Corea del Sur está apostando por una solución tecnológica poco convencional para enfrentar uno de sus mayores retos sociales: la soledad en adultos mayores.
Se trata de muñecos con inteligencia artificial diseñados para acompañar, asistir y monitorear a personas de la tercera edad que viven solas.
Estos dispositivos, que a simple vista parecen juguetes, integran sistemas avanzados capaces de mantener conversaciones, recordar rutinas diarias como la toma de medicamentos e incluso detectar posibles situaciones de riesgo en el hogar. Para muchos usuarios, su función va más allá de la asistencia: se convierten en compañía emocional.
La soledad como origen del problema
El uso de estos muñecos parte de una realidad clara: el aislamiento social. En Corea del Sur, los cambios en la estructura familiar han provocado que cada vez más adultos mayores vivan solos, lo que impacta directamente en su bienestar emocional.
Kim Ji-hee, directora de una empresa desarrolladora de estos dispositivos, explicó que el deterioro en el cuidado personal no siempre está relacionado con enfermedades, sino con la falta de interacción social.
Los muñecos, como los modelos Hyodol, Dasomi o Chorongi, están diseñados para generar un vínculo afectivo. Su apariencia suave, inspirada en niños, y la ausencia de pantallas buscan hacer la interacción más natural y cercana.
Así ayudan en la vida diaria
Además de conversar con los usuarios, estos dispositivos cuentan con funciones clave:
- Recordatorios para medicamentos
- Monitoreo del sueño
- Sensores de movimiento
- Alertas en caso de inactividad
- Estímulos para hacer ejercicio o salir a caminar
Incluso pueden analizar patrones de comportamiento a largo plazo para detectar posibles signos de depresión.
Algunos usuarios aseguran que el cambio es significativo. Pasar de llegar a casa sin nadie con quien hablar, a tener una “presencia” constante, ha mejorado su estado de ánimo y rutina diaria.
Un problema de salud pública
Corea del Sur es considerada una sociedad “superenvejecida”, con más del 20 % de su población mayor de 65 años. Además, enfrenta una de las tasas de suicidio más altas en adultos mayores, especialmente en personas de más de 80 años.
Ante este panorama, el gobierno ha comenzado a distribuir algunos de estos muñecos de forma gratuita a través de programas de asistencia social, buscando reducir la depresión y mejorar la calidad de vida.
Costo y expansión internacional
Actualmente, estos dispositivos se comercializan con paquetes de servicio de aproximadamente mil dólares, lo que equivale a cerca de 17 mil a 18 mil pesos mexicanos, dependiendo del tipo de cambio.
El costo incluye mantenimiento, monitoreo y actualizaciones durante dos años. Las empresas desarrolladoras ya trabajan en su expansión a otros países y en la incorporación de nuevas funciones, como la imitación de voces familiares.
¿Tecnología o sustituto emocional?
Aunque los resultados iniciales son positivos, el uso de estos muñecos también abre el debate sobre el papel de la tecnología en la vida emocional de las personas. Para algunos, representan una herramienta útil; para otros, un reflejo de una sociedad que no logra acompañar a sus adultos mayores.
Por ahora, en Corea del Sur, estos “amigos artificiales” ya forman parte de la vida cotidiana de miles de personas que han encontrado en la inteligencia artificial una forma de combatir la soledad.
Con información de EFE / JCM