Un municipio portuario de Perú anunció este jueves 3 de septiembre la construcción de una estructura de 14 metros de altura del papa León XIV, la cual se prevé esté lista para la primera mitad de noviembre cuando el sumo pontífice realice su visita al país como parte de su primer viaje por Latinoamérica, donde también recorrerá Uruguay y Argentina.
El alcalde del Callao, César Pérez, señaló la estructura como única en su tipo, al no existir registros de una estatua de tal altura similar en el mundo.
Homenaje a su labor social y contexto político
La estatua, con acabados de mármol, estará ubicada en un parque a pocos metros del Pacífico por lo que su estructura tendrá diseños para soportar cargas de viento de hasta 120 kilómetros por hora.
“Es un papa con DNI”, comentó en referencia a que Robert Prevost tiene un documento nacional de identidad peruana (DNI) obtenido tras nacionalizarse peruano en 2015, luego de ser nombrado obispo de la ciudad de Chiclayo en 2014. Prevost también fue administrador encargado de la Diócesis de El Callao desde 2020.
El alcalde Pérez recordó que Prevost llegaba a El Callao manejando su propio vehículo desde Chiclayo en viajes que recorrían unos 600 kilómetros. En El Callao, el Papa ayudó a distribuir alimentos para familias afectadas durante la pandemia del coronavirus.
En 2025, otra estatua del papa de siete metros de altura, elaborada con fibra de vidrio, fue inaugurada en Chiclayo, una ciudad en la costa norte de Perú, donde Prevost realizó su mayor actividad pastoral.
El papa León XIV realizará su primera gira por Latinoamérica del 6 al 16 de noviembre en la que visitará Uruguay, Argentina y finalizará en Perú, un país fuertemente unido a su trabajo pastoral previo cuando fue sacerdote y obispo.
Trayectoria en Perú y llamado del papa Francisco
Prevost sirvió en total unos 22 años en Perú. Llegó en 1985 como misionero agustino a un pueblo del norte llamado Chulucanas, regresó en 1988 para desempeñar labores pastorales en Trujillo, y volvió en 2014 como obispo de Chiclayo, su último cargo hasta 2023.
Ese año el entonces papa Francisco llamó a Prevost para asumir un puesto clave en el Vaticano tras el fin de unas sangrientas protestas que remecieron Perú, las cuales exigían la renuncia de la entonces presidenta Dina Boluarte (2022-2025), considerada aliada de la actual presidenta Keiko Fujimori.
Dichas protestas dejaron 50 civiles muertos, incluidos varios adolescentes, a manos de la fuerza pública, en un suceso donde la justicia no ha sancionado a ningún funcionario.
En su última intervención ante la prensa local antes de partir al Vaticano, Prevost pidió a las autoridades políticas “aprender a escuchar mejor” para promover la justicia.
LGG