Leal a su tradición de preservar los platillos que forman parte de su historia de más de 100 años, en Prendes la temporada del Chile en nogada está en su clímax.
La propuesta que tiene un sello especial por la calidad de sus ingredientes y por su detallado proceso de elaboración ya reina en el menú del restaurante que actualmente es dirigido por la cuarta generación de la familia Álvarez.
Lázaro Álvarez Villaseñor, director de Operaciones del restaurante Prendes, es el anfitrión de la tarde, así que tras el saludo a sus invitados y ofrecer un aperitivo, comparte un poco de la historia de la empresa familiar.
Mientras llegan las entradas a la mesa, unos exquisitos sopes de masa azul con escamoles y una ensalada de brócoli, comparte que la primera sede de su restaurante "estaba frente a Bellas Artes, de ahí se mudo el restaurante a la calle de 16 de septiembre, pero con tanto movimiento en el Centro Histórico tuvimos que mudarnos".
Los primeros platillos han sido el preámbulo de la fiesta de sabor que espera al paladar con El chile en nogada de Prendes, una receta que "hemos hecho nuestra a partir de los ingredientes y de la forma como se prepara, que es muy minuciosa, y que además de las frutas tradicionales. como la pera lechera, manzana panochera, durazno criollo y las semillas, como pasas, nueces también tiene piñones, lo que le da un sabor muy especial", explica el anfitrión.
Unos minutos después llega el protagonista de la tarde y mientras acapara la vista de los comensales por la belleza de su emplatado, se sirve tequila Dobel, la propuesta para el maridaje.
"Como ven a la vista es muy atractivo, pero ahora viene la degustación que, sin duda, es lo mejor; se darán cuenta de la personalidad que tiene nuestra propuesta", dice Lázaro, quien retoma la historia de su restaurante al comentar que "El chile en nogada es uno de los platillos que se ha servido toda la vida en Prendes", y reconoce que aunque "hay detalles que han variado la esencia del restaurante se mantiene", especialmente en la cocina "donde siempre hemos trabajado con mayoras porque son personas que tienen un gran sazón".
Aunque actualmente la responsabilidad de la propuesta gastronómica también es del chef Román Aguilar, quien ya tiene 30 años con nosotros".
Para entonces, los invitados han comido más de la mitad del platillo y a cada bocado la aprobación se sustenta por el equilibrio que tiene la preparación, que se distingue por ser una combinación de dulce con salado y cierto grado de picor.
Lázaro disfruta por igual la preparación que se servirá hasta el 30 de septiembre "cuando se acaba la temporada porque es cuando la cosecha de los frutos que lleva El chile en nogada ha terminado".
Desde la terraza de su actual dirección en Polanco, en Moliere 222, donde al entrar todo el bullicio del tráfico y de la gente desaparece; la esencia del restaurante también se advierte en los elegantes candiles e incluso en el mural que distinguió el ambiente de Prendes, y que era como testigo mudo de los famosos comensales que habían visitado el restaurante, como Cantinflas, Diego Rivera, Frida Kahlo en sus primeros años; y que ahora luce con la actualidad que ha adoptado gracias al sello contemporáneo que ha tomado el restaurante.
El tradicional pastel de coco llega a la mesa, "otro de los clásicos", comenta el anfitrión, al tiempo que un café se suma a la escena con la que culmina la exquisita y agradable experiencia en Prendes.
AJR