El atole de arroz con nuez es una de las bebidas calientitas más ricas y apapachadoras que existen para compartir en casa.
Su secreto está en la combinación perfecta entre la suavidad del arroz y ese toque tostado y cremoso que aporta la nuez, logrando un aroma que perfuma de inmediato toda la cocina. Te decimos cómo hacer ésta deliciosa bebida.
¿Qué ingredientes lleva el atole de arroz con nuez?
A diferencia de las versiones comerciales preparadas con polvos artificiales, hacer este atole desde cero en la estufa le da un espesor natural inigualable. El arroz molido actúa como un espesante mientras absorbe todos los sabores de la leche y la canela, dando como resultado una especie de postre líquido.
Esta receta es genial para disfrutar en una mañana fría, para la merienda de la tarde o como el broche de oro en alguna reunión familiar. A continuación encontrarás todo lo que necesitas y los pasos exactos para que te quede cremoso, sin grumos y con un sazón espectacular.
- 1 taza de arroz blanco (bien lavado y escurrido)
- 1 taza de corazones de nuez (más un puñito extra finamente picado para decorar)
- 1 varita gruesa de canela entera
- 4 tazas de agua limpia (divididas en dos partes iguales)
- 4 tazas de leche entera o de tu preferencia
- 1 lata de leche condensada dulce
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca muy pequeña de bicarbonato de sodio
¿Cómo preparar atole de arroz con nuez?
- Coloca el arroz lavado en un recipiente profundo y cúbrelo con dos tazas de agua muy caliente. Déjalo reposar por unos 30 o 40 minutos para que el grano se ablande y sea fácil de moler. Pasado ese tiempo, tírale el agua del remojo.
- En una olla mediana a fuego medio, pon a calentar las otras dos tazas de agua junto con la varita de canela. Deja que rompa en hervor durante cinco minutos para que el líquido suelte todo el color y sabor del aroma a canela.
- Vierte el arroz ya hidratado dentro de la licuadora junto con la taza de nueces, una taza de la leche fresca y la pizca de bicarbonato. Muele todo a velocidad máxima durante un par de minutos hasta obtener una mezcla muy tersa.
- Baja la flama de la olla con el agua de canela (puedes sacar la varita si no quieres un sabor tan concentrado). Pasa el licuado de arroz y nuez por un colador fino directamente sobre la olla para evitar que queden trozos grandes.
- Agrega el resto de la leche, la lata completa de leche condensada y el chorrito de extracto de vainilla. Revuelve muy bien con una cuchara de madera para unificar todo.
- Cocina a flama baja moviendo despacio pero sin parar, raspando con cuidado el fondo de la olla para asegurar que el arroz no se pegue ni se ahume.
- En cuanto el atole comience a sacar burbujas, espese a tu gusto y la textura se sienta aterciopelada, apaga el fuego. Sirve de inmediato en tazas de barro o tazas grandes y espolvorea encima la nuez picada que reservaste.
KVS