Francia, Reino Unido y Alemania considerarán tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones —tras los ataques en represalia por la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei—, para defender sus intereses y los de sus aliados en Medio Oriente, acción en la que colaborarán con Estados Unidos, país que prevé cuatro semanas de ataques a Teherán.
“Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones”, indicaron los países europeos en una declaración conjunta.
“Hemos acordado colaborar con EU y los aliados de la región en esta cuestión”, agregaron.
El presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer condenaron los ataques “indiscriminados y desproporcionados” con misiles lanzados por Teherán a otros países, “incluidos aquellos que no estuvieron involucrados en las operaciones militares iniciales de EU e Israel.
“Los ataques imprudentes de Irán han tenido como objetivo a aliados cercanos y están amenazando a nuestro personal militar y civiles. Instamos a que ponga fin de inmediato a estas agresiones”.
Esto después de incidentes que han involucrado no solo a naciones aliadas, sino también a dichos países, como el impacto de uno de los ataques iraníes realizado con drones contra el puerto de Abu Dabi, en un hangar naval militar francés en Emiratos Árabes Unidos.
El ministerio de defensa británico sostuvo que los “países socios” han solicitado “hacer más para defenderlos”, por lo que ha concedido a EU el uso de sus bases, “porque el único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen”.
Además de Qatar y Emiratos, las represalias iraníes también han incluido las bases de EU en Arabia Saudita, Baréin y Kuwait.
Mientras, Israel, que había prometido efectuar ataques “incesantes”, informó que aumentó su ofensiva con 100 aviones de combate. Los objetivos incluyeron edificios pertenecientes a la Fuerza Aérea de Irán, su mando de misiles y su fuerza de seguridad interna.
En tanto, el presidente de EU, Donald Trump, consideró que la ofensiva contra Irán iniciada junto a Israel durará cuatro semanas.
“Calculamos que durará más o menos cuatro semanas. Es un país grande y, por intensa que sea la operación, durará ese tiempo o menos”, declaró al diario británico Daily Mail.
Añadió que la operación se ha desarrollado mejor de lo esperado, mientras que ayer amplió sus ataques a Líbano.
En otra entrevista con CNBC, el republicano señaló que la operación, bautizada como Furia Épica, va más rápido de lo previsto.
En ese sentido, instó a la Guardia Revolucionaria iraní a “que deponga las armas y reciba inmunidad total o se enfrente a una muerte segura. No será agradable”.
Reordenamiento
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, adelantó que un nuevo consejo comenzó su trabajo para nombrar al sucesor de Jamenei. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, anunció que será elegido en “uno o dos días”.
Mientras, Irán informó a EU y a Omán su voluntad de negociar.
El ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, aseguró que su homólogo iraní le hizo saber la disposición de Teherán a “cualquier esfuerzo serio que contribuya a detener la escalada y restablecer la estabilidad”. Trump indicó en una entrevista que ha accedido.
“Deberían haber hecho antes lo que era muy fácil de hacer. Esperaron demasiado”, declaró.
Luego de la muerte de Jamenei, Irán prometió vengarse y golpear a EU e Israel “con una fuerza que nunca antes han experimentado”.
A su vez, la Guardia Revolucionaria presumió que destruyó un radar de defensa antimisiles de EU en Emiratos Árabes Unidos y atacó un buque naval estadunidense en el océano Índico.
Más de 200 personas han muerto en Irán tras ataques de Israel y EU, entre ellas 148 en un bombardeo a una escuela de mujeres.
Contrapuestos
Algunos iraníes celebraron la muerte del líder supremo, mientras que en distintas partes del mundo hubo tanto protestas de indignación como festejos.
“Fue una de las mejores noches, si no la mejor de nuestras vidas. Fue la primera vez que fumé un cigarrillo. Un momento muy, muy agradable”, afirmó un médico iraní.
La Unión Europea celebró una reunión de emergencia para discutir la situación. “La muerte de Jamenei es un momento definitorio en la historia de Irán. Lo que viene es incierto”, dijo la jefa de política exterior, Kaja Kallas.
El papa León XIV dijo estar “profundamente preocupado” e instó a “detener la espiral de violencia antes que se convierta en un abismo irreparable”.
Rusia vio la muerte de Jamenei como “cínica violación de normas de la moral humana y el derecho internacional” y el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, acusó: “la incitación al cambio de régimen es inaceptable”.
Pakistán, Irak, Estambul, Turquía, India y ciudades como Nueva York, Berlín, París y Viena han registrado movilizaciones.