El aroma de una bebida espesa y humeante hirviendo en la estufa tiene la capacidad de transportarnos de inmediato a las mañanas frescas o a las tardes de lluvia compartidas en familia.
Entre todas las opciones tradicionales que reconfortan el cuerpo, la preparación a base de chocolate con masa de maíz ocupa un lugar privilegiado por su textura sedosa, su calidez e inconfundible sabor hogareño.
¿Qué ingredientes lleva el champurrado tradicional?
Esta receta combina elementos súper sencillos de conseguir en la tortillería y la tiendita de la esquina para lograr esa consistencia espesita que tanto nos gusta disfrutar en un jarrito de barro.
A diferencia de las mezclas en polvo instantáneas, elaborar esta versión clásica en casa garantiza un resultado auténtico, libre de conservadores y con el dulzor exacto para consentir a todos.
Lo más bonito de preparar esta bebida es el ritual que implica estar al pendiente del fuego mientras los aromas del cacao, la canela y el piloncillo inundan toda la cocina.
Sin necesidad de técnicas complicadas o herramientas difíciles de usar, tendrás lista una joya de nuestra gastronomía para acompañar tu pan dulce favorito en cualquier momento.
- 1 litro de agua limpia
- 1/2 litro de leche (puedes usar entera o la que consumas a diario)
- 150 gramos de masa de maíz fresca (de la que venden en la tortillería)
- 1 o 2 tablillas de chocolate de mesa
- 1 cono mediano de piloncillo
- 1 varita gruesa de canela
- 1 pizquita de sal
¿Cómo hacer champurrado?
- En una olla de buen tamaño, vierte tres tazas de agua, añade la varita de canela y el cono de piloncillo. Lleva a fuego medio durante unos minutos hasta que el piloncillo se deshaga por completo y el agua cambie a un tono dorado con aroma a especias.
- Agrega las tablillas de chocolate de mesa dentro del agua caliente con piloncillo; mueve con una cucharada para ayudar a que el chocolate se suavice y se disuelva totalmente sin dejar trozos grandes.
- Mientras el chocolate se integra en la olla, coloca los 150 gramos de masa de maíz en un tazón con la taza de agua fría restante; con la mano o con un tenedor, deshaz la masa hasta obtener un líquido espeso pero uniforme.
- Baja el fuego de la estufa y vierte la masa disuelta en la olla pasándola por un colador para evitar que se filtren grumos; agrega también el medio litro de leche y la pizca de sal.
- Cocina la mezcla a temperatura baja durante unos 15 a 20 minutos; es vital que remuevas el fondo con una cuchara constantemente para que la masa no se asiente ni se pegue al recipiente.
- Sabrás que está listo cuando la mezcla rompa en un hervor suave, desaparezca el sabor a masa cruda y notes que la bebida adquirió una consistencia espesa y muy cremosa.
- Retira la varita de canela, sirve de inmediato en tus tazas o jarritos preferidos y acompaña con un buen pedazo de pan dulce.
KVS