Psicóloga Claudia Rivas revela parte de las entrañas del tricampeonato del equipo

Claudia Rivas, psicóloga del América durante el tricampeonato, confesó que pese al desgaste el equipo tenía deseo y ganas de triunfar, y destacó el papel que Henry Martín tuvo en el histórico logro.

Claudia Rivas, psicóloga del América durante el tricampeonato (Instagram @draclaudiarivas)
Ciudad de México /
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El tricampeonato del América suele contarse desde las Finales, los goles, las copas y los nombres que quedaron en la fotografía. Pero detrás de aquella hazaña hubo otra historia: la de un grupo que tuvo que aprender a administrar el hambre de seguir ganando mientras el cansancio comenzaba a cobrar factura.

Claudia Rivas estuvo dentro de ese proceso como psicóloga del equipo. Desde esa posición, su relato permite mirar al América desde un lugar diferente: no desde la tribuna, sino desde el vestidor.

Y lo primero que descarta es uno de los grandes riesgos después de conquistar un campeonato: la llamada “campeonitis”.

“La verdad es que yo nunca vi a este equipo varonil con campeonitis. O sea, era un hambre de que, bueno, ya descansamos una semana, lo que sigue, y siempre con este objetivo”.

Hay campeonatos que se explican con goles. Otros, con estadísticas. Y hay algunos que necesitan una explicación distinta: la que ocurre cuando se apagan las luces del estadio y queda el ser humano que tuvo que sostenerlo todo.

El América hizo historia entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024. Ganó el Apertura 2023, el Clausura 2024 y el Apertura 2024 para convertirse en el primer tricampeón de la historia de los torneos cortos de la Liga MX y llevar su cuenta a 16 títulos de liga. Pero llegar hasta ahí no fue una línea recta.

El primer campeonato de la era de André Jardine fue contundente: América terminó como líder del Apertura 2023 con 40 puntos, y en la liguilla venció a León, Atlético de San Luis y Tigres. En la final, los del norte empataron 1-1 en la ida y las Águilas ganaron 3-0 en el regreso, en casa, en tiempo extra.

América es campeón del Apertura 2023 de la Liga MX (Imago7)

Cinco meses después llegó el bicampeonato. En el Clausura 2024, las Águilas derrotaron a Cruz Azul 2-1 en el marcador global: empate 1-1 en la ida y victoria 1-0 en la vuelta para levantar la estrella 15.

Hasta ahí, la historia parecía perfecta. El problema es que ganar también cansa y esa hambre, explica Rivas, tenía mucho que ver con la manera de trabajar de André Jardine.

Había un hambre y creo que fue mucho el manejo de André. André es sumamente competitivo, era un equipo que todo el tiempo estaba compitiendo —parchís, sequence, pegarle al marco—, y no es que se perdiera, pero ya había un cansancio, un burnout.”

Ahí aparece la otra cara de aquel América. El equipo podía seguir compitiendo, pero el cuerpo y la mente tenían un límite.

Estábamos quemados todos. O sea, la verdad es que todos: staff, cuerpo técnico, jugadores. Y no nos alcanzamos a recuperar al 100 por muchas técnicas que... el trabajo del área médica, de los fisios, del doctor, era buscarlos recuperar hasta donde pudiéramos, pero hay barreras para la ciencia y hay barreras que se dan.”

La frase resulta reveladora porque cambia la perspectiva del tricampeonato. Ganar no significaba necesariamente estar entero. El éxito también podía producir agotamiento.

Rivas encuentra una diferencia fundamental entre jugar con presión y competir desde el deseo.

“Cuando tú tienes la obligación de ganar, normalmente no vas a ganar. Cuando tú tienes el deseo, las ganas y sobre todo lo disfrutas…”

Y en ese contexto aparece una de las figuras centrales de aquel grupo: Henry Martín. Para Rivas, el delantero y capitán representaba una capacidad de liderazgo que iba más allá del discurso.

Hay un líder que inspira muchísimo, como es el señor Henry Martín, y que lo ves y te inspira, y que su cuerpo le cobró una factura. En ningún momento dado fue que no quisiera; al contrario, creo que quería tanto que de repente se buscaba acelerar procesos.”
Henry Martín tras ganar el tricampeonato: Nos nos den por muertos (Imago7)

Por eso, cuando habla de aquel América, Rivas no se queda únicamente con los títulos. Habla de las personas.

