La Liga Femenil atraviesa una nueva etapa. Después de nueve años de crecimiento, la competencia estrenó un formato que busca reducir la carga de partidos, proteger a las futbolistas, generar mejores hábitos de consumo entre los aficionados y, al mismo tiempo, fortalecer el nivel competitivo de los clubes mexicanos. Mariana Gutiérrez, presidenta de la Liga, explicó que las modificaciones son el resultado de un proceso de análisis de dos años en el que participaron clubes, jugadoras, medios de comunicación, televisoras y especialistas.
"Es la culminación de un proceso de dos años, hubo una gran escucha con todas las partes que conforman esta comunidad. Estuvimos en un proceso de mucha escucha porque sabíamos que necesitabamos un cambio y era encontrar, alinearnos con la demanda y las necesidades de nuestro propio deporte, lo que nos exige la afición constantemente, las jugadoras y los medios de comunicación", dijo en entrevista con MILENIO-La Afición.
El nuevo formato no representa, según la dirigente, una modificación aislada, forma parte de un plan estratégico rumbo a 2031 que contempla cinco prioridades y cuyo objetivo es colocar a la Liga Femenil entre las tres mejores competencias del mundo.
Más alternativas
Una de las primeras apuestas fue ampliar la distribución de los partidos. La liga actualmente cuenta con más de 12 plataformas entre televisión abierta, streaming y YouTube, estrategia que, de acuerdo con Gutiérrez, la llevó a convertirse en la liga femenil más vista del mundo.
"Ser la liga más vista del mundo no es el objetivo, sino el punto de partida. Queremos llevarle a la afición nuestro producto de una manera fácil y accesible, pero también contar nuestra historia como queremos contarla y construir una identidad propia, con una voz propia, porque no es la misma afición que consumía la liga hace nueve años que la que tenemos hoy".
El cambio en el sistema de competencia responde también a una problemática que se había vuelto cada vez más evidente: la saturación del calendario. Las fechas FIFA, los compromisos de selección nacional, la Champions Cup y el proceso mundialista hicieron que las dobles jornadas se convirtieran en una constante, afectando tanto a las futbolistas como a los clubes.
"Ya no era sostenible. Estábamos jugando cuatro veces por torneo a media semana y las dobles jornadas nos impactaban antes, durante y después de cada partido. No podíamos crear hábitos de consumo y, por ende, no estábamos conectando con la afición como queríamos. Imagínate lo que podríamos conquistar si conectamos como debemos de conectar", apuntó.
Por lo tanto, uno de los principales cambios fue eliminar las dobles jornadas y distribuir la actividad durante diez meses, con la intención de dosificar cargas, reducir viajes y permitir que las futbolistas lleguen en mejores condiciones a cada encuentro.
El análisis también contempló el número y tipo de lesiones. La Liga Femenil trabajó con una consultora especializada en futbol femenil que realizó comparaciones internacionales y encuestas anónimas entre las jugadoras para conocer las necesidades de seleccionadas nacionales, futbolistas menores y aquellas que no llegan a disputar las fases finales.
Gutiérrez destacó que el análisis permitió encontrar un dato que rompió con una percepción común: "Todo mundo creía que el ligamento cruzado, la lesión de rodilla, era la más común y que estábamos en rangos muy altos, cuando nos comparamos vimos que no éramos la liga con mayor cantidad de lesiones de ligamento cruzado, sino que eran los isquiotibiales, que resulta que también es la lesión más común dentro del futbol femenil y son lesiones que te sacan el torneo".
La nueva estructura también contempla una pausa en la Fase Final para permitir que las futbolistas convocadas a selección nacional puedan descansar y posteriormente incorporarse al trabajo previo al encuentro ante Haití, dentro del proceso rumbo a la próxima Copa del Mundo.
"Hoy ya tenemos siete jugadoras en la NWSL, tenemos jugadoras que están jugando la Copa Africana y necesitamos que nuestras jugadoras también jueguen un Mundial. Por eso trabajamos con selección nacional y escuchamos sus necesidades; de ahí viene la decisión de pausar la Fase Final a partir de Cuartos de Final, para que las seleccionadas puedan tener su descanso y después presentarse al partido contra Haití".
Menos partidos, mayor expectativa
Uno de los cuestionamientos al nuevo formato es que algunos enfrentamientos no se disputarán durante la fase regular. Sin embargo, la Liga Femenil pretende convertir esa ausencia en una herramienta para generar expectativa.
"Lo estamos construyendo con la idea de generar esa expectativa. Si no se jugó ese partido en el Apertura, se tendrá que jugar en el Clausura y después tendrá que cumplirse con la visita recíproca. Por torneo se van a perder tres rivales, pero nosotros estamos apostando por calidad más que por cantidad".
