Faltan escasos 10 minutos para las 8 de la noche cuando la chef Anaisa Guevara --cuyo concepto del restaurante LaFrida le ha dado gran prestigio-- checa que todos los detalles en su nueva sede en Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende para recibir a una treintena de comensales.
Tras corroborar que los platillos que integran los 6 tiempos del menú que ha diseñado están en orden, se da tiempo de hablar con MILENIO para compartir cómo ha sido la experiencia de trasladar el concepto gastronómico que sirve en LaFrida de Pueblo Bonito Los Cabos.
"Para empezar me encanta compartir, así que estoy feliz de tener una nueva sede de LaFrida, ahora aquí en San Miguel de Allende, donde la idea es servir el mismo concepto, así que hemos respetado completamente la esencia de la cocina mexicana contemporánea que servimos", destacó la chef.
Sin embargo, explicó que hay detalles que ha modificado con la idea de darle la personalidad al restaurante, de acuerdo a la localidad en donde se ubica
"En Los Cabos, la propuesta está más dirigida al turista estadunidense, en cambio acá estamos integrando ingredientes más locales, más del centro del país; por ejemplo, tenemos los escamoles, los quelites y las verdolagas que las usamos mucho".
Si bien el concepto de LaFrida es una propuesta gastronómica, también es cierto que la atmósfera que envuelve los platillos que se sirven en el restaurante es muy importante para ofrecer una experiencia completa inspirada en la artista.
Así que el ambiente y todos los detalles de la decoración de la nueva sede de La Frida también se han seleccionado para llevar al comensal a la atmósfera de la artista, mientras degusta los platillos.
"Esta sede de LaFrida es mucho más moderna y sofisticada que la que tenemos en Los Cabos; pero al igual que allá cada elemento de la decoración, los vidrios, las lámparas, las luces se ha cuidado para recrear una atmósfera afín a la propuesta gastronómica y en especial a Frida. Por eso tenemos los colores insignia de la artista como el frambuesa, el azúl cobalto. Y por supuesto al fondo del salón tenemos un mural que representa el arte de lo que es Frida Kahlo".
El tiempo de servir la cena llegó, por lo que la chef ya solo pudo agregar que "cada mes viaja a San Miguel de Allende para checar los estandares que distinguen a LaFrida y los pendientes que van surgiendo".
En seguida, se presentó con los comensales, a quienes definió su cocina como "mexicana contemporánea con influencia de muchas partes del mundo, pero en especial de la cocina" oaxaqueña.
Y en seguida inició el desfile de sabores, que arrancó con Tortilla raspada con pozole rojo seco.
Para el segundo tiempo mandó a la mesa Tartar de atún aleta azul; mientras que para el tercer tiempo provocó al paladar y los comentarios con una exquísita Tetela de lechón con mole rojo, puré de plátano y escamoles.
Para el cuarto tiempo sirvió un huachinango zarandeado con mole blanco y puré de plátano y para el cierre previo al postre mandó a la mesa Ribeye con mole chichilo.
El gran cierre fue Chocolate en texturas para acabar de conquistar al paladar con los sabores que ofrece LaFrida en el nuevo hotel en San Miuel de Allende.
AJR