M+.- La Copa Mundial de la FIFA está a la vuelta de la esquina. El evento deportivo de mayor convocatoria a nivel global atraerá las miradas hacia México, una de las tres sedes designadas para recibir a parte de los 48 equipos que disputarán la competencia durante más de un mes, cuyas implicaciones giran en torno a un entorno político, social y económico.
Dentro de un clima de tensión entre algunos países participantes derivado de conflictos bélicos, las situaciones internas que enfrentan los anfitriones, aunado a un entusiasmo moderado donde especialistas afirman no percibir un ambiente de algarabía comparable al de la justa celebrada hace 40 años en el país, prácticamente todo está listo para su desarrollo.
Esto ha acrecentado el interés de la iniciativa privada nacional por las repercusiones antes del 11 de junio, durante la actividad del torneo y después del 19 de julio, fecha marcada para la gran final en la que se coronará al nuevo monarca del balompié mundial. El interés gira en torno a cómo aprovechar la presencia de visitantes extranjeros.
Y esto le da un ingrediente adicional a una edición que, en cuanto a infraestructura, movilidad, servicios y oferta de descanso y esparcimiento, requirió importantes inversiones tanto en territorio mexicano como en Estados Unidos y Canadá. Así, el evento ya está catalogado como la Copa del Mundo más cara de la historia.
La diferencia de la oferta entre cuatro años
Ese estatus se determina a partir del precio de las entradas para los 104 encuentros, desde la fase de grupos y las rondas subsecuentes hasta concluir en Nueva York, sede donde se enfrentarán los dos equipos sobrevivientes que pelearán por el prestigioso trofeo.
Live Football Tickets es una plataforma digital enfocada en acercar boletos para eventos deportivos profesionales, principalmente de futbol. A través de ella se puede acceder, con garantías, a entradas para partidos de la Premier League o incluso para la final de la UEFA Champions League.
Recientemente presentó un análisis que compara los precios actuales de la competición en las principales sedes, incluidas las tres de México: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. La diferencia es notable cuando el costo promedio es comparado con la oferta de Qatar 2022.
El organismo rector dirigido por Gianni Infantino experimenta un nuevo formato, con más selecciones nacionales en comparación con hace tres años y medio. Cabe recordar que el pasado Mundial se efectuó en otoño para proteger a los jugadores de las condiciones climáticas extremas del verano, siendo además el último con 32 participantes.
Partiendo de que en Norteamérica se reunirán aficionados europeos, sudamericanos, asiáticos y africanos, cada selección tendrá garantizados tres partidos en la fase de grupos. En esta etapa, los seguidores desembolsarán en promedio 779 dólares (14 mil pesos mexicanos), lo que representa más del doble de Qatar, donde la entrada máxima fue de 327 dólares, aproximadamente 5 mil 800 pesos.
Una coronación por las nubes
Si bien lo inédito será la fase de dieciseisavos de final, nunca antes disputada, de los octavos de final a las semifinales el valor de los boletos es similar y supera por más del doble a los precios de la justa anterior.
Quien quiera asistir a los encuentros donde surgirán los finalistas deberá pagar alrededor de 2 mil 100 dólares. Si se toma un tipo de cambio de 18 pesos por dólar, esto equivale a 37 mil 800 pesos o, dicho de otra forma, cerca de 30 veces el salario mínimo.
Si estos montos se consideran elevados, la gran final en el MetLife Stadium, administrativamente ubicado en Nueva Jersey, superará ampliamente al estadio Lusail de Qatar.
Aquel 18 de diciembre, cuando Argentina venció a Francia en una serie de penales tras un vibrante empate 3-3, el costo promedio de las entradas rondó los 4 mil dólares. Para la final de Nueva York, esos boletos se comercializan en alrededor de 18 mil dólares, cuatro veces más.
El Azteca, el más caro de todo el torneo
El Estadio Azteca —ahora Estadio Banorte— se convertirá en el primero en inaugurar una Copa del Mundo por tercera ocasión en la historia. Tras una remodelación superior a los 300 millones de dólares y diversas modificaciones realizadas sobre la marcha, el llamado Coloso de Santa Úrsula, sorprendentemente, con solo cinco partidos programados, registra la taquilla más alta del torneo.
Dentro del estudio mencionado, Live Football Tickets añadió que el precio promedio de las entradas en el Azteca es de 2 mil 413 dólares (43 mil pesos), frente a los mil 904 dólares del MetLife para partidos regulares.
También se detalla que para el Hard Rock Stadium de Miami el costo promedio alcanza los mil 676 dólares. Otro caso es el SoFi Stadium de Los Ángeles, considerado el más lujoso y moderno de los 16 elegidos, donde se pagan alrededor de mil 300 dólares por encuentro.
“El factor histórico es inseparable de ese precio: el Azteca es el único estadio del mundo que ha albergado dos finales mundialistas y será escenario del partido inaugural, México contra Sudáfrica el 11 de junio, con una entrada mínima disponible de 2 mil 286 dólares. La entrada más barata para ese partido cuesta más que una de categoría 1 para una semifinal”, explicó el reporte.
