A través de su propuesta gastronómica, la chef Andrea Sayeg busca crear memoria en los comensales para crear una comunidad asidua a Casa Valladolid, con su nuevo concepto en el que concentra elementos como el maíz, fuego y memoria.
Orgullosa, tras servir algunos de los platillos que concentran la fusión de sus orígenes libaneses con clásicos de Valladolid, donde se asentó su familia en México a su llegada del Medio Oriente; la chef comparte que en pandemia decidió emprender su propio negocio, tras su experiencia en restaurantes como Nudo Negro.
"En pandemia busqué opciones, la idea era abrir un restaurante propio", comparte a MILENIO y enseguida explica que la inspiración para crear su propuesta "fue contar la historia de mi abuela a partir de sus recetas".
Aunque en ese proceso, cada platillo ha adoptado el sazón y estilo de la chef, quien cita algunos de los sabores que se pueden degustar en la calle de Zamora no 150 en la Colonia Condesa.
"Para el desayuno tenemos Huevos motuleños, Huevos con longaniza de Valladolid, Huevos en cazuela de la abuela, que son los que se sirven con cochinita y jocoque", dice cuando los platillos llegan a la mesa y tras enamorar a la vista provocan al sentido del gusto.
En el restaurante, cuya atmósfera complementa la experiencia que lleva a los comensales a Yucatán con los detalles que hay en Casa Valladolid, los cuadros, las sillas, las vajillas; también se sirve menú en el horario de comida.
"Ese servicio lo tenemos de 1 a 6 de lunes a sábado", comenta la chef, mientras para complementar el desayuno llega a la mesa un café de olla, servido naturalmente en jarro de barro.
A unos metros de las mesas, en un enorme comal se cuecen las tortillas que se hacen al momento para degustar los platillos del desayuno, en el que también se sirve cochinita pibil, acompañada de la tradicional cebolla morada y salsa de habanero.
Aunque la chef explica que la cochinita "es uno de los platillos que se sirve en el horario de la comida, en cualquiera de sus versiones ya sea en tacos, tortas o panuchos".
Además, como la filosofía de Casa Valladolid tiene su origen en la tradición de la abuela de la chef, el objetivo es consentir y dar gusto a todos los comensales, por lo que "también tenemos algunas propuestas vegetarianas como nopales en escabeche y por supuesto para el horario matutino los clásicos chilaquiles", comenta la chef.
Para el cierre de la experiencia, la chef sugiere "El caballero pobre, flan o bien nuestra tarta de elote con queso de bola", éste último una verdadera delicia. Y es que con cada una de sus propuestas, con las que busca mantener el legado de su abuela, la chef desea "crear memoria en los comensales para que siempre regresen".
AJR