La intención es que los grandes partidos adquieran un carácter más especial y que la afición tenga razones para esperar determinados encuentros. Para Gutiérrez, el reto está ahora en trasladar el éxito que la liga ha tenido en sus fases finales hacia la temporada regular.
"Tenemos el reto de sumar asistencias en la fase regular. Sabemos que la fase final es un éxito rotundo, pero ahora vivimos una temporada completa y queremos generar esa expectativa, ese famoso FOMO, y aprovechar el resultado que tuvimos del Mundial, porque hoy hay aficionados que están buscando a sus equipos, que quieren elegir a su equipo y vivir con emoción las rivalidades que existen".
El éxito del nuevo formato no se medirá únicamente por las entradas en los estadios. La Liga Femenil dará seguimiento a audiencias, asistencias, goles, tiempo efectivo de juego, lesiones e ingresos comerciales.
Además, cada dos temporadas se revisará el ELO Ranking, sistema utilizado para establecer los dos grupos de competencia y mantener un equilibrio deportivo y regional.
"Lo que siempre se mide jornada a jornada son asistencias, audiencias, goles y tiempo efectivo para determinar cómo va ese crecimiento. Somos la única liga profesional en este país que crece a doble dígito; somos la liga de mayor crecimiento y a mayor velocidad".
¿Independencia de la Liga MX?
Sobre la posibilidad de que la Liga MX Femenil alcance una independencia total respecto al futbol varonil, Gutiérrez considera que la estructura actual le permite aprovechar las ventajas de pertenecer a la Federación Mexicana de Futbol sin perder autonomía.
"La Liga Femenil está en el mejor de los dos mundos. Hoy pertenece a una estructura en donde se le permite trabajar con todas las áreas, tenemos la oportunidad de trabajar día a día y semana a semana con nuestra selección nacional y también contamos con más de 700 colaboradores que nos respaldan y trabajan por esta liga".
La presidenta de la Liga Femenil resaltó que la competencia cuenta con su propia asamblea, integrada por los 18 propietarios de los clubes, además de procesos e indicadores propios.
“Tenemos nuestra propia asamblea, tenemos 18 dueños que se sientan constantemente a medirnos, a exigirnos y a establecer indicadores y procesos. Hoy tenemos las 18 mejores marcas del continente que nos permiten crecer, hacer inversiones, estar en grandes estadios y adaptarnos a diferentes escenarios. Me parece que tenemos los dos mejores mundos”.
El siguiente salto: competir en el mundo
La internacionalización ha sido otro de los grandes objetivos. La Liga Femenil de México ya ha comenzado a medir su nivel frente a las principales competencias y selecciones del planeta, mientras los clubes mexicanos han conseguido resultados importantes en torneos internacionales.
"Si nos hubieran preguntado hace nueve años si nos veíamos donde estamos hoy, la respuesta hubiera sido no. Nos toca competir contra la potencia del mundo en esta región a nivel clubes y a nivel federación, y constantemente jugar contra los primeros rankings. Hemos estado midiéndonos contra Brasil, Australia, Estados Unidos y Canadá, y eso nos permite retarnos".
La dirigente destacó los resultados recientes de los clubes mexicanos en competencias internacionales, así como la clasificación del América al primer Mundial de Clubes femenil de 2028 gracias a su posición en el ranking.
La apertura a siete futbolistas extranjeras también responde a esa búsqueda de competitividad internacional, al permitir que las mexicanas compartan cancha y entrenamiento con jugadoras de alto nivel.
"Había que competir también. La liga vecina como mínimo tiene esos siete espacios y en Inglaterra más del 50 por ciento de sus jugadoras no son desarrolladas en Inglaterra. Al mismo tiempo, tuvimos la mayor cantidad de debuts de jugadoras mexicanas menores y aumentó 180 por ciento su participación en cancha".
Para Gutiérrez, el objetivo final es que el crecimiento de los clubes termine reflejándose también en la selección mexicana.
"Ahora hay cómo medirnos, antes no existían estos torneos y hoy existen. El Club América califica al primer Mundial de Clubes de 2028 por su lugar en el ranking. Seguirnos midiendo es fundamental y tenemos que sumar para ese posicionamiento internacional, porque lo que queremos es que cada vez más clubes califiquen al Mundial de Clubes y que Selección Nacional pueda calificar a un Mundial", concluyó.
Cifras
- 180 por ciento aumentó la participación en cancha de las jugadoras menores, de acuerdo con Mariana Gutiérrez.
- 12 plataformas transmiten los partidos de la Liga MX Femenil entre televisión abierta, streaming y YouTube.
RGS