operativo coordinado entre fuerzas de seguridad federales. Desde entonces, se dice que el liderazgo del CJNG ha caído en manos de su hijastro Juan Carlos Valencia González, El 03.
Nazario Moreno: Los Caballeros Templarios
Nazario Moreno fue un narcotraficante mexicano que nació en 1970 en Apatzingán, Michoacán. El capo se crio en un rancho de su estado natal —junto con su hermano Arnoldo, sus hermanas y su mamá— en la pobreza extrema.
Como narcotraficante, Moreno implementó una ideología religiosa entre sus sicarios, a quienes —se dice— obligaba a leer manuscritos que él mismo escribía, como: 1. Pensamientos; 2. Me dicen el más loco y 3. Nazario ¿idealista? ¿Renovador? ¿Justiciero? Usted juzgue. Este último publicado bajo un seudónimo, aunque varias personas aseguran que es de él.
Gracias a estos textos es que se puede conocer un poco más de la infancia de Nazario Moreno antes de incursionar en el mundo del narcotráfico.
En el último libro, firmado con el seudónimo J. J. Colorado, se detalla que Nazario Moreno comenzó a trabajar desde muy pequeño como vendedor de periódicos y agricultor para sostener a su familia; mientras que en sus tiempos libres —recuerda— jugaba a las luchas y pistolas con su hermano.
En el artículo Nazario Moreno: De capo de la droga a héroe distópico, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se retoma un pasaje de la infancia del narcotraficante, cuando lo acusaron de robar un burro y lo castigaron públicamente.
En el citado artículo se narra que Moreno fue obligado a permanecer hincado a la entrada de su poblado, con los brazos en cruz y sosteniendo una piedra en cada mano.
Nazario Moreno, también conocido como El Chayo o El Más Loco, se fue a vivir a California, Estados Unidos, donde presuntamente comenzó a traficar droga por la frontera y a relacionarse con altos mandos del Cártel del Milenio.
Incluso, en una publicación de Insight Crime señalan que el capo fue uno de los comandantes originales de esa organización criminal que impulsó la guerra contra Los Zetas en Michoacán.
Las investigaciones internacionales sobre él apuntan a que fue responsable de vender mariguana en Palo Alto, California.
“Ser decidido, valeroso y cruel con los enemigos por autodefensa, no es lo mismo que perversidad carente de principios. No es lo mismo, por maldad, robar, violar, matar gente inocente y pacífica, que matar en una guerra al enemigo”, se describe a sí mismo en el libro Nazario ¿idealista? ¿Renovador? ¿Justiciero? Usted juzgue.
En el libro de J. J. Colorado también mencionan que el alias de El Más Loco se lo ganó porque entre su ideología siempre predominó que por medio de la fuerza, y sin importar su seguridad, se podía llegar al poder. Además, se asegura, Nazario Moreno nunca huyó de un conflicto armado.
Estas aptitudes le ayudaron al narcotraficante a fundar su propia organización criminal tras su regreso a México: La Familia Michoacana. Esto, luego de que comenzara a sembrar y cultivar mariguana en parcelas del ejido Guanajuatillo, en Michoacán.
Se dice que, como líder de La Familia Michoacana, Moreno siempre resaltó que la organización hacía una labor social por encima del tráfico de drogas.
Según sus autobiografías, disfrazadas de textos de adoctrinamiento, La Familia Michoacana realizaba una labor de vigilancia en los estados donde operaba, buscaba la justicia y ayudaba a que nadie infringiera las leyes, robara o amedrentara a los ganaderos y transportistas del estado.
“Nosotros hacemos lo que hacen las compañías de seguridad que transportan en camiones grises blindados el dinero de los bancos y les pagan por esa protección, lo que es muy justo, a nuestro modo de ver”, aseguró J. J. Colorado.
Sin embargo, a pesar de la idea que difundió entre sus seguidores, la realidad es que La Familia Michoacana estaba detrás de actos vandálicos como secuestros, violaciones a mujeres en las carreteras, robos, extorsiones, tráfico de drogas y asesinatos.
A pesar de que todo el mundo y las autoridades sabían de los actos criminales de El Chayo, Nazario Moreno siempre se jactó de ayudar a los productores, construir escuelas e iglesias en el estado de Michoacán y hacer donaciones a grupos de mujeres vulnerables o enfermos.
Los rumores de que Nazario Moreno estaba vivo tras el ataque de 2010 se confirmaron años después, luego de que el propio gobierno mexicano asegurara que el narcotraficante había sido asesinado el 9 de marzo de 2014 tras un tiroteo en el estado de Michoacán, en el Pacífico del país.
Ideología religiosa en el narcotráfico
Los Caballeros Templarios
Nazario Moreno figuró como líder supremo de Los Caballeros Templarios, convirtiéndose, tras su muerte, en una imagen santificada a la que siguen rindiendo culto.
El Chayo se proclamaba un benefactor social, utilizaba la religión en sus comunicados y trataba de convencer a la gente de que el “proyecto” que encabezaba no era criminal, sino un mandato divino contra aquellos que alteraban la paz.
Insight Crime detalla que Los Caballeros Templarios se presentan como un “grupo de autodefensa”, el cual hace frente a los cárteles de México en nombre de la población; sin embargo, la idea de Nazario Moreno iba más allá de “buscar” el bien o de construir escuelas e iglesias y hacer donaciones a los más necesitados.
Moreno se convirtió en el ideólogo de una supuesta religión en la cual se autoproclamó elegido; escribió un manual y su autobiografía —la cual era obligatoria para adoctrinar a aquellos que ingresaban a las filas del cártel— y se jactaba del “rescate del hombre”, la defensa de la vida y la protección de los suyos, contradiciéndose en hechos de violencia y muerte.
CJNG
Por su parte, sobre el CJNG, aunque no se le puede encasillar por completo en una religión, su líder, El Mencho, dejó en claro su devoción por la religión católica, especialmente por San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe.
En su último refugio, al sur de Jalisco, también se halló escrito el Salmo 91, un pasaje bíblico que pide protección ante las adversidades y temores.
De hecho, en 2022, a través de un video en redes sociales, El Mencho pidió “no meterse” con ninguna religión, especialmente con los católicos, e hizo un llamado a no atacar ni agredir a pastores, sacerdotes o seguidores.
“Por este medio me comunico con todos los cárteles para invitarlos a que la guerra sea entre nosotros y no nos metamos con quien no nos debemos meter.
“Creo que ellos se merecen un respeto especial: son personas que solamente se dedican a dar la palabra de Dios y ayudar a quien lo necesita”, apuntó.
No obstante, tras su muerte, Fabián Acosta Rico, investigador de la Universidad de Guadalajara y del Centro de Estudios de las Religiones de México (Cerem), citado por la agencia AP, declaró que sobre El Mencho no se puede hablar de un fervor propiamente religioso, sino de una religiosidad popular, cotidiana e inmediata.
RM