Jugar un Mundial de futbol es el sueño de millones de jugadores; sin embargo, solo es un puñado el que lo logra, porque el camino para llegar a la Copa del Mundo no es sencillo, se necesitan conjugar varios factores tanto futbolísticos como personales y a veces hasta de suerte, todo ello para poder estar presente en el máximo escenario del deporte más popular.
México es un país con una tradición futbolística; es el deporte con mayor impacto social desde el norte hasta el sur, el que hoy en día levanta las más grandes pasiones y el que se vive con mucha atención. Los jugadores se convierten en ídolos y cuando llegan a vestir la playera nacional pasan a ser una especie de héroes nacionales, da lo mismo si juega en América, Chivas, Cruz Azul, Monterrey, Tigres… con la camiseta verde es uno de los nuestros, y se le apoya sin reparo.
Sin embargo, dentro de ese sentimiento de nacionalismo que despierta el futbol, en los últimos tiempos ha surgido un debate que divide opiniones, se trata nada menos de la convocatoria de jugadores no nacidos en México, pero que han llevado a cabo un trámite de naturalización para convertirse en ciudadanos mexicanos con las mismas obligaciones y responsabilidades que el resto, un trámite que -de facto- les concede la posibilidad de ser convocados a la Selección Mexicana, siempre y cuando tengan cinco años ininterrumpidos viviendo en México.
En la historia del futbol mexicano, muchos han llevado a cabo este trámite, alguno lo hicieron por el cariño que le tomaron a un país que les abrió las puertas, les arropó y les dio trabajo; otros sí para poder ganarse un puesto en un club hasta que se pusieron candados para ello.
Los primeros en jugar el Mundial
La lista de jugadores naturalizados es bastante amplia, los que llegaron jugar con la Selección Mexicana, es corta y los que tuvieron la posibilidad de asistir a un Mundial con el cuadro Tricolor es aún mucho menor. Lo que indica que su calidad y momento futbolístico tuvo que ser de alta calidad en ese momento.
Los primeros jugadores no nacidos en México que asistieron a un Mundial fueron el cubano Jorge Romo y el mediocampista español Carlos Blanco; ambos asistieron a las Copas del Mundo de Suiza 1954 y de Suecia 1958.
Romo jugó cuatro partidos en total con el cuadro mexicano en ambas Copas del Mundo, en todos esos partidos fue titular; mientras Blanco no tuvo participación en el Mundial de 1954 y en el de 1958 saltó al campo en dos encuentros, ambos como titular.
Caballero rompe la ausencia
Tuvieron que pasar prácticamente 64 años, 11 Copas del Mundo para volver a ver a un jugador naturalizado defender a la Selección Mexicana en el máximo escenario del futbol.
Para el Mundial de Corea y Japón 2002, el entonces entrenador Javier Aguirre convocó a Gabriel Caballero, un futbolista de corte ofensivo que podía jugar como delantero o como volante ofensivo y lo incluyó en su lista para el gran torneo.
"A mí me lo dijo cuando me llamó, me dijo, 'a ver, yo te llamo por lo que estás haciendo en Pachuca y lo que hiciste en Santos, no quiero que hagas más que eso, quiero que hagas eso, por eso es que te llamo'", recuerda Gabriel Caballero.
El mismo ex futbolista desvela en entrevista con MILENIO-La Afición, cuáles son los motivos para que un jugador que no nació -en este caso en México- tome la determinación de naturalizarse.
"Primero es cómo te han tratado, si te sientes cómodo, a mí me han tratado de maravilla, desde que llegué a Santos en 1996, me han tratado bárbaro, me he sentido cómodo, he podido desarrollarme en el futbol mexicano. Y también las costumbres que vas adquiriendo, el conocer, las amistades, tus hijos, porque si bien yo llegué con mi esposa ya casado en el 95, y teníamos un bebé de dos meses que había nacido en Chile, bueno, ahora tiene 30 años y es cien por ciento mexicano".
Y agrega: "son muchos factores lo que hacen que te quieras naturalizar, yo me naturalicé por gusto, si bien cuando estaba en Torreón, averigué, y me dijeron que necesitaba cinco años, yo llevaba tres, no lo podía hacer, y ya cuando cumplí los cinco años empecé a hacer el trámite. Después tiene que ver con lo que te va pasando en tu profesión, todo eso te arraiga al lugar, el crecimiento de mis hijos, las amistades de mis hijos, de mi esposa… todo eso te hace decidir cosas, y si bien nunca olvido, y mi mamá está en Argentina, y mis hermanos, mis sobrinos, y la familia de mi esposa, y los extrañamos un montón, es lo que decidimos, dónde estar, y es parte de lo que ha sido nuestra vida. Soy un agradecido con el pueblo mexicano".
