La leche dorada o golden milk es una bebida tradicional que se ha vuelto muy popular gracias a sus potentes propiedades desinflamatorias y antioxidantes.
Su ingrediente estrella es la cúrcuma, una raíz que contiene curcumina, un compuesto natural con un fuerte efecto para calmar dolores musculares y reducir inflamaciones en el cuerpo. Te decimos cómo prepararla en casa.
¿Qué ingredientes lleva la leche dorada?
El secreto para que esta infusión funcione de verdad en nuestro organismo está en combinar la cúrcuma con una pizca de pimienta negra, pues la piperina de la pimienta hace que nuestro cuerpo pueda absorber mejor la curcumina, asegurando que aprovechemos al máximo todos sus beneficios curativos y protectores.
Prepararla en casa es un proceso muy sencillo que no te tomará más de 10 minutos y llena la cocina con un aroma especiado delicioso. Aquí te compartimos la lista de ingredientes y la guía paso a paso para que disfrutes de una taza calientita, cremosa y llena de bienestar.
- 1 taza y media de leche vegetal (puede ser de almendras, coco, avena o la que más te guste) o leche de vaca si lo prefieres.
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (o un trocito pequeño de raíz de cúrcuma fresca rallada).
- 1/2 cucharadita de jengibre en polvo (o un trocito de jengibre fresco rallado para potenciar el efecto desinflamante).
- 1 pizca generosa de pimienta negra molida (indispensable para activar la cúrcuma).
- 1/2 cucharadita de canela en polvo (más una ramita extra si quieres decorar).
- 1 cucharadita de aceite de coco
- 1 cucharadita de miel natural de abeja o jarabe de maple para endulzar al gusto.
¿Cómo hacer 'golden milk' en casa?
- En una olla pequeña, vierte la taza y media de leche elegida a temperatura ambiente.
- Agrega la cucharadita de cúrcuma, el jengibre, la canela en polvo y la pizca de pimienta negra; si usas raíces frescas ralladas, este es el momento de incorporarlas también.
- Añade la cucharadita de aceite de coco, esto es clave para que los compuestos de la cúrcuma se disuelvan bien y tu cuerpo los absorba sin problema.
- Pon la olla sobre la estufa a fuego medio-bajo; revuelve constantemente con un batidor de globo pequeño para que las especias no se queden en el fondo y se integren perfectamente con la leche.
- Deja que la mezcla se caliente poco a poco hasta que empiece a soltar un ligero vapor y notes que toma un color amarillo dorado intenso; evita que hierva a borbotones fuertes para que los nutrientes no pierdan sus propiedades.
- Apaga el fuego, tapa la olla y deja que la bebida repose durante unos dos o tres minutos para que los sabores se concentren aún más.
- Si utilizaste jengibre o cúrcuma fresca rallada, pasa el líquido a través de un colador fino directamente en tu taza favorita; pero si usaste todo en polvo puedes servirla tal cual.
- Espera a que baje un poco la temperatura y añade la cucharadita de miel o maple. Revuelve bien y tómala despacito, de preferencia por la noche antes de dormir o en un momento de relajación.
KVS