El pan de muerto es uno de los alimentos más característicos de la temporada, pero combinarlo con el sabor del cempasúchil es lo mejor.
Disfrutar éste delicioso alimento resulta todo un 'paseo' por nuestras tradiciones, pero cuando lo combinas con el toque aromático del cempasúchil el resultado es extremadamente delicioso, sobre todo cuando es casero.
¿Qué ingredientes lleva el pan de muerto con notas de cempasúchil con queso philadelphia?
Para recrear el sabor de éste platillo solamente vamos a necesitar paciencia, porque en realidad es más fácil de lo que crees; recuerda que aquí no necesitamos herramientas profesionales o instrucciones complejas.
El cempasúchil es una flor sumamente característica de otoño en México, la cual nos remonta a las festividades como el Día de Muertos que año con año festejamos para recordar a nuestros Fieles Difuntos.
Por ello resulta bastante recreativo hacer en casa un pan de muerto con ese sabor de la flor que aporta aroma, sabor y además una tonalidad absolutamente hermosa para darle un toque más bello a la presentación.
Masa
- 500 gramos de harina de trigo
- 1 sobre de levadura en polvo (11 gramos)
- 100 gramos de azúcar blanca
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 huevos frescos
- 120 ml de leche entera
- 15 pétalos de flor de cempasúchil orgánico (bien lavados)
- 1 cucharadita de aroma de azahar
- 1 pizca de sal finita
Crema de queso
- 200 gramos de queso crema suave
- 50 gramos de azúcar en polvo
- 1 cucharadita de vainilla
Cubierta
- Mantequilla derretida al gusto
- Azúcar blanca para espolvorear
¿Cómo preparar pan de muerto sabor cempasúchil?
- Pon a calentar la leche a fuego muy bajito junto con los pétalos de cempasúchil bien limpios durante unos minutos, pasa la leche con las flores a la licuadora, muele muy bien hasta que se vea anaranjada.
- Pásala por un colador para quitar restos e integra la levadura con una cucharada de harina y una de azúcar; deja descansar esa mezcla 15 minutos para que se active y haga espuma.
- Haz un volcán de harina sobre tu mesa de trabajo y pon la sal en el borde exterior. En el centro añade los huevos, el azúcar sobrante, la esencia de azahar y la mezcla de leche con levadura que ya debe estar esponjada.
- Ve mezclando todo con los dedos desde el centro hacia los lados hasta formar una bola de masa; trabájala con las manos durante diez minutos firmes hasta que notes que ya no está tan pegajosa.
- Agrega la mantequilla suave poco a poco mientras sigues amasando; al principio parecerá que todo se separa, pero con paciencia y unos 15 minutos más de amasado lograrás una masa lisita, elástica y muy suave.
- Pon la bola de masa en un tazón untado con un poco de aceite, tápala con un trapo limpio y déjala descansar en un lugar tibio de la casa durante una hora y media para que crezca al doble.
- Saca la masa del tazón, aplástala despacio para quitarle el aire y aparta una cuarta parte para hacer los adornos, con la masa grande forma bolitas del tamaño de una naranja; con la masa que apartaste, haz las tiras con bordes para imitar los huesitos y las bolitas pequeñas que van arriba de cada pan.
- Acomoda las bases en una charola con papel para hornear, pega las tiras cruzadas encima usando unas gotas de agua y coloca la bolita en la punta. Tapa todo con un trapo seco y deja que reposen unos 35 minutos para que vuelvan a esponjar.
- Mete los panes al horno precalentado a 180 °C durante 20 minutos hasta que veas que se doraron bonito por fuera; al sacarlos, déjalos enfriar un poco, úntales abundante mantequilla derretida con una brocha y pasa la parte de arriba por un plato con azúcar.
- Bate el queso crema con el azúcar en polvo y el toque de vainilla hasta lograr una crema lisa; parte los panes a la mitad a lo largo con un cuchillo con sierrita, pon una buena capa de queso en el centro, vuelve a tapar y sirve de inmediato. ¡Disfruta!
KVS