“No es el jugador de América: es de América la persona con la cual construiste un vínculo y le has visto trabajar y le has visto sudar.”

Y detrás de esa imagen pública existe una realidad que pocas veces aparece en las celebraciones.

“Y uno piensa en el glamour, ¿no? De que, ah, primera división... ¿Has visto a las 3 de la mañana a Kevin Álvarez tan guapo, tan guapo, viajando? La gente a veces no se da cuenta del costo físico y emocional que es ser un jugador o un deportista”.

Henry Martín: cuando el cuerpo cobra la factura

El capitán del América quiso seguir a pesar del desgaste y las lesiones; Claudia Rivas revela la otra cara del líder que también tuvo que aprender a escuchar a su cuerpo.

Henry Martín representa una de las caras más visibles del América tricampeón. Capitán, referente y líder dentro del vestidor, fue también uno de los futbolistas que sintieron en el cuerpo el precio de sostener durante meses la exigencia de ganar.

Durante el Apertura 2024, Henry apareció entre los jugadores americanistas que tuvieron que lidiar con problemas físicos, en un torneo en el que las lesiones acompañaron al equipo de principio a fin. Para Rivas, como ya contó, el caso de Martín desnuda una paradoja del alto rendimiento: a veces querer más no significa poder más.

Henry no estaba cansado de competir. Al contrario. El deseo de estar, ayudar y responder como capitán podía convertirse también en una presión sobre su propio cuerpo.

Y el contexto explica parte de esa exigencia. América llegó al tricampeonato después de 70 partidos por los tres títulos: 39 victorias, 21 empates y 10 derrotas.

El propio Henry reconoció después de conquistar el tercer campeonato que el camino había sido complicado por las lesiones y las bajas de rendimiento, pero también destacó el hambre del grupo.

Todo mundo dudó de nosotros, lo importante fue que nosotros nunca dudamos. A pesar de las bajas, de no tener casa y siempre estar en contra de todo, supimos salir adelante. El hambre, la ambición de este equipo va por encima de cualquier cosa, y hoy se demuestra una vez más”, declaró en su momento.

América es bicampeón de la Liga MX tras vencer a Cruz Azul (Imago7)
La doctora Rivas desnuda esta declaración: “Yo espero que algún día la historia de todo ese equipo tricampeón, pero en especial del señor Henry Martín, le dé el reconocimiento, porque la pasión y energía que él contagia yo siempre lo honraré y lo reconoceré.”

Ella fue testigo fiel del sufrimiento, no solo del capitán, sino de cada uno de los miembros del club. Y ahí está quizá la dimensión menos visible del capitán: el jugador que inspira también puede ser el jugador que necesita que alguien le recuerde que detenerse no significa rendirse.

Porque para ganar tres campeonatos consecutivos no solamente hubo que vencer rivales. También hubo que aprender, a veces a la fuerza, que el cuerpo tiene sus propios tiempos.

Los héroes anónimos

El desgaste, además, no termina en los futbolistas. Rivas recuerda que alrededor de un equipo campeón existe una estructura completa que también paga el precio de la competencia: el cuerpo médico.

“Son héroes anónimos que, de repente, sí vemos al que mete el gol, pero no vemos al que está atrás poniendo todo para que el que meta el gol pueda llegar y meterlo.”

La psicóloga también reconoce que formar parte de un grupo de alto rendimiento no la convirtió en una espectadora emocionalmente ajena a lo que sucedía. Después de una derrota, también dolía.

Ser psicólogo no te exime de sentir. Creo que eso es algo de lo que vas aprendiendo: cuando tienes experiencia como psicólogo te das cuenta de que eres buen psicólogo justo porque sientes, justo porque acompañas, justo porque puedes estar de malas y enojado. Ahora, ¿qué haces con eso?”

Esa quizá sea la mirada más humana sobre aquel América: detrás de los campeonatos había jugadores que se cansaban, un cuerpo técnico que exigía, un staff que intentaba recuperar al grupo y una psicóloga que, antes que nada, también pertenecía a ese universo de emociones.

El tricampeonato, visto desde dentro, no fue solamente una colección de victorias.

Fue hambre, fue desgaste, fue competencia y también fue aprender cuánto puede resistir un grupo antes de que el éxito empiece a pesar.




MGC

  • Olga Hirata
  • Olga Hirata no cubre historias: las desnuda. Periodista deportiva incisiva, ve más allá del marcador y escribe desde la grieta humana. No busca agradar, busca verdad—y la dice sin anestesia.

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