Después de casi cinco décadas trabajando como técnico eléctrico, el señor Delfino Martínez encontró una nueva pasión, el café.
Lo que comenzó como una experimentación personal sobre métodos de extracción y la cultura cafetera alrededor del mundo terminó convirtiéndose en un pequeño negocio que hoy atiende con dedicación en la ciudad de Torreón, Coahuila.
Hace año y medio decidió emprender este camino, primero desde un carrito instalado en una esquina y posteriormente en un local donde cada taza es preparada al momento.
Lejos de las prisas y de las grandes cadenas comerciales, Delfino apuesta por la paciencia y el sabor.
Sabores internacionales
Utiliza principalmente un método japonés, aunque también prepara café en prensa francesa y moca italiana, procesos que requieren entre cuatro y cinco minutos para entregar una bebida recién hecha.
Su intención, asegura no es enriquecerse, sino ofrecer una opción accesible y de calidad para quienes disfrutan de una buena taza de café.
En su pequeño establecimiento, sueña con crear un espacio de convivencia para que las personas compartan una partida de ajedrez o dominó.
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