Preparar bebidas calientitas en casa siempre es un apapacho al corazón, sobre todo cuando se busca algo rico, reconfortante y que además caiga superligero al estómago.
Muchas veces se cree que para lograr esa textura suave y cremosa de los antojitos tradicionales hace falta usar lácteos enteros, pero la verdad es que existen alternativas vegetales que logran un resultado espectacular sin perder nada de sabor.
Atole de avena: ingredientes
Esta versión con avena, leche de almendras y el toque especiado del ingrediente estrella es perfecta para mañanas frías, tardes de lluvia o simplemente para cuando se te antoja algo dulcecito antes de dormir.
Se prepara en cuestión de minutos, con ingredientes suúper fáciles de conseguir que seguro ya tienes en la alacena y sin necesidad de complicaciones en la cocina.
Lo mejor de todo es que puedes ajustar el dulzor totalmente a tu gusto y disfrutar de un trago lleno de aroma desde que empieza a hervir en la olla. Olvídate de los procesos largos o de estar cuidando que las cosas se peguen; esta forma de prepararlo es práctica, rápida y te garantiza una taza humeante lista para consentirte en cualquier momento.
- 1 taza de hojuelas de avena naturales
- 4 tazas de leche de almendras (de preferencia sin azúcar)
- 1 rajita de canela entera
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Canela en polvo al gusto para decorar
- Miel, jarabe de agave o tu endulzante favorito al gusto
¿Cómo hacer atole de avena SIN lácteos?
- Echa la taza de avena en la licuadora junto con la mitad de la leche de almendras (2 tazas); dale máxima potencia por un par de minutos hasta que no se vean pedazos grandes y quede todo bien integrado.
- Pon una ollita a fuego medio y vierte las 2 tazas de leche de almendras restantes; agrega la rajita de canela entera y deja que se vaya calentando despacio para que la leche vaya agarrando todo el aroma.
- Le bajas al fuego para que quede suavecito y viertes lo que licuaste dentro de la olla, si te molesta sentir los grumitos de la avena puedes pasar la mezcla por un colador, pero si te gusta más espeso puedes vaciar directo.
- Agrega ahí mismo el chorrito de vainilla, la pizca de sal y la miel o el endulzante que suelas usar.
- Empieza a mover despacito y sin parar con una cuchara o batidor, vas a notar cómo va agarrando cuerpo poco a poco; déjalo que suelte el primer hervor durante unos 8 o 10 minutos hasta que veas esa textura espesita que tanto nos gusta.
- Retira la rajita de canela de la olla, sirve bien caliente en tus tazas favoritas y espolvorea un poco de canela en polvo encima para darle el toque final.
KVS