Esto genera un contraste con las otras dos sedes mexicanas. Mientras el Azteca lidera los precios globales del torneo, el Estadio Monterrey ofrece la entrada más accesible, con una media de 692 dólares, menos de una tercera parte. En Guadalajara, donde solo se disputarán cuatro encuentros, el promedio ronda los mil 300 dólares.
Los factores para tan altos costos
La FIFA está aprovechando la colaboración de tres países para realizar la Copa del Mundo más grande de la época reciente. Su apuesta consiste en encontrar en el consumidor estadunidense una fuente de ingresos capaz de garantizar estadios llenos.
Este es uno de los factores que explican la brecha de precios, aunque existen otros elementos.
Qatar 2022, apuntó la plataforma, se organizó en un solo país con infraestructura turística limitada. En cambio, organizar el torneo en tres mercados de gran tamaño, especialmente Estados Unidos, abrió una base de compradores significativamente más amplia.
Tampoco queda fuera la expansión del formato. Con 48 equipos y 104 partidos se genera una mayor oferta, aunque los encuentros de eliminación directa siguen siendo escasos y ahora compiten por una base de asistentes mucho más grande.
Y el último punto no es menor para las nuevas generaciones: el componente nostálgico. Dos grandes figuras apuntan a despedirse de los Mundiales: Lionel Messi, quien defenderá el título con Argentina; y Cristiano Ronaldo, que buscará añadir a su extenso palmarés el trofeo con Portugal.
“Generan una prima de última oportunidad para verlos que no existía en Qatar”, agregó el análisis.
A través del portal livefootballtickets.com/es/copa-mundial-entradas.html están disponibles los accesos digitales para toda la competición.
Ejecutivos de finanzas planean un análisis
La mayor cantidad de partidos estará concentrada en Estados Unidos. Ciudades como Boston, Kansas City, Filadelfia, Atlanta, Houston, Dallas, San Francisco y Seattle completan el mapa, mientras que Canadá aporta Toronto y Vancouver.
Pese a ello, en el ánimo empresarial el evento ya es motivo de análisis previo y de evaluación para los años posteriores.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) se suma a la coyuntura. En fechas recientes, la presidenta del organismo, Gabriela Gutiérrez Mora, adelantó que un grupo de especialistas y socios recopilará todos los datos relacionados con el Mundial que, en suelo mexicano, concluirá el 5 de julio con uno de los encuentros de octavos de final en el Azteca.
“Cada año emitimos un documento que se llama Ponencia IMEF. En 2025 se enfocó en la educación financiera como motor de desarrollo; todos los grupos y sedes de nuestro organismo se unieron para respaldar este proyecto, al contar entre sus integrantes con académicos de alto prestigio. Este año la metodología estará enfocada en el Mundial”, refirió.
La evaluación incluirá la infraestructura construida en las ciudades sede, el turismo que regrese después de conocer la riqueza cultural, gastronómica y recreativa del país, así como la imagen proyectada por México junto con sus vecinos y socios comerciales.
“Siendo estos países parte del tratado comercial más importante del mundo, el T-MEC, y estando próxima su revisión, queremos saber qué señal se manda”, señaló la directiva.
A finales de mayo se publicará un primer capítulo con toda la información disponible antes de la ceremonia inaugural. Posteriormente, durante la Convención Nacional del Instituto, en noviembre próximo en Guadalajara, se presentará el análisis completo de las repercusiones.
“Desde antes de celebrarse el torneo hacemos un análisis de todos los aspectos que genera el evento, incluso un comparativo histórico sobre los resultados que dejaron las anteriores Copas del Mundo donde México fue anfitrión, en 1970 y 1986. No solamente es el momento en que se celebran los partidos, sino qué le dejó al país durante los años siguientes”, explicó Gutiérrez Mora.
Sector patronal: es un gran escaparate
Los empresarios tampoco están alejados del tema. Otra voz del sector privado, la Coparmex, observa los beneficios que históricamente han generado las Copas del Mundo, con ejemplos recientes en Qatar, Rusia, Brasil, Sudáfrica, Alemania, Japón y Corea.
“Esta competencia es una gran oportunidad para México, una ventana al mundo para promover lo que somos, nuestra riqueza histórica, patrimonial, cultural y gastronómica, así como toda la oferta que podemos mostrar a los visitantes”, declaró el presidente Juan José Sierra Álvarez.
Sin dejar de lado el tema de la seguridad, la expectativa creada por la Secretaría de Turismo de recibir a cinco millones de visitantes extranjeros, principalmente provenientes de Corea del Sur, Suecia, Japón, Túnez, Sudáfrica, República Checa, Colombia, España y Uruguay, permite proyectar una imagen positiva tanto a quienes visiten el país como a quienes sigan los encuentros por televisión.
“Debemos aprovechar ese momento para mostrarnos como somos al mundo, reforzando la seguridad. Hay que estar muy bien organizados para dar una buena imagen al planeta. Como empresarios, es más que beneficioso apostarle al turismo; es una industria tan amplia que puede colocarse entre las principales fuentes de ingresos, con muchas joyas de la corona tanto en playas como en otras regiones”, concluyó.
Depositadas las esperanzas no solo en la Selección Mexicana, el Mundial 2026 representa el escaparate más grande para México en medio siglo, aunque disfrutar del mejor futbol en los estadios permanece muy lejos del poder adquisitivo de la mayoría de los ciudadanos.
LG