La idea de que un año de vida de un perro equivale a siete años humanos ha pasado de generación en generación, pero la ciencia lleva tiempo demostrando que esa regla no refleja cómo envejecen realmente estos animales.
A través de su programa Más Ciencia, la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) de la UNAM explicó que la edad biológica de los perros es mucho más compleja y está influenciada por aspectos como la raza, el tamaño, la alimentación, los cuidados e incluso su estilo de vida.
¿Por qué no se puede multiplicar la edad de un perro por siete?
De acuerdo con la UNAM, no todos los perros envejecen al mismo ritmo, por lo que utilizar la popular fórmula de multiplicar cada año por siete puede dar una idea equivocada de su etapa de vida.
La institución señala que conocer la edad biológica de un perro es importante porque permite comprender mejor sus necesidades de alimentación, ejercicio, atención veterinaria y cuidados diarios.
Entre los factores que influyen en su envejecimiento destacan:
- La raza.
- El tamaño del perro.
- Su alimentación.
- La calidad de vida.
- La rutina de ejercicio.
- Los cuidados veterinarios e higiene.
Los perros pequeños suelen vivir más que los grandes
Uno de los aspectos que destaca la UNAM es que, en términos generales, las razas pequeñas, como los chihuahuas, pomeranias o poodles, suelen tener una mayor esperanza de vida.
En cambio, los perros de razas grandes tienden a envejecer más rápido y, por lo tanto, suelen vivir menos años.
Esta diferencia explica por qué dos perros con la misma edad cronológica pueden encontrarse en etapas biológicas completamente distintas.
Entonces, ¿Cómo se puede estimar la edad de un perro?
La UNAM explica que existen algunos indicadores físicos que ayudan a tener una aproximación de la edad de un perro, entre ellos:
- El estado de sus dientes y el desgaste que presentan.
- La acumulación de sarro.
- La presencia de cataratas u otros cambios en los ojos.
Además, existen análisis epigenéticos, herramientas que permiten estimar la edad biológica del animal mediante el estudio de cambios relacionados con su ADN.
El envejecimiento no depende únicamente de los años cumplidos. La UNAM recuerda que una buena alimentación, visitas periódicas al médico veterinario, actividad física e higiene ayudan a mantener una mejor calidad de vida durante más tiempo.
Por ello, conocer la etapa de vida en la que se encuentra una mascota permite adaptar mejor sus cuidados y atender sus necesidades conforme envejece.
Las etapas de vida de un perro
Por practicidad, la UNAM divide la vida de los perros en cinco grandes etapas:
- Cachorro: desde el nacimiento hasta el crecimiento rápido.
- Adulto joven: del crecimiento acelerado a la madurez.
- Adulto maduro: desde la madurez hasta aproximadamente el 25% final de su esperanza de vida.
- Edad avanzada: etapa previa a una enfermedad terminal o a un deterioro importante asociado con la edad.
- Terminal: última etapa de vida cuando el perro enfrenta una enfermedad terminal.
Más que convertir años caninos a años humanos con una operación matemática, la recomendación es observar el estado de salud, consultar al médico veterinario y considerar las características particulares de cada perro para brindarle los cuidados que necesita en cada momento de su vida.
JCM