Una exigencia pareja
Sin embargo, en el pensamiento del aficionado suele existir la idea de que un futbolista naturalizado tiene que tener un rendimiento más alto, por esa misma idea de que 'le está quitando el lugar a un mexicano', algo que puede considerarse como una forma de pensar un tanto retrógrada, porque el jugador naturalizado debe tener la misma responsabilidad que un mexicano por nacimiento.
Al respecto, Caballero señala que "a veces nos confundimos por decir, 'bueno, si es naturalizado entonces tiene que sacar del arco y pasarse a los 11 jugadores y hacer el gol'; no, eso no va a pasar, eso no va a existir, pero sí dentro de la función que te pide el técnico tienes que cumplir, y hacerlo lo mejor posible".
Gabriel destaca que el jugador que ha decidido representar a otro país que no es el que lo vio nacer, debe asumir el mismo grado de compromiso moral y futbolístico que el resto de los que incluyen la nómina definitiva de un país para jugar una Copa del Mundo.
"Para mí cada uno cumple una función dentro de la cancha, se puede decir que es parte de un todo, si eres defensor, tienes que marcar, si eres volante, tienes que tratar de ayudar para adelante y para atrás y tener posesión, si eres delantero, tienes que tratar de desequilibrar y buscar el gol. Si es un centro delantero naturalizado, sí, hay que pedirle goles, pero los goles, para que los haga se la tienen que dar los compañeros, si no le dan una pelota para que pueda definir, por supuesto que no la va a generar solo, como dije antes, no la va a agarrar desde su arco hasta el otro arco pasándose a todo y haciendo el gol. Después pueden pensar de otra manera y seguro que piensan de otra manera, ‘ah no, si es naturalizado es porque tiene que hacer más’. No, es naturalizado y seguramente está porque es más que otro que puedes considerar que tendría que estar, pero después tiene que hacer lo que hace siempre".
Berterame, Fidalgo y Quiñones
De cara al Mundial de este año, en la Selección Mexicana se perfilan tres jugadores que podrían estar en la lista definitiva de Javier Aguirre. Tres jugadores que han dejado su huella en México y en la Liga Mx, se trata de Germán Berterame, Álvaro Fidalgo y Julián Quiñones.
Caballero, desde su experiencia como entrenador, habla de lo que le puede dar cada uno de estos jugadores a la Selección Nacional en caso de que Javier los termine llevando a los tres a la Copa del Mundo.
"Uno como entrenador busca cualidades o condiciones de un futbolista para hacer un trabajo, y siempre pienso en un jugador que pueda jugar en dos o tres posiciones si es necesario. Berterame puede jugar de 9, de segundo 9, de extremo por derecha. Quiñones lo mismo, te puede jugar de extremo por izquierda, pero de extremo por izquierda está Alexis (Vega), a mí me gusta Alexis, pero Quiñones anda muy bien entonces a lo mejor lo puede poner de segundo 9, pero de segundo 9 a lo mejor juega (Gilberto) Mora… entonces empiezan un montón de movimientos. Fidalgo es un gran jugador, que te va a ayudar en la salida, a tener cierta posesión, por ahí poco puede llegar al área, pero no es ni un pasador de gol ni es un jugador que haga goles".
Eso sí, apunta que la ilusión no cambia ni conoce de bandera ni nacionalidad. "Los jugadores están conscientes de que es una gran oportunidad jugar el Mundial, y que puede presentarse una sola vez y la tienen que aprovechar, ya veremos cómo están todos los jugadores que Javier tendrá en su cabeza y que seguramente también cuando esté la lista final vamos a decir que hay algunos que sobran y otros que faltan, porque eso también siempre va a pasar, porque el futbol es de gustos y los gustos difieren mucho entre algunas personas y otras".
Confianza en la Selección
Caballero, quien jugó tres partidos del Mundial de Corea y Japón de 2002 bajo el mando de Javier Aguirre, da su visión de lo que puede dar esta Selección Mexicana en el Mundial de este verano.
"A mí la Selección me gusta, tiene jugadores de experiencia y juventud, veo a una Selección buena, para competir; ¿hasta dónde?, no lo sabemos porque los partidos se tienen que jugar, pero yo tengo fe que por lo menos sí llegue a ese sexto partido, y que pueda pasar de esa zona, por lo menos hasta ahí yo creo que está en condiciones de llegar. Yo creo que Javier sabe lo que tiene, lo que puede hacer, es el mejor técnico mexicano que ha existido para mí y seguramente tendrá los recursos, ya sea la opción A, la opción B, la opción C; tiene que pensar en muchas cosas más. Me parece que ya tiene el equipo en un 80-90 por ciento y que puede modificar por las circunstancias de algunas lesiones que se presenten de acá hasta que sea la convocatoria final".
RGS