Christian Bermúdez ya escuchó la palabra despedida. La escuchó de Miguel Herrera, su técnico, y sabe que el tiempo no está precisamente de su lado. Tiene 39 años, está en la recta final de una carrera de más de dos décadas y el Apertura 2026 puede ser su último torneo con el Atlante.
Pero una cosa es saber que el final se acerca y otra muy distinta es estar dispuesto a decir adiós.
El Hobbit todavía no quiere hacerlo. "Sí, tengo 39 años, eso está claro. Ya estoy en la recta final, pero quiero seguir disfrutando, quiero seguir aportando, quiero seguir ayudando al equipo", contó en entrevista exclusiva con Grupo Multimedios.
La declaración de Bermúdez llega después de que Herrera hiciera pública la intención de que este torneo sea su despedida de Atlante. "Fui muy claro cuando llegué. El Hobbit va a tener un torneo de despedida, por lo menos del Atlante; no sé si se va a retirar o no, eso es decisión de él", dijo el técnico después del partido ante Pachuca.
Y justamente ahí está la diferencia. Herrera habló de la despedida de Bermúdez con el Atlante. El futbolista, en cambio, habló de algo mucho más personal: cómo quiere retirarse del futbol. Porque Hobbit no quiere que su carrera termine simplemente porque cumplió 39 años o porque dejó de ser titular. Quiere competir, tener minutos, seguir sintiéndose futbolista.
"Mi enfoque está en entender minutos, jugar partidos, ayudar adelante. No hay enfoque más grande del que tenga que poder aportar, aportar lo mío: experiencia, mentalidad, intensidad, creación de juego. Y me siento muy bien para competir, para competir todo este torneo".
Es una situación particularmente incómoda para cualquier futbolista: saber que está preparado mientras espera que llegue la oportunidad.
Bermúdez no pretende que su trayectoria le compre minutos. Nunca ha sido su discurso. "Mi trabajo siento que habla más. Y pues yo (estoy) esperando mi momento, esperando mi turno, muy paciente, pero con una mentalidad muy fuerte de que cuando me toque hacer lo mejor posible".
A los 39 años, el Hobbit no está intentando demostrar que tiene la edad de un juvenil. Está intentando demostrar que la edad tampoco tiene por qué ser una sentencia.
Y mientras espera ese momento, ya imaginó cómo quiere que sea el final. No quiere desaparecer del futbol de un día para otro. Tampoco quiere que otro decida por él cuándo debe colgar los botines.
Quiere anunciarlo. "Con el sueño de poder tener otro de despedida, de anunciarlo y decir: 'así meta 10 goles, 10 asistencias, ya es mi torneo de despedida0. Eso es como un sueño que yo tengo, cómo yo visualizo esta parte del retiro".
La frase tiene algo de desafío y algo de nostalgia. Bermúdez sabe perfectamente que el futbol no perdona el paso del tiempo. Pero tampoco parece dispuesto a regalarle sus últimos minutos.
Su idea es competir este torneo, ayudar al Atlante y después, si llega el momento, tomar la decisión.
"Y el siguiente, pues, si él es decir: '¿sabes qué? Este es mi último torneo'. Gracias y a disfrutar, ¿no?".
Así quiere irse. No obligado por una fecha. No empujado por la edad. No porque alguien haya decidido que ya no puede. Cuando él sienta que llegó la hora. El Atlante ya parece tener claro que el ciclo de Bermúdez con el club está por terminar. Herrera incluso confirmó que se contempla un partido de homenaje.
Pero el retiro del futbolista es otra historia. "Eso no quita la responsabilidad que pueda tener dentro del campo", dice Bermúdez.
Y ahí está el Hobbit. Todavía entrenando, esperando y compitiendo por un lugar.
Consciente de que el final está cerca, pero aferrado a una idea sencilla: mientras exista una cancha y él se sienta preparado para entrar, todavía no ha llegado el momento de despedirse.
RGS