Antes de lograr títulos y consolidar un estadio como casa, Atlas trabajó por décadas. Nació de la nostalgia de un grupo de jóvenes tapatíos que, después de estudiar en Inglaterra, regresaron a Guadalajara con el recuerdo de un deporte que los había conquistado: el football.
El 15 de agosto de 1916, aquella pasión tomó rumbo en una reunión que, de acuerdo con distintas versiones, tuvo lugar en un café del centro de Guadalajara. Entre los jóvenes que participaron en la creación del equipo estaban Juan José Lico Cortina, su hermano Alfonso, Pedro y Carlos Fernández del Valle, los hermanos Orendáin y Federico Collignon, entre otros.
¿Cómo surgió el Atlas en Guadalajara?
Varios de ellos habían practicado futbol durante sus años de formación en colegios británicos, la cuna del que hoy es el deporte más popular del mundo y del que buscaban llevar un pedacito a su tierra.
Buscaban replicar en Guadalajara el estilo, la disciplina y la elegancia que habían conocido en Europa. Así surgió la idea de crear un club que pudiera competir y, al mismo tiempo, impulsar una nueva cultura futbolística en Jalisco.
Fue Lico Cortina quien propuso el nombre Atlas, inspirado en el titán de la mitología griega condenado a sostener el mundo sobre sus hombros, aunque no fue por casualidad, pues los fundadores consideraban que ellos serían el sostén de un nuevo proyecto futbolístico en la ciudad.
Cortina también tuvo un papel fundamental en la identidad visual. Diseñó el uniforme rojinegro y, junto con el artista Carlos Sthal, dio forma al primer escudo, caracterizado por la A blanca sobre un fondo rojo y negro.
Esos colores que hoy los distinguen, son honor a San Lorenzo mártir, patrono del colegio Ampleforth en Inglaterra donde ellos estudiaron. El negro simboliza al mártir y el rojo representa su sangre derramada
El proyecto encontró su primera casa en El Paradero, terrenos que se convertirían en un escenario fundamental para los primeros años del club. Una vez que Atlas se instaló ahí, comenzó a construir una historia que lo llevaría a dominar buena parte del futbol tapatío durante la época amateur.
Más de un siglo después, los Zorros mantienen esa esencia. El club nacido de la nostalgia de unos jóvenes que querían volver a jugar el futbol aprendido en Inglaterra, se convirtió en una de las instituciones históricas de México y en uno de los pilares del futbol jalisciense.
Hoy, los Rojinegros presumen una historia que comenzó en 1916 y que los convierte en uno de los tres equipos más longevos del balompié mexicano junto a Chivas, su acérrimo rival y Pachuca.
Aunque con una deuda histórica con su afición, que siguen añorando por épocas doradas de las que recientemente tuvo una probadita con un bicampeonato.
SRN