Brasil prohibirá las apuestas deportivas y los casinos en línea a partir de este viernes 25 de septiembre, informó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la medida que calificó como "dura, drástica y necesaria". La orden llega a nueve días de las elecciones presidenciales y legislativas en el país.
Lula, acompañado de varios de sus ministros, encabezó un acto en São Paulo en el que anunció el veto de las llamadas bets, que calificó como una "prohibición definitiva" que engloba "todos los tipos de apuestas digitales", así como la publicidad de las empresas del sector.
¿Qué se sabe del veto a las apuestas en Brasil?
La medida, adoptada mediante una decreto provisional, entra en vigor tras su publicación en el Diario Oficial, prevista para hoy mismo, y deberá ser analizada por el Congreso, que dispone de un plazo de 120 días para aprobarla o rechazarla.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, anunció además el envío de un proyecto de ley para tipificar como delito la explotación ilegal de apuestas y reforzar la lucha contra el juego clandestino.
Lula defendió con vehemencia la decisión al comparar el avance de las apuestas con "un cáncer".
"Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano", afirmó el mandatario tras firmar la medida.
El Presidente ha vinculado las apuestas con el endeudamiento de las familias y ha defendido la necesidad de frenar una actividad que, según su gobierno, puede agravar los problemas financieros de los hogares.
La decisión supone un giro respecto a la política adoptada durante el actual gobierno.
Brasil autorizó las apuestas de cuota fija en 2018 y las reguló en 2023. Desde enero de 2025, las empresas que obtuvieron licencia pasaron a operar en un mercado regulado, con impuestos y mecanismos de control. Un total de 85 compañías habían recibido autorización para funcionar legalmente.
En 2025, unos 25 millones de brasileños realizaron apuestas por un volumen estimado de 220 mil 600 millones de reales (más de 700 mil millones de pesos), mientras que la recaudación tributaria asociada al sector rondó los 9 mil millones de reales. Esa cifra ya había sido superada durante los primeros ocho meses de 2026.
Hoje o Brasil virou o jogo.
— Lula (@LulaOficial) September 26, 2026
Assinei uma Medida Provisória que proíbe todas as apostas esportivas e cassinos online no país. Uma medida dura, drástica e necessária. As bets tinham se tornado um câncer. Ou a gente tirava esse tumor ou ele ia acabar com a gente.
As muitas… pic.twitter.com/EDcCTK7OBc
Flávio acusa a Lula de "estafa electoral"
El senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición en las elecciones del 4 de octubre, acusó a Lula de promover una "estafa electoral" al anunciar la prohibición a sólo nueve días de los comicios.
Flávio responsabilizó a Lula por la expansión de las apuestas en internet y cuestionó que la prohibición haya sido adoptada mediante una medida provisional, que puede perder vigencia si el Congreso no la aprueba en un plazo de 120 días.
"Fue su gobierno el que las legalizó y ahora, por motivos electorales, anuncia su prohibición", sostuvo.
El fútbol teme perder una fuente de ingresos
La decisión provocó también la reacción de los clubes de fútbol, que se han convertido en uno de los principales receptores de los recursos de las empresas de apuestas.
Al menos 13 de los 20 equipos de la primera división brasileña tienen actualmente acuerdos comerciales con compañías del sector, por un valor conjunto estimado en unos mil millones de reales anuales.
El Flamengo advirtió de que la prohibición "afecta en lleno" al deporte brasileño y tendrá impacto desde el fútbol profesional y de base hasta el fútbol femenino y los deportes olímpicos.
El Fluminense, por su parte, pidió una transición para que los clubes puedan adaptarse al fin de estos patrocinios, que se han convertido en una importante fuente de ingresos para el fútbol brasileño.
Los clubes, que junto con los demás equipos de la primera división ya habían expresado la semana pasada su rechazo a una eventual prohibición, advirtieron que la medida puede favorecer al mercado clandestino que podría ocupar el espacio dejado por las empresas autorizadas.
En este mismo sentido se pronunciaron la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y las 85 empresas que tenían licencia para operar, al afirmar en un comunicado conjunto que "la prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta".
Las entidades sostienen que la medida puede llevar a los usuarios hacia plataformas clandestinas, donde no existen los mismos mecanismos de fiscalización, protección del consumidor y prevención del juego problemático que en el mercado regulado.
MD