El arroz es uno de esos acompañamientos infaltables en la mesa familiar que tiene el poder de resolver cualquier comida de forma rápida y rindiendo bastante.
Sin embargo, salir de la rutina del típico plato blanco o rojo le da un giro de color y sabor increíble a nuestros guisados de todos los días; preparar una versión doradita con trocitos de verdura crujiente y ese toque sutil que aporta el chile es una excelente idea para sorprender a todos sin complicaciones.
¿Qué ingredientes lleva el arroz amarillo?
Lo bonito de esta preparación es cómo se combinan los aromas en la cazuela desde el primer momento en que se calienta el aceite, la mezcla entre las zanahorias, el sazón y el jalapeño logra una combinación de texturas estupenda en cada bocado; es ese tipo de guarnición vistosa que hace que hasta el guisado más sencillo parezca de fiesta.
Hacerlo en casa requiere de pasos muy básicos y sobre todo de un poquito de paciencia con la flama para que el grano no se bata ni quede duro en el centro.
No hace falta ser un chef experimentado para lograr que los granos queden bien sueltos y llenos de sabor, solamente mantente atento a las instrucciones. Aquí te dejamos la lista de ingredientes bien explicada y el paso a paso detallado para que te quede perfecto al primer intento.
- 1 taza de arroz blanco de grano largo (bien lavado bajo el chorro de agua y bien seco)
- 2 tazas de caldo de pollo caliente (o agua limpia si no tienes caldo a la mano)
- 1 zanahoria mediana, pelada y picada en cuadritos bien finos
- 1 chile jalapeño fresco, picado en trocitos (puedes quitarle las venas y semillas si prefieres que no pique)
- 1/4 de cebolla blanca picada en cubos pequeños
- 1 diente de ajo pequeño bien picadito
- 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo o sazonador amarillo para darle color
- 1/2 cucharadita de comino en polvo
- 2 cucharadas soperas de aceite vegetal de tu preferencia
- 1 cucharadita de sal fina (o al gusto)
¿Cómo hacer arroz amarillo con guarnición?
- Pon una cacerola u olla mediana en la estufa a fuego medio y añade las dos cucharadas de aceite. Cuando esté caliente, agrega la cebolla, los cuadritos de zanahoria y el chile jalapeño picado; mueve de vez en cuando durante tres minutos hasta que la cebolla se vea transparente.
- Incorpora el diente de ajo picado junto con la taza de arroz escurrido; sofríe todo junto moviendo constantemente durante unos cuatro o cinco minutos, hasta que notes que el arroz se empieza a ver dorado y suena ligerito al moverlo.
- Espolvorea la cúrcuma (o sazonador amarillo), el comino y la sal directamente sobre la mezcla, revuelve durante medio minuto para que las especias se doren un poco y suelten todo su aroma.
- Vierte despacio las dos tazas de caldo de pollo o agua caliente y dale una sola movida suave con la cuchara para distribuir todo y prueba el punto de sal; debe saber ligeramente salado para que el grano absorba buen sabor.
- Sube un poco el fuego y deja que comience a hervir a borbotones por toda la superficie de la olla.
- En cuanto rompa el hervor, baja la flama de la estufa al nivel más mínimo que tengas y tapa la cacerola por completo.
- Deja cocinar de forma uniforme durante 15 a 18 minutos; es muy importante que no levantes la tapa en ningún momento para que no se escape el vapor que termina de cocer el grano.
- Transcurrido el tiempo, apaga la flama y deja la olla tapada durante cinco minutos más fuera del fuego. Destapa y raspa suavemente con un tenedor de abajo hacia arriba para soltar los granos antes de servirlo calientito a la mesa.
KVS