Las emociones y la tensión que vivían las bancas de Pumas y Pachuca terminaron por desatar un conato de pelea en el segundo tiempo del partido de ida de las Semifinales del Clausura 2026.
Era el minuto 71’ de juego cuando una jugada en el campo entre jugadores rivales terminó con el futbolista de los Tuzos tirado en el césped. Ante esta situación el cuerpo técnico de Pachuca se iba acercando al campo de juego para presionar al árbitro y mientras iban caminando sobre la línea de banda, pisaron la zona de la banca de los auriazules.
Cuando el técnico Efraín Juárez vio al técnico Esteban Solari frente a él, lo empujó. Ante esto llegaron los auxiliares de Solari y empezaron a empujar a la gente de Pumas, que no se dejó y devolvió los empujones.
Todos participaron, aunque los más visibles de los Tuzos fueron los empujones del preparador físico Rodrigo Barrios, el auxiliar técnico Emerson Panigutti y el auxiliar Damian Albil, mientras que por parte de los felinos del Pedregal se vio al auxiliar Alex Larrea y al preparador físico Guillermo Hamdan empujar a rivales.
Al final y gracias a la intervención del cuarto árbitro José Abraham Camacho y varios jugadores que tuvieron mesura pudieron separar el conato de pelea en el Estadio Hidalgo.
Incluso se veía a futbolistas como Santiago Trigos diciéndole a sus compañeros que pensaran antes de actuar mientras llevaba su dedo a la frente. Muy similar a lo que hizo el delantero Salomón Rondón que jalaba a sus compañeros para que volvieran a la banca y no fueran a ser expulsados.
RGS