Es muy común al momento de caer la noche, cuando todo está tranquilo y en silencio, se llegue a escuchar el cantar de los grillos, especialmente si cuentas con jardín o un espacio con naturaleza viva cerca de tu hogar.
El significado va más allá de su simple naturaleza, en MILENIO te compartimos la razón por la que un grillo se presenta fuera de tu ventana con una serenata.
¿Cómo ayudan los grillos a saber si hace frío o calor?
De acuerdo con un estudio presentado en National Geographic, estos insectos funcionan como termómetros naturales, ya que son animales de sangre fría, su cuerpo reacciona al clima y cambian la velocidad del canto según el calor.
Debido a que los grillos no regulan su temperatura, el calor ambiental acelera su metabolismo y los hace producir sonidos mucho más rápidos.
Estudios realizados por científicos hace años determinaron que estos insectos solo cantan si hace más de 15 grados y si el calor sube a los 40 grados, se detienen por completo.
¿Por qué hacen ese ruido los grillos durante la noche?
El famoso ruido nocturno conocido como “cri-cri” es en realidad un “llamado de amor” y sólo lo usan las especies machos. De acuerdo con expertos, éste sonido sale cuando frotan sus alas con fuerza para atraer hembras, dando inicio a un ritual de apareamiento que se presenta principalmente en las noches de verano.
Para sonar, usan un órgano especial en sus alas con zonas rugosas. Elevan el ala izquierda y la frotan contra la derecha.
A veces es difícil localizarlos porque crean una ilusión acústica. Como la onda de su sonido mide casi lo mismo que la distancia entre los oídos humanos, unos 20 centímetros, nuestro cerebro se confunde y no sabe dónde están realmente.
¿Cuándo debe preocupar la presencia de los grillos?
Aunque el sonido es natural y parte de su proceso de apareamiento, si el ruido es muy intenso, es una buena señal para ellos y mala para nosotros, pues significa que los grillos se están reproduciendo velozmente y pronto habrá muchísimos más muy pronto.
Estos animales tienen una dieta omnívora, lo que significa que comen casi cualquier cosa. Se alimentan de hojas, tallos e incluso de otros insectos. Si entran a tu hogar en grupos grandes, causarán molestias.
Aunque no inyectan veneno a los humanos, una población excesiva se considera una plaga. Es importante estar alerta si el canto no cesa, pues es el aviso previo a una posible invasión.
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