El ex presidente Bill Clinton comparecerá el viernes 27 de febrero en su residencia en Chappaqua, Nueva York, para ofrecer un testimonio largamente esperado en el marco de las investigaciones relacionadas con el financiero Jeffrey Epstein, en una de las apariciones más delicadas políticamente de su etapa posterior a la Casa Blanca.
Una declaración solicitada durante años
La declaración, programada ante investigadores del Comité de Supervisión de la Cámara Baja, un día después del combativo testimonio de Hillary Clinton, llega tras años de escrutinio público sobre la relación pasada de Clinton con Epstein.
Hillary Clinton testifica sobre relación con el magnate
Registros de vuelo y documentos divulgados por el Departamento de Justicia muestran que Clinton viajó en varias ocasiones en el avión privado de Epstein a principios de la década de 2000.
El ex líder demócrata ha negado de manera categórica haber tenido conocimiento de las actividades delictivas de Epstein y nunca ha sido acusado de irregularidades.
Tanto Bill como Hillary Clinton pelearon para que la sesión fuera pública pero la propuesta fue rechazada por el presidente del comité, el republicano James Comer.
“Ahora el presidente Comer dice que quiere cámaras, pero solo a puertas cerradas. ¿Quién se beneficia de este acuerdo? No son las víctimas de Epstein, que merecen justicia. Ni el público, que merece la verdad. Solo sirve a intereses partidistas. Esto no es investigación, es pura política”, deploró el ex mandatario en sus redes sociales.
Solo dos ex presidentes han testificado ante un comité del Congreso desde la Segunda Guerra Mundial: Harry Truman y Gerald Ford. Ambos lo hicieron por motivos institucionales y no polémicos, celebrando aniversarios de la Carta de las Naciones Unidas y de la Constitución, respectivamente.
¿Qué podría revelar el testimonio de Clinton?
A través de su oficina, Bill Clinton ha insistido que rompió contacto con Epstein mucho antes de su arresto en 2019 por cargos federales de tráfico sexual. Epstein murió en prisión ese mismo año mientras esperaba juicio.
Se espera que los investigadores cuestionen a Clinton sobre la naturaleza y frecuencia de sus interacciones con Epstein, el propósito de los viajes realizados en su avión y si en algún momento surgieron preocupaciones sobre la conducta del financiero.
Miembros republicanos del comité han indicado que buscarán aclarar cronologías y comprender la red más amplia de relaciones que permitió al magnate mantener vínculos con figuras prominentes de la política, la academia y el mundo empresarial durante años.
La comparecencia subraya el alcance persistente del escándalo Epstein, que ha salpicado a personas de alto perfil en múltiples sectores.
Aunque muchos de los mencionados en documentos judiciales o informes de prensa han negado haber cometido irregularidades, el interés público en el caso se ha mantenido intenso, impulsado por demandas civiles, expedientes judiciales y la publicación de archivos previamente sellados.
El equipo de Clinton ha enfatizado que los viajes con Epstein estuvieron relacionados con iniciativas filantrópicas vinculadas a la Fundación Clinton y que agentes del Servicio Secreto lo acompañaron en desplazamientos oficiales.
Su oficina sostiene que Clinton conoció a Epstein en el contexto de trabajos sobre iniciativas globales y que cortó la relación cuando se hicieron públicas preocupaciones sobre su comportamiento.
Los demócratas han criticado lo que describen como un escrutinio con motivaciones políticas hacia figuras cuyas conexiones fueron, al menos públicamente, sociales o filantrópicas.
Para Clinton, ya alejado por décadas de su presidencia, la comparecencia supone el regreso a un escenario conocido: responder preguntas difíciles bajo el escrutinio nacional, como ocurrió con el escándalo Lewinsky en los noventas.
MD