Cada 27 de octubre, algunas familias en México recuerdan a sus mascotas fallecidas con fotografías, juguetes, collares y ofrendas. Esta fecha se ha popularizado como una ocasión para honrar a los animales de compañía, mientras que el Puente del Arcoíris se ha convertido en un símbolo de despedida y esperanza para quienes han perdido a un compañero animal.
Ambas ideas se relacionan con la muerte y el recuerdo, pero tienen orígenes distintos. El Puente del Arcoíris nació de un relato moderno, mientras que las antiguas creencias mesoamericanas contemplaban un recorrido para llegar al Mictlán, el inframundo.
¿Cuál es el origen del Puente del Arcoíris para las mascotas?
Según National Geographic, la historia del Puente del Arcoíris surgió de un texto escrito en 1959 por Edna Clyne, una artista escocesa que tenía 19 años cuando murió su perro Mayor, un labrador al que consideraba muy especial.
Tras la pérdida, Clyne escribió un relato para despedirse de su compañero. En él imaginó un lugar entre la Tierra y el cielo donde los animales fallecidos podían correr, jugar y recuperar la salud mientras esperaban reencontrarse con sus seres queridos.
El momento central de la historia ocurre cuando un animal reconoce a su compañero humano a la distancia. Ambos corren a encontrarse y cruzan juntos el puente, con la promesa simbólica de no separarse nuevamente.
Durante décadas, el relato circuló entre personas que habían perdido a sus mascotas, pero con autoría desconocida, hasta que el escritor y fotógrafo Paul Koudounaris investigó su origen y localizó a Clyne.
¿Qué relación tiene el Puente del Arcoíris con el Mictlán?
El Puente del Arcoíris no forma parte de las creencias prehispánicas sobre el Mictlán. Su relación con el Día de Muertos es contemporánea y simbólica, pues ambas ideas ofrecen una manera de comprender la muerte y mantener presente el vínculo con los seres queridos.
En la tradición mexica, el Mictlán era el lugar al que llegaban las personas fallecidas que seguían ese destino. Su recorrido implicaba superar distintas etapas y obstáculos antes de alcanzar el descanso final.
Los perros tenían un papel importante en estas concepciones, ya que se les asociaba con la ayuda que necesitaban los difuntos para atravesar un río durante su tránsito por el inframundo.
Por ello, la presencia de perros en las representaciones actuales del Día de Muertos puede recordar esa antigua relación entre los animales y el viaje después de la muerte.
En México, el 27 de octubre se ha popularizado como una fecha para recordar a los animales de compañía fallecidos.
Algunas familias colocan sus fotografías, alimentos, juguetes y otros objetos significativos en altares dedicados a ellos. Estas prácticas expresan el cariño hacía ellos.
YRH